La Fura dels Baus en la ceremonia inaugural de la Mostra de Teatro Internacional de Ribadavia (2009)
La Fura dels Baus en la ceremonia inaugural de la Mostra de Teatro Internacional de Ribadavia (2009) - pablo araujo (efe)
Cultura: 20 años en galicia

Cultura, la marca de identidad

La aportación constante de los artistas al universo creador ha conseguido consolidar la factoría cultural gallega

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La evolución de la creación cultural a lo largo de estos 20 años ha hecho visible el deseo del escritor Álvaro Cunqueiro de «mil primaveras más». Se trata de una verdadera transición hacia la modernidad impulsada en las hondas raíces del acervo cultural y patrimonial de Galicia. No hay espacio cultural en el que Galicia y sus creadores no tengan un lugar destacado o donde no exista una marca propia y diferenciada. La aportación del noroeste al patrimonio cultural común está vinculado de manera indisociable al idioma propio de Galicia, también al idioma común de todos los españoles y condicionado al excelso trabajo de los integrantes del universo creador.

La nómina que conforman los nombres propios no se ciñe a un número limitado de autores, ya que cualquier enumeración conllevaría una simplificación. El éxito de la marca cultural de Galicia radica en la producción de proyectos desde la base y también en la multiplicación de iniciativas que parten del tejido social gallego.

Son cada vez más y de mayor calidad los festivales, los encuentros, las jornadas, los premios, los certámenes, etc., que reúnen a lo más seleccionado en todas las artes. Durante estos 20 años se ha consolidado el Festival de Música de Ortigueira (1978), dedicado al género folk, la Mostra Internacional de Teatro de Ribadavia (1984), el Outono Fotográfico de Orense (1983), el Festival PortAmérica o iniciativas que llegaron hace pocos años para quedarse como el Culturgal (Feria Gallega de las Industrias Culturales).

Igualmente son reconocidos por crítica y público los premios de instituciones públicas y privadas que reconocen el talento creador y engarzan al entramado instucional con el tejido cultural. Entre los galardones cabe destacar los premios Cultura Galega, de reciente creación, el Premio Abrente de teatro, el Premio Vicente Risco de Novela, Premio Galicia de Fotografía Contemporánea, los Premios Mestre Mateo del Audiovisual Gallego o los múltiples y prestigiosos galardones en el campo de la poesía.

La sociedad también ha generado un entramado de asociaciones que han desplegado una red cultural que se ha convertido en uno de los dinamizadores y reivindicadores de la la cultura más popular. Muchas de ellas están ligadas al Entroido —carnaval— en el triángulo máxico de Verín, Xinzo y Laza en Orense; otras se constituyen alrededor de centros sociales en las villas más pequeñas y el resto son agrupaciones que reivindican y actualizan el folclore tradicional gallego.

Rehabilitación

Galicia ha convertido en reserva y ha reutilizado su enorme patrimonio arquitectónico. Desde los años 90 la Xunta ha emprendido una tarea sistemática de mantenimiento de edificios y de conservación de monumentos en numerosos puntos de la geografía. Las Catedrales de Santiago, Orense, Tui y Mondoñedo se han sometido a procesos de rehabilitación que permiten un grado de conservación y satisfacción óptimo. De especial relevancia son las actuaciones en el templo compostelano vinculadas a los años jacobeos. Las obras en la Puerta Santa, la iluminación exterior de la Catedral, la recuperación de la doble portada románica en Platerías permiten al templo ser un referente en el conjunto de las catedrales europeas.

Además, la capital de Galicia cuenta desde el año 1993 con el Real Patronato de Santiago, que bajo el alto patronazgo de Sus Majestades los Reyes contribuye de manera decisiva al impulso cultural de la ciudad. En todas y cada una de las celebraciones importantes los miembros de la Familia Real han estado presentes y Don Felipe ha querido mantener esa vinculación personal e institucional que han mantenido inalterada sus antepasados.

Consorcio de Santiago

Desde los años 90 el Consorcio de Santiago ha impulsado una importante agenda de actos que ha propiciado que la Comunidad gallega tenga una agenda cultural permanente y multidisciplinar asociada a los diferentes Xacobeos de los años 1999, 2004 y 2010.

Las tarea de puesta en valor del patrimonio material e inmaterial también se han puesto en marcha en otros lugares de la geografía. Por su singularidad e importancia merece una mención la ruta románica de monasterios a lo largo de la Ribeira Sacra. Se trata del itinerario monástico más importante de Europa, vinculado a los monjes benedictinos. La especificidad del conjunto aspira a que su candidatura se convierta en Patrimonio de la Humanidad. En este contexto de puesta en valor, algunos de los antiguos monasterios han sido rehabilitados y se han incorporado a la red de paradores del Estado, en concreto, el de Santo Estevo de Ribas de Sil, en Nogueira de Ramuín (Orense) y el de Monforte de Lemos (Lugo).

