La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, este martes en la tribuna de oradores
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, este martes en la tribuna de oradores - Reuters

Montero da por perdidos los Presupuestos y entra en modo de campaña electoral

La ministra avisa al independentismo que no cederá al «chantaje» y reconoce que «todo indica» que las cuentas no saldrán adelante

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Madrid Actualizado: Guardar
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Desde que en el año 2002 el entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, subió a la tribuna de oradores para defender por sopresa la enmienda a la totalidad del Grupo Socialista contra los Presupuestos de José María Aznar, el debate sobre las cuentas generales no había vuelto a convertirse en una especie de debate sobre el estado de la Nación. Hasta esta mañana.

La titular de Hacienda, María Jesús Montero, ha dejado claro que en La Moncloa suenan tambores de elecciones al arrancar la defensa de los nuevos Presupuestos con un alocución más propia de un mitin político que de un debate económico. Ha entrado en el análisis de la crisis catalana, la situación política actual, la estrategia de los líderes de la oposición, los errores cometidos por el PP o la vigencia de la Constitución.

Y, por supuesto, ha realizado una calurosa defensa de la labor política realizada por el Ejecutivo socialista en el marco territorial. Incluso ha llegado a comparar las descalificaciones que está recibiendo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con las que encajó en su día Adolfo Suárez, para elogiar los esfuerzos del líder socialista por alcanzar una salida dialogada con Cataluña.

La defensa de los Presupuestos ha quedado así completamente en un segundo plano. «No ha hablado la ministra de Hacienda. Ha hablado la candidata a las elecciones generales», apuntaban en la oposición. «Estamos ya en campaña», coincidían diputados de todos los colores políticos.

Ha sido en este contexto en el que la ministra andaluza ha dado por perdidas las nuevas cuentas. Ha admitido que «todo apunta» a que los partidos independentistas «votarán en contra de unos Presupuestos sociales buenos para Cataluña». Y ello porque no cabe, ha advertido Montero, margen para la negociación de último minuto, la esperanza que acariciaban la semana pasada los partidos catalanes.

El Gobierno, ha subrayado, no cederá al «chantaje». Y ha rechazado cualquier acusación de cesión. «Los independentistas tuvieron la ensoñación de que el Gobierno iba a aceptar lo que no podía aceptar. Pero se equivocaron de medio a medio», ha cargado. Según Montero, el Ejecutivo ha sido transparente y leal «todo este tiempo» con una apuesta basada en el diálogo político y en la recuperación de «todos los puentes». Sin embargo, han sido ERC y PDECat quienes han pedido «lo imposible» al exigir que el Ejecutivo atente contra la división de poderes y contra los principios y valores fundamentales del ordenamiento constitucional, ha señalado.

Se refería así a la autodeterminación, un planteamiento que según la ministra «ni podemos ni queremos» aceptar. Pisaba aquí el acelerador con un mensaje claramente electoral dirigido a recuperar a los votantes socialistas descontentos con las negociaciones del presidente Pedro Sánchez con los independentistas. «Este Gobierno no va a ceder a ningún chantaje por parte de nadie, no va a admitir en ninguna circunstancia, que en ningún orden del día esté el derecho de autodeterminación para Cataluña», continuó.

A PP y Ciudadanos les ha acusado de entrar en una «intolerable escalada de frustración estos días de forma absolutamente irresponsable» y de dejarse «arrastrar» por Vox, una formación a la que, no obstante, no ha querido nombrar. «La construcción de un país no depende de quien tiene la bandera más larga, sino de la capacidad de llegar a acuerdos para los ciudadanos», les ha afeado, culpándoles de buscar la confrontación para «vivir mejor».

Montero ha concluido calificando los Presupuestos como «un órdago a la desigualdad en todas sus facetas y todas sus vertientes» y asegurando que son «más necesarios que nunca».

Si los cuentas son finalmente devueltos al Gobierno será la segunda vez en la historia de la democracia que un Ejecutivo encaja este serio revés. Curiosamente el único precedente existente se produjo también con un Gobierno socialista, el de Felipe González en el año 1995, y la devolución de las cuentas se produjo también de la mano de un partido catalán: CiU -antecesor del PDECat- que en aquel momento era socio del Ejecutivo. La devolución de las cuentas llevó al adelanto electoral del año 1996. El proyecto de Presupuestos Generales es el más importante del año.