El presidente del PP, Pablo Casado, este martes en la tribuna de oradores del Congreso
El presidente del PP, Pablo Casado, este martes en la tribuna de oradores del Congreso - EFE

Casado al Gobierno: «Se acabó, la nación española ha dicho basta»

El presidente del PP promete ser «la contención al chantaje independentista y sobre todo a la rendición socialista»

28 abril, fecha de las elecciones generales

MadridActualizado:

El debate sobre los nuevos Presupuestos se ha convertido por la tarde en un tenso cara a cara entre el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. El duelo parlamentario ha mantenido el pulso de un debate de campaña electoral, alcanzando un tono bronco en el que ni Casado ni Montero han ahorrado golpes a su adversario sin necesitar de discursos escritos.

Ante la severa mirada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el líder del PP rebatió las bondades de la gestión socialista proclamadas por la ministra durante la mañana, centrando su ataque en su alianza con los independentistas. «Ustedes no dan la talla, han traicionado a la Constitución», denunció, acusando a Sánchez de ser un presidente que se «avergüenza» de España.

Desde aquí advirtió al Ejecutivo lo que en el día de hoy es ya un clamor entre todos los grupos de la oposición: «Esto se acabó». A juicio de Casado, el Ejecutivo de Sánchez no solo ha dado ya «las últimas bocanadas» y «agoniza entre estertores» sino que se encuentra en estado «zombie». En el hemiciclo se debaten hoy las seis enmiendas a la totalidad presentadas por el PP, Ciudadanos, ERC, PDECat, Coalición Canaria y Foro, totalizando a esta hora 185 votos frente a los 165 del PSOE y sus socios.

Casado exigió así unas elecciones cuya necesidad defienden ya incluso socios del Gobierno como Podemos. «Convoquen elecciones, váyanse, este país merece un Gobierno mejor que el que ustedes representan», ha zanjado su segundo turno de intervención. La gran incógnita en este momento no es ya si los Presupuestos saldrán adelante mañana, lo que se da por descartado, sino cuál será la fecha de los próximos comicios.

En esta clave, el presidente del PP se ha comprometido a ejercer de «contención al chantaje independentista y sobre todo a la rendición socialista». «La nación española ha dicho basta», ha avisado a Montero. «No seguiremos los últimos 40 años integrando a aquellos que quieren desintegrar España», ha espetado a la ministra de Hacienda, después de que ésta acusara al PP de no tener nada que ofrecer a Cataluña. El líder popular ha continuado presumiendo de la gestión económica realizada por los distintos gobiernos del PP, recordando que el milagro español «se estudia en todo el mundo», mientras los gobiernos socialistas han hundido la economía del país. Las intervenciones de Casado en el Pleno han vuelto a convencer a la bancada popular que le ha dedicado una fuerte ovación en pie.

Montero ha replicado a Casado acusándole de basar su alocución en mentiras, confrontación y autoritarismo. Ha negado así cualquier cesión a los independentistas. «¿Me puede decir qué concesión ha hecho este Gobierno en los Presupuestos? No ha hecho ninguna», ha aseverado, provocando las protestas tanto en la bancada popular como en la de Ciudadanos. Según la titular de Hacienda, el Ejecutivo ha elaborado los Presupuestos con «una concepción diferente del estado de las autonomías» a la el PP y ha reprochado a Casado que no alzara la voz contra Mariano Rajoy el 1 de octubre, tras la declaración de independencia o la huida del expresidente catalán Carles Puigdemont. «¿Qué hubieran dicho si todo eso hubiera pasado con este presidente?», se ha preguntado retóricametne.

También ha acusado al líder popular de esconderse detrás de insultos y calificado su intervención de «mezcla del "que caiga España que ya la levantaremos nosotros" y el "que se fastidien" de Andrea Fabra». Siguiendo este hilo, ha cargado contra Casado por utilizar el debate «para ajustar cuentas con el Gobierno y con todos los que no piensan como él». «Es preocupante la deriva de su partido», ha considerado. Y frente al milagro económico conseguido por los gobiernos del PP, Montero no ha dudado en contratacar. «¿Sabe dónde está el milagro económico del PP? En la cárcel», ha replicado, en alusión al exministro de Economía, Rodrigo Rato. La actuación de la ministra de Hacienda en el Pleno ha tenido una buena acogida en la bancada socialista donde han celebrado su capacidad para salir de un debate técnico y enfrentarse a los líderes de la oposición en clave política.

Enfrentamiento con Rivera

El enfrentamiento de la ministra con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha producido en términos tan similares al mantenido con Casado que la titular de Hacienda ha llamado hasta en siete ocasiones «Casado» a su segundo oponente de la tarde. «A veces tampoco se distinguen mucho», ha ironizado la ministra tras las reiteradas quejas de Rivera, quien ha tratado de diferenciar su oposición a los Presupuestos en dos patas distintas: por qué son «malos» para el futuro económico de España y por qué lo son para el devenir de la nación.

Así, Rivera ha cargado contra la «podemización» recogida en las cuentas, con subidas de impuestos que suponen «un sablazo» a los españoles; y contra la política territorial que tratan de imponer los independentistas a cambio de brindar su apoyo a Pedro Sánchez. Aunque Rivera ha buscado desmarcarse del discurso del presidente del PP y «hablar de los Presupuestos», y no del «y tú más del PP y del PSOE», lo cierto es que su debate con Montero se ha enconado con la cuestión independentista, que ha marcado toda la jornada.

Mientras el líder de Cs ha avisado de que su formación no le dará «ni un balón de oxígeno» a Sánchez, un «chollo» para los independentistas al que le interesa gobernar con «quienes quieren liquidar España», Montero le ha echado en cara «vivir a lomos de la confrontación y el enfrentamiento». Acusación, por su parte, que ha respondido Rivera trasladando al Pleno la situación de su madre, que según ha desvelado tiene un cubo de pintura en su casa para quitar las pintadas independentistas que aparecen sobre su fachada constantemente.

En medio de ello, Rivera ha recuperado el pretendido discurso de centro que le sitúa entre el PP y el PSOE y se ha reivindicado como la figura que puede liderar una nueva etapa de la política española alejada del «pasteleo del bipartidismo».«Sánchez hablando de Franco y Casado, del aborto. ¿Pueden volver al siglo XXI? Son ustedes muy cansinos», ha espetado Rivera a las bancadas popular y socialista, antes de reclamar una vez más la convocatoria de elecciones generales para que los españoles decidan en las urnas el rumbo que debe tomar el país.

«Les propongo que pasemos página. Apelo a la tercera España: a todos aquellos que están hartos de las dos Españas, a todos aquellos que quieren unirse, a todos aquellos que quieren votar, pero no desde las trincheras», ha insistido, provocando la réplica inmediata de la ministra: «Usted venía a la tribuna a hablar de los Presupuestos». «Señora Montero, me ha pillado usted, es un lince, me presento a las elecciones para ser presidente del Gobierno», le ha reprochado Rivera por su parte, y le ha pedido con sorna que continúen en su misma línea, llamando «fachas» a quienes se manifiestan con la bandera de España, porque les irá «de fábula» como en Andalucía.