Lotería de Navidad 2013: Abrir una administración de Lotería, tarea difícil pero rentable
La cercanía de la Lotería de Navidad hace que en otoño muchos se planteen abrir un despacho de Lotería - juan carlos soler

Lotería de Navidad 2013: Abrir una administración de Lotería, tarea difícil pero rentable

Los despachos de loterías son uno de los negocios más regulados en nuestro país pero sus comisiones anuales superan los 120.000 euros anuales

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Se acerca ya el momento en el que los niños de San Ildefonso cantan el Gordo de la Lotería de Navidad, y quizás sea buen momento para replantearse su viejo sueño de abrir una administración de lotería. Sin embargo, antes de aventurarse debe saber algo: cumplirlo será mucho más difícil que abrir una charcutería, librería o tienda de ropa... y sensiblemente más caro. Y es que los despachos de loterías son uno de los negocios más regulados en nuestro país, hay escasez de licencias y la apertura de nuevos locales está sujeta a unos rígidos requisitos. Es decir, que si quiere abrir su propia administración debe estar dispuesto a armarse de paciencia y a sufrir un sensible golpe en el bolsillo.

El primer trámite que debe cumplir si quiere convertirse en el nuevo propietario de la administración que desbancará a Doña Manolita o La Bruixa d’Or es hacerse con una concesión de Loterías y Apuestas del Estado (LAE). La oferta puede ser para tres tipos de establecimientos: integrales —aquellas en las que únicamente se vende Lotería Nacional y juegos autorizados por LAE—, mixtos —donde además se ofrecen, por ejemplo, productos de papelería, o especiales.

No obstante, conseguir una concesión es en la actualidad tarea casi imposible. LAE lleva desde 2010 sin adjudicarlas, después de un parón anterior de casi cinco años. Además, conseguir una concesión en un hipotético nuevo concurso tampoco sería sencillo, ya que para lograr una concesión se requieren ciertas condiciones muy específicas recogidas en la web de Loterías —como, por ejemplo, que el aspirante renuncie a cualquier puesto en la administración pública—, además de la obligación no escrita pero muy importante de presentar un local de ciertas dimensiones y situado en una buena zona de la ciudad, sin otras concesiones cercanas. En el caso de conseguirlo, adecuar dicho local requerirá de una inversión que puede alcanzar los 120.000 euros.

Por ello, la opción más rápida para hacerse con una administración de lotería suele ser adquirir un local ya en funcionamiento. Desde 2010 los loteros pueden establecer contratos comerciales con Hacienda en lugar de regirse por el derecho administrativo, lo que permite que los titulares de las administraciones puedan vender su negocio a un tercero. Hasta entonces, transmitir una administración era imposible salvo a los herederos en caso de jubilación o fallecimiento.

No obstante, dicha solución no es precisamente barata. La venta de una concesión integral junto con el local completamente equipado oscila entre los 200.000 y los 400.000 euros, mientras que alquilarlo implica desembolsar de 600 a 2.000 euros al mes.

Negocio en horas bajas

Si pese a las dificultades sigue interesado en el negocio, deberá saber que repartir suerte otro de los negocios que se han visto afectados por la omnipresente crisis económica. Las ventas de Loterías y Apuestas del Estado han caído un 9,27% en lo que va de año, descenso que se suma a la caída del 4,8% registrada en 2012.

Pese a ello, LAE sigue siendo la joya de la corona de las empresas públicas españolas —aporta a las arcas públicas 2.450 millones— y los españoles siguen gastándose cerca de 30.000 millones anuales en juegos de azar, de los que buena parte irán a parar a los bolsillos de los propietarios de las administraciones.

El lotero recibe una comisión del 6% por cada apuesta o décimo vendido, que baja hasta el 3,75% en el caso de la Lotería de Navidad. Dichas comisiones se traducen, para una administración media, entre los 80.000 y los 120.000 euros anuales, gastos de funcionamiento aparte. La mayor parte de dichos ingresos proceden de la venta de Lotería Nacional, que supone casi el 60% de las ventas, seguida de La Primitiva, el Euromillones y la Bonoloto.