Autocasión

Descubre por qué tu coche pierde potencia en las subidas

La mayor parte de las veces, la pérdida de potencia es un problema de mantenimiento del coche, o bien la consecuencia de una avería

MadridActualizado:

¿Notas que tu coche pierde potencia y no sabes por qué? Si sucede tu utilitario no responde como debiera, sobre todo, mientras circulas, te interesará saber los motivos a los que se puede deber. Además, es posible que notes una inconfundible pérdida de potencia en una subida, es decir, que nuestro coche vaya perdiendo velocidad progresivamente sin razón aparente.

Desde el blog de Mapfre detallan cuáles son las causas más comunes de la pérdida de potencia de un vehículo. Y aunque, en realidad, son muchas las causas que pueden hacer que pase esto, la más obvia es que el vehículo no disponga de fuerza suficiente para determinados retos de la carretera, por ejemplo si hablamos de pequeños utilitarios de uso urbano, principalmente.

Los coches con poca potencia -por ejemplo entre 60 y 70 CV- tienen a su vez poco par motor, y si les exigimos demasiado, simplemente se quedan cortos. Llevar pasajeros, algo de equipaje y enfrentarse a subidas de más de un 10% suele ser sinónimo de pérdida de velocidad.

Pero más allá de este caso tan evidente, la mayor parte de las veces la pérdida de potencia es un problema de mantenimiento del coche, o bien la consecuencia de una avería. Así no los recuerdan desde el blog de la aseguradora:

-Sistema de refrigeración a máximo rendimiento: el climatizador, y también el aire acondicionado, pueden restar potencia al motor si se encuentran funcionando a máximo rendimiento. Es totalmente normal, a menos que uno de los sistemas esté trabajando más de la cuenta porque tenga un problema, y lo puedes notar en todo momento, desde en el arranque hasta en las subidas de fuerte pendiente.

-Inyectores sucios o en mal estado: la falta de mantenimiento, o uno deficiente, pueden causar que tu sistema de inyectores necesite de una buena limpieza. Al estar sucios o parcialmente obstruidos, el motor tendrá un suministro de combustible irregular y rendirá con menos potencia y también notarás tirones al ponerte en marcha. Incluso, a veces, la causa de la pérdida de potencia asociada a los inyectores es una avería, pero el resultado es el mismo: al llegar menos combustible del que es normal, la potencia efectiva es menor.

-Protección «electrónica» ante averías de graves consecuencias para el motor: en ocasiones sufrimos averías que, de no tener cuidado, podrían acabar con la vida de nuestor motor. Para evitar males mayores la centralita del coche puede reducir la potencia del motor, a veces de manera muy sensible. Si notas una pérdida muy significativa de potencia que viene acompañada de un indicador de avería en el salpicadero, debes acudir urgentemente al taller más cercano.

-Falta de aire en el motor, o un fallo en el turbo: si por alguna razón entrase menos aire en el motor del que es necesario, el coche perderá potencia. Las razones para que suceda esto son múltiples, pero su consecuencia es única: entra menos oxígeno en el cilindro y, por tanto, la combustión es deficiente y la potencia generada es menor de la normal. Y en el caso de coches con turbo, perderán potencia si falla este sistema. El turbo funciona, dicho de manera sencilla, comprimiendo el aire que entra en el motor para que la explosión sea mayor, y por tanto conseguir más par motor y más potencia sin aumentar la cilindrada. Si falla el turbo, la potencia resultante será menor porque llegará menos oxígeno a los pistones.