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Madrid, cuando el crecimiento es capital

Es el motor económico de España, la que más crece y la más libre gracias a las políticas de Esperanza Aguirre

susana alcelay
madrid Actualizado:

Esperanza Aguirre ponía el punto y final esta semana a nueve intensos años al frente de la Comunidad de Madrid que quedarán marcados por su impronta, por una gestión política de claros tintes liberales con la que ha logrado consolidar a Madrid como la indiscutible capital económica en medio de la mayor crisis que ha conocido el mundo. Bajo su mandato la capital ha logrado superar a Cataluña en casi todos los indicadores y se ha convertido en la región más libre de España y en la tercera más rica tras País Vasco y Navarra, dos regiones que disfrutan de un régimen fiscal distinto al del resto.

Rebaja de impuestos, libertad total de los horarios comerciales, supresión de trabas para crear empresas, menos sector público, copago en servicios básicos para garantizar las prestaciones, reducción de subvenciones a patronales y sindicatos en beneficio de los emprendedores, consolidación de la educación bilingüe... El resultado de las políticas de Esperanza Aguirre están ahí: Madrid es la región que más crece desde 2009, según Funcas. Fue en 2011 la comunidad con un mayor PIB per cápita tras las forales y la riqueza por habitante es superior en 6.460 euros a la de la media de España y 4.600 euros superior a la media del conjunto de la UE. Treinta meses de crecimiento continuado del PIB contrastan con la reducción de media de España en el mismo periodo.

Durante los casi nueve años de mandato de Esperanza Aguirre la economía madrileña ha crecido un 38%, según el INE. En 2011, la capital de España produjo 190.390 millones, frente a los 138.527 millones previos a su llegada al Gobierno. Siguiendo estas cifras, no obstante, en todo este periodo el peso de la Comunidad de Madrid en el PIB nacional no ha variado, manteniéndose en el 17,6% como la segunda región que más aporta a la economía española tras Cataluña, según Estadística. Un asunto polémico del que discrepa con rotundidad el Instituto Estadístico de la Comunidad de Madrid. Sostiene que la región generó más de 211.000 millones en 2011, lo que elevaría su peso en el PIB por encima del 20% y convertiría a la región en la que más contribuye al PIB nacional por encima de Cataluña.

Madrid registra una tasa de desempleo seis puntos inferior a la media

Aunque el paro también ha dejado su marca sobre el mandato de la ex presidenta, Madrid registra una tasa de desempleo seis puntos inferior a la de la media nacional, del 24,6%. La salud de las finanzas públicas es la seña de identidad de Aguirre: la deuda madrileña es la más baja de toda España (asciende al 9,1%, cinco puntos menos que en el conjunto del país) y es la tercera región con menos déficit en el primer semestre de 2012.

Desde que Esperanza Aguirre accedió a la presidencia hay 242.800 personas más que trabajan en la comunidad madrileña. Entre 2003 y 2008, la región generó más de medio millón de puestos de trabajo, aunque la crisis se llevó por delante 320.000 empleos desde entonces. La cifra de parados ha pasado de los 190.000 que había en 2002 a los 643.300 actuales, lo que ha llevado la tasa de paro al 18,86%, una de las más bajas de España.

Desde comienzos de la crisis y remando en muchos momentos a contracorriente, la dirigente madrileña apostó por estrategias nada habituales utilizadas en otras regiones y por su mismo partido político en el Gobierno de España como la política fiscal de rebaja de impuestos. Madrid fue la primera autonomía en eliminar el impuesto de donaciones y en la misma operación eliminó el de sucesiones para el 95% de las herencias. En un primer paso en 2006, la Comunidad de Madrid se convirtió en la primera en hacer uso de su capacidad normativa en el tramo regional del IRPF y lo rebajó en un punto.

Ya en plena crisis, a finales de 2011, Aguirre renunció a reimplantar el Impuesto de Patrimonio cuando el Gobierno socialista puso sobre la mesa esta opción y fue rescatada por el Ejecutivo.

La conversión de Madrid en un polo de atracción de inversiones ha sido una de las prioridades del Gobierno de Esperanza Aguirre, que ha adoptado distintas medidas fiscales y liberalizadoras para favorecer la afluencia de capital extranjero. El flujo de inversiones directas que recibió Madrid entre 2003 y 2012 asciende a 252.479 millones de euros, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio. Este esfuerzo ha servido para atraer unos 25.000 millones anuales en inversiones y para elevar la posición inversora internacional en Madrid desde los 303.000 a los 376.901 millones de euros entre 2007 y 2010. De enero a junio llegó a la comunidad madrileña el 76% de la inversión extrajera que vino a España, casi 5.000 millones.

