Citroën y su patrimonio centenario lleno de innovación y confort

En sus 100 años de experiencia, la marca francesa ha ido redefiniendo el concepto de «bienestar» y lo ha adaptado a las necesidades y a las demandas de las personas de cada época

MadridActualizado:

«Papá, ¿qué es confort?» La RAE lo define con un tímido y escueto: «bienestar o comodidad material». Pero al subirse a un Citroën, adquiere un significado más amplio. En sus 100 años de experiencia, la marca francesa ha ido redefiniendo el concepto de «bienestar» y lo ha adaptado a las necesidades y a las demandas de las personas de cada época. Su fundador André Citroën ya dio muestras de su visión de futuro con la puesta en marcha de su primera factoría en París, en 1919.

Frente a los métodos artesanales, apostó desde el principio por una fabricación en serie. Siguiendo un método científico, ese planteamiento empresarial permitía aprovechar al máximo el proceso de construcción y ensamblaje del automóvil y, como resultado, dirigir recursos y esfuerzos para hacer de él un modo de locomoción más eficaz, seguro, funcional, accesible y, en definitiva, confortable.

Cien años después, todos esos principios se resguardan bajo un común denominador: Citroën Advanced Comfort. Súbete a un Citroën 2 CV, trasládate mentalmente a esa época del automóvil lúdico, de los viajes sin prisa y entenderás que una elemental banqueta y un techo abierto podían ser la manera de desplazarse más desenfadada y ágil. O date una vuelta en un Traction Avant y podrás imaginar cómo aquel médico podía atender en tantos pueblos, tan distantes, y tener buen ánimo hasta el final del día.

Tampoco las velocidades, ni los caminos para los que se pensó el 2 CV, eran las autovías o las exigencias de seguridad de hoy día. Si te subes hoy en los modelos actuales de Citroën, tendrás el mismo espíritu de libertad y desenfado. Sin embargo, la ejecución no podría ser más distinta. Grandes asientos, vistosos y acogedores tapizados han sustituido a esas banquetas de esterillas de los primeros 2 CV. Los nuevos asientos del C4 Cactus y C5 Aircross esconden una cuidadosa elección de materiales, espumas de diferentes densidades, incluyendo una capa viscoelástica para recibir y amoldarse mejor al cuerpo desde el primer instante.

De igual manera, el fabricante es multitarea y lo siguen siendo incluso cuando estamos ya subidos en el coche y al volante. Los primeros velocímetros digitales del CX, luego convertidos en pantallas más complejas en el C6, permitían controlar las funciones básicas del coche. En los vehículos actuales se le procura una interacción plena. La comunicación digital conductor-automóvil es clara, sin abrumar; y su manejo, intuitivo.

Asimismo, innovando sin cesar, siempre a la vanguardia, si alguien pensaba que aquellos sistemas de suspensión no se podían mejorar es que no conocía el ingenio de Citroën. Su solución para mejorar el confort, sin perder espacio, sin añadir peso y sin perjudicar consumos ni emisiones, se llama suspensión de Amortiguadores Progresivos Hidráulicos. Una característica técnica en la que se han depositado más de veinte nuevas patentes e incorporada en los actuales C4 y C5.