Blanca Rey, durante una actuación en el Corral de la Morería
Blanca Rey, durante una actuación en el Corral de la Morería - ÁNGEL DE ANTONIO

Ruta flamenca de Madrid: donde ponerlo todo perdido de lunares

En la capital no hay Feria de Abril, pero sí una lista de históricos locales con poderío durante todo el año

MadridActualizado:

Paco de Lucía y Camarón de la Isla se conocieron en La Taberna Gitana, que hoy se llama Torres Bermejas, en el fondo del viejo Madrid. Charlton Heston, o Harrison Ford, o Sofía Loren, tuvieron mesa de gozo en «El Corral de la Morería», «el mejor tablao flamenco del mundo», según el Festival Internacional del Cante de las Minas de la Unión, que es autoridad suprema. Ahí han actuado Mercé, Lola Greco, Diego el Cigala. El «Cardamomo» es la catedral del joven flamenco de estirpe, en la calle Echegaray, y tiene el laurel de Patrimonio Cultural de la ciudad, concedido por el Ayuntamiento en el 2014.

Citamos deprisa algunos nombres o datos de los que son los locales de poderío del flamenco en curso en la ciudad. Se trata de locales que no viven una Feria de abril, pero funcionan a tope, durante todo el año, entre japoneses eufóricos, gitanos de arte, yanquis de aristocracia y alguno de los pícaros trasnochadores del Rastro. Son los sitios que ponen la noche perdida de lunares.

También está «Casa Patas», en Lavapiés, un templo mítico del género, que la semana próxima tendrá en el escenario a Rancapino Chico. Hay mucha clientela de exotismo internacional, y los huevos fritos se comen por rumbas. También está «Villa Rosa», donde Almodóvar echó un rato del rodaje de «Tacones lejanos», pero que es, en rigor, una parada de obligado cumplimiento para la cofradía flamenca, iniciada, o no tanto. «Cardamomo» es un clásico del flamenco, en directo o no.

Hay directos un par de días a la semana, y el sitio es algo así como las Ventas de la bulería o el martinete, con fotos de ambientación de los maestros del género, desde Camarón a Antonio Carmona o Estrella Morente o Niña Pastori, que a veces no son sólo una foto, sino clientela a su aire del garito, que ahora también se desdobla en restaurante, cuando toca.

Ocurre también en otros, como «El Corral de la Morería», igual que en otros hay momento de clases de la iniciación al baile, como Torres Bermejas, o Casa Patas, en su Fundación Conservatorio.

«Cardamomo» está muy recomendado, y con razón, en las guías internacionales del cachondeíto inolvidable, empezando o acabando por las hojas del género del New York Times. El «Villa Rosa» viene de principios del 1900, se decoró mirando a la Alhambra, y sus azulejos taurinos son obra del ceramista prestigioso Antonio Ruiz, el mismo que firmó los azulejos que dan nombre a todas las calles del viejo Madrid. Nos costaría recomendar un local donde ir de feria, en Madrid, más allá de cualquier feria, porque lo justo es recomendarlos todos. Son grutas de maravilla donde les da el alba a japonesas que se colocan con la bulería y morenas de lunas rojas ponen a bailar los ombligos mientras suena la rumba. Donde los bailaores de foro tienen siempre la noche pendiente, aunque la noche se acabe.