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Ricardo Darín: «La cultura universal se ha apoyado sobre el ninguneo a la mujer»

El actor inaugura la 66 edición del principal festival español tras recibir el año pasado el premio de honor

Ricardo Darín, este viernes, tras su llegada al Hotel María Cristina de San Sebastián
Ricardo Darín, este viernes, tras su llegada al Hotel María Cristina de San Sebastián - EFE
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Pensado o inesperado, el amor que el festival de San Sebastián profesa a Ricardo Darín es tan férreo como el de esas comedias románticas «elevadas y elegantes» que el actor reivindica. El argentino ya recibió el año pasado el premio Donostia de honor y este año ha sido el encargado de inaugurar el certamen con «El amor menos pensado», que protagoniza junto con Mercedes Morán.

No es habitual que un festival Clase A apueste por una cinta presuntamente ligera frente a los dramas intensos que suelen inaugurar los certámenes. La culpa, advierte Darín, está en «la mala prensa». «No es justo, porque no hay nada más difícil que hacer una comedia, no tengo ninguna duda», sentencia feliz después de que el órdago de la apertura fuera celebrado con aplausos.

Cuestión de familia

Estas primeras horas de Ricardo Darín en el festival tienen un culpable: su hijo, «Chino» Darín, con el que coproduce «El amor menos pensado». «En realidad estoy metido en este lío por culpa de él», desgrana mientras suelta una leve carcajada: «Me dijo de armar una pequeña productora para darnos el gusto de seguir nuestros propios proyectos, y me dije “¿cómo no voy a seguirlo?” Y acá estamos. En los últimos años envejecí 40, antes no tenía el pelo tan blanco», ironiza divertido, y remata: «Justo en un momento en el que yo lo que quería era trabajar cada vez menos… Ahora trabajo 48 horas por día. Me estoy volviendo loco. Todavía no aprendí cómo hacer para estar con un habano sentado en una mesa en Cannes. Eso no me pasó todavía. Voy corriendo de un lado a otro tratando de cumplir las responsabilidades», lamenta poco convencido.

Darín, con los seguidores en San Sebastián
Darín, con los seguidores en San Sebastián - EFE

Mujeres de cine

Ese trabajo «agotador» no cesa ni ante las dificultades de la vida. El Darín actor tiene unas palabras para cada uno de los seguidores que lo para por las calles de la ciudad; mientras, el Darín íntimo vive el momento de otra manera: «Acabo de recibir un golpe tremendo con la muerte de mi madre hace unos días y lo único que me hace sentir que no es tan grave como podría haber sido es que ella estaba realmente mal y ha sido un bálsamo que dejara de sufrir. Todo lo demás en mi vida está muy bien y yo creo que de ahí viene el combustible de mi motor. Mi casa, mi familia, mi mujer, mis hijos...», relata con emoción.

Precisamente a ellas, a las mujeres de su vida, se refiere cuando se le pregunta por la Carta de la Paridad que hoy firman el presidente de Zinemaldia, José Luis Rebordinos; la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; y el ministro de Cultura, José Guirao. «Como hombre te digo que es para mí muy bienvenida porque el injusto avasallamiento, ninguneo y humillación al que ha sido sometida la mujer históricamente tenía que encontrar una válvula de escape. Todas las ideas que son contrarrevolucionarias tienen que pasarse para luego volver a su cauce. Como hombre siento que es así por mi mujer, mi madre, mi hermana, mi hija y todas las mujeres que he conocido y las que no conoceré nunca. Si somos honestos, la cultura universal se ha apoyado sobre el ninguneo a la mujer», afirma categórico.

Así de combativo se presenta el actor sobre un tema que no siempre genera la misma contundencia entre sus colegas de profesión. «Profesionalmente te digo: la única forma de plantarse frente a este movimiento es con amor. He escuchado a algunos quejarse porque “esta es esto”, “esta es lo otro”... Es la peor forma de ubicarse, es no aprender nada de lo que está ocurriendo. Sería el peor error», sentencia.

Y es que a sus 61 años no está para no decir lo que piensa. El Darín entrevistado se maneja en las distancias cortas con un verbo afilado y profundo, pero lejano de la pedantería. Suena a verdad, su verdad, y hace que lo que apetezca sea que todos callen mientras continúa con su clase magistral sobre el cine, la vida o la gastronomía donostiarra. Como hizo anoche, en la gala de inauguración, donde todos aplaudieron al actor que parece ser al Festival de San Sebastián lo que la playa de la Concha para la ciudad.

Así arrancó la 66 edición de un Festival que promete no casarse con nadie. No hay guion establecido en una Sección Oficial que transita entre los dramas europeos, el thriller e incluso la comedia romántica con la que hoy arrancó todo. Nada cambia, dice el personaje recién separado de Darín en «El amor menos pensado». Todo no. «Llevo 30 años casado con mi mujer y te juro que no es la misma, está cambiando permanentemente», ríe Darín. Y con él, el Zinemaldia. Su festival.