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Cinco películas y una frase para no olvidar a Zsa Zsa Gabor

«Quiero un hombre que sea amable y comprensivo. ¿Es eso demasiado pedir de un multimillonario?», dijo alguna vez la actriz, cuya actuación más importante fue en «Sed de mal» de Orson Welles

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«Sed de mal» (1958), de Orson Welles

La vida de Zsa Zsa Gabor se puede resumir a través de su filmografía. Llegó a rodar con los más grandes directores, pero iba perdiendo credibilidad como actriz a medida que ganaba popularidad como celebrity.

En 1958 rodó «Sed de mal» con Orson Welles. Su papel, sin embargo, era tan testimonial como lo fue después su carrera en el mundo del celuloide.

Cuando participó en la obra maestra de Welles, Zsa Zsa Gabor tenía 41 años. Ya había alcanzado la cumbre de su carrera. Después participaría en una decena de películas, todas menores, como sus papeles.

[Pulsa en los números de la izquierda para navegar entre las películas de Zsa Zsa Gabor]

«Jack de diamantes» (1967), de Don Taylor

En «Jack de diamantes» Zsa Zsa Gabor se interpreta a sí misma. Ya estaba en una fase donde las películas era lo menos importante de su carrera. Ella ya era Zsa Zsa Gabor, la celebrity; y sus matrimonios y divorcios eran más noticia que los estrenos de sus trabajos.

En la película de Don Taylor, un ladrón de guante blanco, interpretado por George Hamilton, roba las joyas de la actriz. Y ese es todo su papel.

«Moulin Rouge» (1952), John Huston

En su cuarta película acreditada llegó el que seguramente sea su mayor éxito frente a las cámaras de cine. «Moulin Rouge» hizo que Zsa Zsa Gabor fuera un nombre reconocible para los amantes del séptimo arte.

El erotismo de una joven europea del Este y el acento extraño dieron a conocer a la húngara.

Después de esta época llegó su particular carrera fuera del cine. A caballo entre la leyenda y la realidad, algunas de sus frases como mito erótico y «cazafortunas» inundan sus biografías (y hoy, los obituarios). «La única profundidad que los hombres quieren en las mujeres es la del escote», se presupone que dijo alguna vez.

«Sangre y luces» (1957), de Georges Rouquier y Ricardo Muñoz Suay

En una fase de su vida rodó en Europa. En concreto en Francia. En «El enemigo público número 1» (1953), de Henri Verneuil y en la coproducción franco-española «Sangre y luces» (1957), de Georges Rouquier y Ricardo Muñoz Suay, la actriz tiene papeles destacados.

Su carrera nunca fue demasiado prolífica. Ni sus actuaciones memorables. Su carrera se fue apagando tras los años sesenta. En los 70 y 80 participó en cintas tan olvidables como olvidadas: «Won Ton Ton, el perro que salvó a Hollywood» (1976), «Superproductor en Hollywood» (1986) y «Johann Strauss, el rey sin corona» (1987).

«Famosa por sus maridos»

En el día de su muerte, muchos obituarios hablan de que Zsa Zsa Gabor se ganó su fama a costa de ser una cazafortunas que se casó con multimillonarios. Se puede leer que, a costa de sus maridos, su popularidad creció. Y la pregunta es: ¿Alguien recuerda el nombre de estos hombres? Se puede caer en el tópico de la época de «la mujer que es alguien a través de su marido», pero ella ya era (y mucho) antes de los nueve hombres con los que se casó. En la lista, eso sí, nombres como Conrad Hilton (magnate hotelero) y padre de la única hija a la que dio a luz, Francesca. O el británico George Sanders, ganador de un Oscar. Pero, ¿quién es Michael O Hara', el mexicano Felipe de Alba o Frédéric Prinz von Anhalt sino alguno de los hombres con los que Zsa Zsa Gabor contrajo matrimonio?.

«Pago mis propias facturas porque quiero ser yo quien elija un hombre. No permitiría lo contrario», dijo alguna vez la húngara. Claro que, también con ironía, alimentaba de vez en cuando el mito: «Quiero un hombre que sea amable y comprensivo. ¿Es eso demasiado pedir de un multimillonario?».