La herencia de Eurovegas

En herencia Aguirre deja para Madrid el polémico proyecto Eurovegas que disputó a Cataluña y que llega cargado con una inversión inicial de 16.000 millones de euros. La elección de Madrid ha llegado en un buen momento para los empresarios del turismo y el sector servicios. Confían en que Eurovegas conllevará un incremento en la llegada de turistas tanto nacionales como extranjeros y supondrá un «flujo de turistas gigantesco» sin olvidar que «será positivo de cara a la posible consecución de los Juegos Olímpicos de Madrid 2020».

Según Civismo, Madrid es la autonomía con más libertad económica

La política de Aguirre ha convertido a Madrid en la región más libre de España, la de mayor libertad económica, según se desprende de un estudio editado en 2011 por Civismo. Éste concluye, al igual que la mayoría de la literatura internacional al respecto, que existe una clara correlación entre libertad económica y prosperidad. «Las comunidades con mayor libertad económica tienen un PIB per cápita más elevado. Y en el extremo opuesto, las que tienen peores valores en el índice son las de PIB per cápita más reducido», apunta el informe «Libertad Económica en España 2011», elaborado por los profesores Francisco Cabrillo, Rogelio Biazzi y Rocío Albert.

Según las cifras del mismo, en 2009 Madrid fue la región que menos gasto público tuvo en relación al PIB, el 9%, y además el esfuerzo fiscal que soportan los madrileños es de los más bajos de España. Solo País Vasco y Navarra, que gozan de un sistema fiscal foral, exigen menos impuestos a los contribuyentes. También saca buena nota Madrid en los indicadores regulatorios, especialmente en el que se refiere al comercio, donde las trabas al establecimiento de grandes superficies mínimas y los horarios son los más amplios de España.

El estudio hace hincapie en la correlación entre libertad económica y progreso. Y del mismo se deduce que hay una comunidad, Madrid, que ha sacado sobresaliente en libertad económica; seis, Navarra, La Rioja, País Vasco, Baleares, Castilla y León y Canarias, que habrían obtenido un notable y otras tres regiones que habrían pasado el examen con aprobado: Aragón, Comunidad Valenciana y Cataluña.

Retroceso de Cataluña

Además, Cataluña habría descendido cuatro puestos respecto al informe anterior elaborado en 2008, y habría pasado del 6 al 10. Siguiendo con el símil académico, dos autonomías: Cantabria y Murcia estarían entre el aprobado y el suspenso. Otras tres habrían suspendido el examen claramente: Asturias, Galicia y Castilla-La Mancha. Y por último Andalucía y Extremadura tendrían un muy deficiente.

¿Qué implica el sobresaliente de Madrid? Que la presencia del sector público es baja en Madrid, que ofrece más facilidades para abrir empresas y, por tanto, crear riqueza, que el peso de su sector público sobre el PIB es el más bajo de todas las CC.AA., que su fiscalidad es de las más reducidas de España... Sin olvidar que es la que más recursos aporta al sistema de financiación autonómica y menos transferencias recibe del Estado, apenas el 6% de su PIB.

Mérito de los empresarios

Juan Ramón Rallo, director del Instituto Juan de Mariana, asegura a Empresa que la Comunidad de Madrid sigue siendo una de las autonomías más ricas de España y que ha superando en renta per cápita a otras regiones que antaño eran más ricas, como Cataluña. Puntualiza en este sentido que «esta positiva evolución no es un mérito tanto de Esperanza Aguirre cuanto de la base empresarial, inversora y trabajadora de Madrid a la que, eso sí, el Ejecutivo regional les ha colocado muchas menos trabas y cortapisas que otros gobiernos autonómicos a sus empresarios, inversores y trabajadores».

Cuando se le pregunta cuál piensa que ha sido el secreto de esta gestión afirma: «no querer gestionar directamente el sector privado, sino establecer un marco estable y menos restrictivo que el de otras regiones para que, así, la propia sociedad civil pueda gestionar sus propios asuntos». Recuerda que Madrid es, según diversos rankings, la autonomía más libre de España y que el tamaño de su sector público en relación con el PIB regional es la mitad que el de otras autonomías.

Madrid fue la región con menor gasto público, tras País Vasco y Navarra

Para Rallo el modelo de Madrid es totalmente extrapolable a España. Dice que si ésta quiere salir de la crisis deberá apostar por reducir muy considerablemente el tamaño del Estado y por incrementar el del mercado libre. Y explica que, entre muchas otras cosas, eso significa no subir impuestos: «un principio en el que sí se mantuvo firme la Comunidad de Madrid, pero que el Gobierno de Mariano Rajoy ha despreciado absolutamente», advierte.

Asegura Juan Ramón Rallo que aún queda mucho por hacer en Madrid. Cita que hay que liberalizar toda la economía sin medias tintas, devolver sectores tan fundamentales como la sanidad y la educación a la sociedad o bajar de manera mucho más intensa los impuestos.

El futuro de Madrid ya no es cosa de Esperanza Aguirre... y lo que ocurra está por ver. Las riendas de la gestión están ya en manos de, Ignacio González.