Los Reyes, durante la fotografía de familia en el Congreso Mundial de Derecho - EFE

El Rey: «No es admisible apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho»

Don Felipe recibe una larga ovación tras recoger el Premio Mundial de la Paz y la Libertad, que solo tienen Churchill, Mandela y Cassin

MadridActualizado:

«Sin democracia, el Derecho no sería legítimo; pero sin Derecho, la democracia no sería ni real ni efectiva. por eso, no tiene sentido, no es admisible, apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho», ha afirmado el Rey, «pues sin el respeto a las leyes no existe ni convivencia ni democracia, sino inseguridad, arbitrariedad y, en definitiva, quiebra de los principios morales y cívicos de la sociedad». Así lo ha manifestado Don Felipe este miércoles, tras recibir el Premio Mundial de la Paz y la Libertad, que concede la Asociación Mundial de Juristas. Un galardón que, en sus 55 años de historia, solo han recibido Winston Churchill, René Cassin, Nelson Mandela y ahora el Rey.

El Rey explicó que «democracia y Estado de Derecho son realidades inseparables, pues crean el único espacio en el que puede vivir la libertad y el único marco en el que puede desarrollarse la igualdad». De ahí, agregó, «que la defensa de la democracia haya de ser al mismo tiempo la defensa del Estado de Derecho».

Don Felipe ha recibido este reconocimiento en el Teatro Real, durante la sesión de clausura del XXVI Congreso Mundial de Derecho, que ha reunido en Madrid a más de dos mil juristas de más de 60 países. Además del premio, el Rey recibió dos larguísimas ovaciones con el público puesto en pie, la primera tras recibir el galardón, de más de dos minutos de duración, y la segunda, al terminar su discurso. También se oyeron «vivas» a su persona y a España.

Según el Rey, siempre se ha sabido que «no hay libertad sin leyes» y que «sin leyes no puede haber democracia». Así, recordó que Aristóteles ya advirtió que «sin leyes no puede haber democracia, sino demagogia». También citó a Cicerón, quien decía que «somos esclavos de las leyes para poder ser libres» y agregó que, en nuestra época, «Octavio Paz nos ha recordado que sin democracia la libertad es una quimera».

Don Felipe, que fue proclamado en el acto «el primer Rey jurista de la Historia», afirmó: «Es cierto que el Derecho no puede hacerlo todo, pero también es cierto que sin el Derecho no puede hacerse nada, nada que sea legítimo, duradero, racional, seguro y justo».

Convivencia y tolerancia

También advirtió el Rey de que nada de lo que suceda en cualquier lugar del mundo nos puede ser ajeno, y agregó: «Frente al totalitarismo, la tiranía y la demagogia, que tanto mal han hecho al mundo en el pasado, hay que proclamar y defender la legitimidad del pluralismo político, social, territorial, religioso o cultural, y fomentar la convivencia y la tolerancia. Convivencia y tolerancia que únicamente pueden darse en el marco de un consenso básico alrededor de unos valores y unos principios comunes».

Antes de terminar, el Rey hizo una referencia a la historia de España, que pasó por «tiempos difíciles» y recordó que «a partir de la transición política y de la Constitución del 78, la sociedad española ha sellado un gran pacto de concordia que nos ha permitido vivir los mejores momentos de libertad y bienestar». Todo ello, dijo, «en una España política, social y territorialmente plural, pero unida en lo esencial: en los valores reconocidos en ese gran pacto de convivencia y concordia nacional que representa nuestra Constitución».

Además, reiteró que «la Corona está ya indisolublemente unida, en la vida de España, a la democracia y a la libertad»: «Lo he aprendido desde niño en mi familia, lo demostró mi padre el Rey Juan Carlos I en su reinado, a ello empeño mi vida y en la continuidad de esa unión la Reina y yo educamos a nuestras hijas», manifestó.

El Monarca reconoció que «la democracia española ha tenido que hacer frente a dificultades serias y graves, pero la España constitucional ha demostrado su fortaleza democrática, sus firmes principios y sus convicciones sólidas y profundas». En este sentido, añadió que «nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, y dentro de él, la Corona, con el concurso de la inmensa mayoría del pueblo español, no escatimará esfuerzos para que así siga siendo».

Nutrida representación

En el acto intervinieron el expresidente del Gobierno Felipe González y el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, quienes destacaron la defensa del Estado de Derecho y de los valores democráticos que ha realizado Don Felipe en unos momentos de especial dificultad y de deslealtad.

Al acto, en el que el Rey estuvo acompañando por la ministra de Justicia, Dolores Delgado, asistieron numerosos empresarios, políticos y representantes de los distintos sectores de la sociedad. Entre ellos, los presidentes del Congreso, Ana Pastor, y del Senado, Pío García Escudero; el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro; la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; los líderes de Cs, Albert Rivera, y de Vox, Santiago Abascal; Soraya Sáenz de Santamaría y Javier Solana, entre otros.

Tras la entrega del premio, Rebelo y su esposa almorzarán con los Reyes en el Palacio de La Zarzuela.