La ministra de Transición Ecológica dice ahora que ella se compraría un híbrido

Afirma que todavía queda mucho tiempo en España para los coches más eficientes de combustión e híbridos

MADRIDActualizado:

Tras la publicación la semana pasada del borrador de la Ley de Cambio Climático que prepara el Gobierno y que afectaría a los vehículos gasolina o diésel, híbridos y de gas, la ministra Teresa Ribero ha dado ahora un paso atrás en sus pretensiones, asegurando que todavía queda mucho recorrido para este tipo de vehículos, a los que había puesto como fecha de caducidad el año 2040/2050.

Ahora la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha querido este lunes tranquilizar a los dueños de vehículos al asegurar que aún queda “mucho tiempo” en España para coches más eficientes de motor de combustión e híbridos, y ha dicho que si mañana tuviera que comprarse un coche, optaría por un híbrido.

“Los que tenemos hoy coche, podemos estar tranquilos. Esa certidumbre también existe. Tenemos todavía mucho tiempo de coches mucho más eficientes de motor de combustión y coches híbridos“, ha añadido Ribera, que ha recalado que no se puede trasponer hoy lo que se han marcado como objetivo a 2040.

“Hoy puede haber coches eléctricos que si uno tiene en su casa el enchufe correspondiente, lo puede gestionar y si no… Como yo no tengo enchufe en el garaje, me parece que lo práctico sería comprarme un híbrido“, ha dicho Ribera en una entrevista en Los Desayunos de RTVE.

“Los que tenemos hoy coche, podemos estar tranquilos. Esa certidumbre también existe. Tenemos todavía mucho tiempo de coches mucho más eficientes de motor de combustión y coches híbridos“, ha añadido Ribera, que ha recalado que no se puede trasponer hoy lo que se han marcado como objetivo a 2040.

La ministra ha hecho hincapié en que la propuesta de 2040 como año límite para matricular y vender vehículos de combustión tradicional e híbridos es “una fecha prudente” en línea con la que barajan países como Francia, Reino Unido o Alemania, grandes mercados para España y donde están las casas matrices de lo que se produce en nuestro país.

El texto con el que trabaja el Gobierno ya ha sido remitido a los diferentes partidos políticos y podría presentarse en el Congreso antes de que acabe el año, donde comenzaría su negociación. En términos generales prevé un «objetivo intermedio» de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de un 20% en 2030 respecto a los niveles de 1990. Es decir, en algo más de una década las emisiones deberían ser de 230 millones de toneladas, frente a los 290 millones que fijan los objetivos de la Unión Europea para España. El objetivo final, fechado para 2050, sería lograr un reducción del 90%.

Para lograrlo, la ley plantea cambios en energía, edificación o fiscalidad; aunque los más relevantes afectan a la movilidad, que hoy representa el 26% de las emisiones.

De salir adelante la norma, España se uniría a la senda iniciada por países como Reino Unido o Francia. El documento se refiere a los vehículos «con emisiones directas de dióxido de carbono», por lo que el veto no solo afectaría a los gasolina o diésel, sino también a híbridos o vehículos de gas natural (GNC) o licuado (GLP), ya que aunque en menor medida, también generan emisiones. Su circulación estaría permitida una década más, hasta 2050, momento en el que se pretende lograr un parque libre de emisiones.

En cuanto a la necesidad de que las gasolineras se preparen para poder ofrecer suministro eléctrico, ha asegurado que las estaciones de servicio “están acostumbradas” a incorporar por razones de seguridad “cosas más complejas” que electrolineras.

Para fomentar los vehículos eléctricos, y ante la carestía actual, el texto fija la obligación de instalar puntos de carga eléctrica en todas las gasolineras, para lo que se crearía un plan progresivo, dividido en rangos por volumen de las estaciones de servicio.