Festivales

La cultura propia de Galicia se ha aprovechado de las grandes efémerides marcadas por el calendario pero ha sabido acompasar los grandes acontecimientos con una pulsión paralela que ha permitido un constante y permanente goteo de propuestas aún en los momentos más difíciles de la crisis económica. No son anécdota las inciativas particulares que se han convertido en acontecimientos y citas obligadas para el mundo de la cultura. Un ejemplo representativo es la Mostra Internancional de Teatro de Ribadavia. Aunque sus orígenes se remontan a los años 70 ha adquirido una notable repercusión y hoy es la cita teatral más importante de España tras los festivales de Almagro y Mérida.

En una parecida tesitura se encuentra el Outono Fotográfico. Nace de una iniciativa personal del intelectual Benito Losada. Pensado en un primer momento para los jóvenes, se convierte con el paso del tiempo en el certamen más importante de la Península Ibérica. A partir de los años 90 las exposiciones se multiplican por toda Galicia y la participación de fotógrafos acreditados es una constante. Como ocurre en otras ocasiones una iniciativa particular reclama el apoyo de las administraciones públicas y compromete a todos los niveles de la administración para desarrollar e impulsar un proyecto que se ha ganado el reconocimiento de la crítica y del público.

Junto a las iniciativas de impulso colectivo en los últimos 20 años se han incorporado al parnaso cultural el talento de nombres propios que se han sumado a la talla de creadores como el Nobel Camilo José Cela o el escritor Gonzalo Torrente Ballester que, aunque desaparecidos, fueron y serán referentes e inspiradores de las nuevas generaciones.

Relevo generacional

La nómina de escritores y poetas se ha renovado considerablemente en estas dos décadas. Los nuevos narradores han tomado el relevo y lo han hecho a la altura de un país que ha aportado genios al universo creador. Las nuevas generaciones de escritores tienen los nombres propios de Xosé Carlos Caneiro (1963) que con sus prosarrío en novelas de largo recorrido y con un estilo preciosista consigue describir la profundidad del alma humana. También Carlos Casares (1941-2002) ha dejado una huella imborrable en la literatura. La crítica le reconoce «genialidad en la descripción de la belleza más cotidiana».

La suma de nombres propios se completa con Carlos Reigosa (1948) que ha encajado a la literatura gallega en la novela policíaca de la mejor tradición escandinava y británica. Por su parte Rosa Aneiros (1976) renueva la narrativa y es saludada con los galardones mas prestigiosos. Manuel Rivas (1957) y de Suso de Toro (1956) también son determinantes en la renovaciónque ha experimentado la literatura escrita en Galicia y en gallego. Otra de las figuras emergentes es Marta Rivera de la Cruz (Lugo 1970), finalista del Premio Planeta en 2006 y con una gran proyección.

La lengua gallega tiene vocación lírica. Desde la Edad Media son numerosos los ejemplos de poetas que han escrito en gallego. Las nuevas generaciones han sabido ensayar nuevas fórmulas poéticas, reivindicar y reintepretar a los clásicos.

«Generación de los 90»

Durante estos 20 años han emergido con fuerza la llamada Generación de los 90. Como exponente de este nuevo movimiento destaca la poeta Yolanda Castaño (1977) que se ha convertido en una adelantada a su tiempo y ha abordado temas como la identidad y el constructo cultural y ha arriesgado con un lenguaje poético que rompe con las construcciones gramaticales tradicionales. Y junto a ella más mujeres nacidas en los 70 como Branca Novoneyra, Emma Pedreira o Estíbaliz Espinosa, que con sus particules intervenciones han conseguido hacerse un hueco en la literatura española.

En el plano teatral destacan los premiados a nivel español como Manuel Lourenzo (1943), Rubén Ruibal (1970) o la contemporaneidad de Quico Cadaval (1960). También las compañías teatrales que han experimentado formatos nuevos como Chévere, reciente Premio Nacional, o Matarile Teatro. Precisamente a esta «primavera» de la cultura se suma la creación hace 15 años de la Escuela Superior de Arte Dramático en Vigo. Y aunque es cierto que la aportación a la escena española aún no ha adquirido las cuotas deseables, sí que se ha avanzado notablemente. En este sentido el profesor de la ESAD de Vigo, Roberto Pascual, considera que con la «creación de la Escuela ha comenzado en Galicia la generación formada del teatro y esto es muy relevante para el devenir de nuestra escena».

Artes plásticas

Las artes plásticas también han experimentado un salto cualitativo. Nombres que como el escultor Ramón Conde (1951) o el emergente Iván Prieto, convertido en un discípulo aventajado de la maestría de Juan Muñoz. En la fotografía sobresalen los nombres del Premio Nacional, Manuel Vilariño, de la consagrada Vari Caramés o de la emergente Carla Andrade que innova con «el vacío y el no lugar». Ellos y muchos otros fueron reconocidos por el talento y garantizan el futuro y el prestigio de la marca cultural de Galicia.