Participantes del foro informativo de ABC «Economía circular en carreteras» celebrado en diciembre de 2018
Participantes del foro informativo de ABC «Economía circular en carreteras» celebrado en diciembre de 2018 - ERNESTO AGUDO
Polvo de neumático reciclado

En ruta hacia la sostenibilidad

Solo la colaboración público-privada puede asegurar la conservación preventiva de las carreteras españolas

Ruth Pilar Espinosa
Actualizado:

Casi 166.000 kilómetros de carreteras conectan los más de 8.100 municipios que integran España. Se trata de la «red capilar» de nuestro territorio: su columna vertebral. Un conjunto de infraestructuras, además, que desempeña un papel clave dentro del actual modelo económico mundial, decidido a distanciarse de su predecesor, basado en «extraer, producir y llevar al vertedero». La economía circular, en cambio, apuesta por la innovación, la competitividad y la sostenibilidad. Solo aplicando los anteriores principios en todos los ámbitos y sectores de actuación se logran beneficios económicos, sociales y medioambientales, insisten desde la Unión Europea.

«La carretera no es ajena al movimiento de la economía circular», remarcó Julio José Vaquero, jefe del Servicio de Auscultación de Firmes y Pavimentos de la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento, durante su intervención en el foro «Economía circular en carreteras». Un encuentro que reunió a representantes de la administración y de distintos sectores de actividad, como las mezclas bituminosas, el reciclaje o las soluciones tecnológicas, en la sede madrileña de ABC la semana pasada.

Vaquero también aprovechó su intervención para resumir las medidas que Fomento ha implementado hasta ahora a fin de favorecer la estabilización y mejora de los firmes, como el aprovechamiento de los materiales presentes en la propia carretera para reutilizarlos sobre la misma. Así como la normativa, en vigor desde 2007, que ha permitido el impulso del disfrute de otros productos, como el polvo de caucho procedente de neumáticos fuera de uso, en las vías españolas. Una práctica que, como puntualizó Gabriel Leal, director general de Signus (Sistema Colectivo de Gestión de Neumáticos Fuera de Uso), se ha importado de Estados Unidos, donde la adición de polvo de neumático para dotar a las mezclas bituminosas de una serie de características, como flexibilidad, adhesividad o durabilidad, supone una realidad desde los años 60 del siglo pasado.

Líderes europeos

«En Estados Unidos tienen un hábito de empleo importante de la mezcla bituminosa con polvo de neumático, pero el nivel de desarrollo del que gozamos en España, en cuanto a técnicas distintas, dado que el caucho se puede incorporar por varias vías y en distintos porcentajes, es muy superior. Lo que no hemos tenido es un volumen de producción acorde con ese nivel de desarrollo, pero hay que entenderlo dentro de su contexto», matizó Juan José Potti, presidente de ASEFMA (Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas). «Se da la circunstancia de que, en 2007, España se ve inmersa en una grave crisis que paralizó, prácticamente, las infraestructuras, impidiendo dar salida a las mezclas asfálticas en general», concretó Fernando Guijarro, director técnico de CIRTEC, compañía que ofrece productos de carácter tecnológico para la carretera. «Ahora nos encontramos en una nueva etapa, con soluciones de mucha mayor calidad, y la demanda comienza a recuperarse», agregó. Potti, por su parte, mencionó, también, el mayor grado de exigencia que existe en España con respecto a las mezclas bituminosas que incluyen polvo de caucho, ya que, desde hace más de diez años, en el sector se debate sobre la morfología y el tamaño de la partícula de caucho que conviene utilizar para conferirles homogeneidad.

1.600 kilómetros sostenibles

En particular, se clasifica como polvo de neumático el caucho reciclado que tras la molienda alcanza una granulación inferior a 0,8 milímetros, apuntó Leal. El director general de Signus comentó también que España dispone, en la actualidad, de 1.600 kilómetros de autopistas, carreteras y viales urbanos que incorporan mezclas bituminosas con polvo de neumático. «Para construir un kilómetro de carretera se necesitan 1.200 neumáticos fuera de uso. Nosotros, como sistema de gestión que presta servicio a 300 empresas, recuperamos más de 24 millones de toneladas anuales a partir de su recogida en los más de 40.000 puntos de generación que hay en nuestro país», aseguró Leal. Con tales volúmenes se podría renovar casi cada año la Red de Carreteras del Estado (26.393 kilómetros). Pero, por supuesto, el futuro reto del Gobierno, tal y como manifestó su representante, en este caso, se centrará, con ayuda de la iniciativa privada, en generar menos residuos. Se trata de dar «una vuelta de tuerca más» dentro de la economía circular y de la conservación preventiva de nuestros firmes gracias a la potenciación de carreteras más duraderas fruto de la realización de tareas periódicas de rehabilitación. Y, en este sentido, se enmarca la reforma de la legislación sobre contratos del sector público, donde se priorizan herramientas como el análisis del coste del ciclo de vida de las vías a lo largo de 30 años.

España goza de un nivel de desarrollo, en cuanto a la aplicación de técnicas relacionadas con la incorporación de mezclas bituminosas con polvo de caucho a los firmes, muy superior al de resto de países

En opinión de Guijarro, los resultados que se obtengan, precisamente, de los análisis de ciclo de vida sobre los costes de las mezclas bituminosas con materiales reciclados, como el polvo de caucho, sorprenderán. El director técnico de CIRTEC citó, por ejemplo, el menor espesor de estas y el mayor ahorro de materias primas.

Pacto nacional

«Aún estamos muy cerca de sistemas de licitación y adjudicación que se basan, fundamentalmente, en el precio, lo que supone una grave dificultad para todos estos nuevos desarrollos. Pero existe una Compra y Contratación Pública Verde, un documento, de momento de carácter voluntario, que promueve la Comisión Europea, que desde Fomento se está impulsando, pues consiste en que las autoridades adquieran productos, servicios y obras con un impacto ambiental reducido durante su ciclo de vida, así como otra serie de movimientos en la misma línea, que invitan al optimismo», sugirió Potti. El presidente de ASEFMA también quiso reseñar que «España es un país con gran sensibilidad ambiental» donde, en su opinión, hoy se evidencia un entorno más favorable, de «responsabilidad común», para la consecución de un pacto nacional para la conservación de las carreteras.

«El usuario solo disfruta de la carretera; no puede tomar decisiones sobre cómo ha sido construida. Pero sí puede exigir que se haya proyectado bajo unos criterios medioambientales»

El concepto de sostenibilidad «está haciendo de betún» entre las administraciones, las empresas y los ciudadanos, considera Leal. «En la actualidad, el usuario solo disfruta de la carretera; no puede tomar decisiones sobre cómo ha sido construida o sobre los elementos que forman parte de ella. Pero sí puede exigir que esas vías se hayan proyectado bajo unos criterios medioambientales», concluyó el director general de Signus.