El candidato a la Comunidad por Más Madrid, Íñigo Errejón, y la alcaldesa Manuela Carmena, ayer, en la N@ve de Villaverde
El candidato a la Comunidad por Más Madrid, Íñigo Errejón, y la alcaldesa Manuela Carmena, ayer, en la N@ve de Villaverde - GUILLERMO NAVARRO

Carmena y Errejón escenifican en Villaverde su «divorcio» de IU y Podemos

«Somos de izquierdas, pero es más importante la igualdad, que es para todos, les emocione la bandera que sea», defendió el candidato a la Comunidad para justificar la ruptura

MadridActualizado:

Entre magdalenas «caseras», canciones de Aretha Franklin y Los Chunguitos y alguna jota improvisada «a capella», unas 1.500 personas, entre voluntarios y simpatizantes de Más Madrid, arroparon ayer en la N@ve de Villaverde a los candidatos durante su primer acto electoral. «Estamos haciendo un Madrid de magdalenas. La gente nos pide más magdalenas», bromeó al inicio del acto la alcaldesa Manuela Carmena, que se deleitó en halagos hacia su compañero, Íñigo Errejón: «La plataforma de Más Madrid es un acierto porque este chico se nota que sabe de política, qué bien habla», le concedió.

Mientras Errejón y Carmena se daban su primer baño de masas de esta precampaña de cara al 26 de mayo, en otra sala de Arganzuela,Izquierda Unidaconvocaba una asamblea para aprobar su programa de confluencia y consumar así su ruptura con Carmena. Por el momento, parece que sólo se sumarán los anticapitalistas de Podemos (donde milita la edil Rommy Arce) y los impulsores de Bancada Municipalista (donde se sitúan los ediles Montserrat Galcerán y Pablo Carmona). En la reunión de IU no participaron los dos diputados autonómicos de Equo ni la delegada de Medio Ambiente, Inés Sabanés, que optaron por pasarse al bando de la actual alcaldesa.

Errejón: «Somos de izquierdas, pero es más importante la igualdad, que es para todos, les emocione la bandera que sea»

«Somos de izquierdas, pero hay algo más importante, y es construir la justicia social y la igualdad de oportunidades. Eso no es solo para la gente que piensa como nosotros, sino para el conjunto de los madrileños, les emocione la bandera que les emocione», expresó ayer Errejón para justificar su separación con Podemos e IU.

El evento, que comenzó a las 11.30 horas y concluyó cerca de las 2 de la tarde, estuvo cargado de mensajes y gestos de cara a su electorado: conciliación, violencia de género, ecología, educación pública e inclusión de personas con discapacidad. Errejón inició su intervención asegurando que no le querían dedicar «tiempo a sí mismos» (en referencia a las disputas internas) «ni a lo que los demás [partidos] quieren ser», pero ayer no pudo evitar lanzar dardos al Gobierno de la Comunidad -al que tildó de «comité de oposición de la Puerta del Sol»- por «zancadillear» la gestión de Carmena.

Tras hacer un largo alegato sobre el modelo de escuela pública que pretenden implantar, Carmena reprochó a la Comunidad que no haya construido ni un centro deEducación Infantily presumió de que su gobierno ha levantado trece. «Tenemos muchas discusiones con la oposición porque nos dicen que no hacemos nada. ¿Cuántas escuelas ha hecho la Comunidad? Ninguna. Y nosotros, trece; las mejores», reivindicó. Sin embargo, sólo cuatro de los trece centros prometidos han abierto en la fecha prevista, el 18 de enero, después de varios aplazamientos. El resto están por terminar. Su impulso fue una de las enmiendas que el PSOE lleva incluyendo en el acuerdo presupuestario desde 2016, dos años después, aún no han llevado a término su compromiso.

Carmena: «Cuando en política se hace lo que se debe, no se miran los votos.A otros perder las elecciones les parece un ERE»

Al responder a un vecino, Carmena afirmó que pretende «gobernar para todos», algo que, dice, comparte con Errejón. Y trató de mostrarse firme en sus políticas al aseverar que no le importa el coste electoral que le puedan suponer las multas a los infractores de Madrid Central. «Cuando en política se hace lo que se debe, no se miran los votos. Se hace lo que hay que hacer», subrayó.

La regidora remarcó que hasta el último día que sea alcaldesa seguirá «haciendo lo que deba hacer», sin miedo a esa sensación que otros tienen de que «perder unas elecciones parece como un ERE y se tienen que ir a casa porque que no tienen donde caerse muertos». Carmena abogó por dedicar un tiempo a lo público sin entender la política como una «carrera interesada» porque, de lo contrario, «se pervierte y se deja perder la democracia, que hay que cuidarla hasta el final».