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Festival de San Sebastián

«El amor menos pensado» pone comedia, inteligencia y elegancia a la inauguración

Ricardo Darín y Mercedes Morán iluminan esta fábula sobre «la primavera» de un matrimonio agostado

Ricardo Darín y Mercedes Morán - Vídeo: Arranca el Festival de San Sebastián (ATLAS)
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La puerta de entrada a esta edición del Festival, la semidiabólica 66, es una puerta giratoria, como el corazón de Marilyn Monroe, y por ella se entró a una doble inauguración con «El amor menos pensado», película inaugural de la filmografía del argentino Juan Vera y, lo que no es menos importante, de este Festival de San Sebastián. Una comedia romántica, o de lo que queda de romanticismo tras veinticinco años de convivencia de pareja, protagonizada por un dúo que podría considerarse orquesta filarmónica, Ricardo Darín y Mercedes Morán. La historia se desliza sobre los patines de un tópico: el del nido vacío, cuando los hijos vuelan y la pareja «restante» se empieza a preguntar si aún queda algo que sujete ese nido a la rama, pasión, amor, cariño, deseo, compenetración, comodidad…, algo, pero ¿qué?... Ricardo Darín y Mercedes Morán resuelven su dilema en una secuencia rápida, improvisada entre cualquiera de sus rutinas, brillante en su espontaneidad e ignorante en su trascendencia…

Huelga decir que lo textual de la película es finísimo, magnífico, y que los actores colocan siempre en la diana el dardo de sus diálogos, los de pareja y los de individuos, pues el director le proporciona esas dos ventanas a su historia: verlos juntos es emocionante, reflexivo y divertido, pero verlos por separado, cada uno de ellos en su peripecia hacia los «placeres» de la libertad fuera de la rutina matrimonial, es un jocosísimo tutorial de cómo arrancarle peras a un olmo. Los caminos del «separado» no son inescrutables, sino bien sabidos, y tan peligrosos con red (social) como sin red, y el transitar del guion por ellos es lo que produce angustia a los personajes y mucha diversión a los espectadores.

Aunque el solomillo de la historia son ellos, Darín y Morán, que saben acompasarse al pálpito de sus personajes con la naturalidad, el confort y el recreo de quien se calza al final de una jornada sus zapatillas de casa, una buena comedia como ésta precisa de un buen armado de personajes y enredos, que aquí se soluciona con amigos, amantes y situaciones pintorescas. Todos y todas (referido el «todas» a las situaciones pintorescas, no a boludeces de lenguaje de última hora) están perfectamente aliñados con gran sentido del humor, con su malicia e ironía, con notable inteligencia, no menos emoción y elegancia, y con muchas ganas de tocar teclas que no siempre suenan bien, pero hacen melodía.

Oficialmente, la primera jornada se agota en lo cinematográfico con «El amor menos pensado», pero extraoficialmente se presentaba también el primer capítulo de una serie, «Vivir sin permiso», que amenaza seriamente con ocupar la cabeza, el corazón y el tiempo de los telespectadores durante la temporada casera de otoño-invierno. Está basada en un relato de Manuel Rivas, producida por Mediaset y Aitor Gabilondo, y es un combinado perfecto de melodrama y thriller sobre el poder, la ambición, los vínculos y «pórculos» familiares, ambientada geográfica y espiritualmente en el caparazón gallego y con un once titular de actores formidables, entre ellos, José Coronado, Álex González, Claudia Traisac, Pilar Castro, Carlos Hipólito o Luis Zahera.

El folio en blanco de la programación se irá escribiendo día a día, aunque ya se puede prever que hay varias películas españolas que centrarán la atención del panorama oficial: «Entre dos aguas», de Isaki Lacuesta; «Quién te cantará», de Carlos Vermut; «El reino», de Rodrigo Sorogoyen; «Yuli», de Icíar Bollain, y «Tiempo después», de José Luis Cuerda, que se proyecta en una sesión especial.

La Sección Perlas no es un folio en blanco, como la Oficial, pues presenta algunos de los títulos que han tenido éxito en otros Festivales, por lo tanto ya se puede avisar de que algunos de ellos son imperdibles, y me remito a lo visto: no hay que perderse «Petra», lo último de Jaime Rosales, y por supuesto es imprescindible ver la que para uno es la mejor película que ha tenido en frente este año, la polaca «Cold War», de Pawel Pawlikowski; y «Capharnaum», de Nadine Labaki, completamente demoledora; o lo último de Damien Chazelle, «First Men»; o «Roma», de Cuarón, León de Oro en el reciente Venecia… Hay otra docena de Perlas, o sea, que lo mejor será hacer un collar con esta sección.

El jurado oficial de este año lo preside el cineasta Alexander Payne, un director tan completo y maravilloso que uno ya está de acuerdo con lo que decida al final.