Parte de los 70 aerogeneradores empezaron a generar electricidad en diciembre
Parte de los 70 aerogeneradores empezaron a generar electricidad en diciembre - ABC

Iberdrola toma el Báltico

La energética inaugura un parque eólico con 350 megavatios (MW) de capacidad, el primero en solitario, que ya ilumina a alrededor de 350.000 hogares alemanes, el 20% de demanda energética de Mecklemburgo-Pomerania Occidental

Enviada especial a Binz (Alemania)Actualizado:

El viento alcanza hoy una velocidad de 25 kilómetros por hora en el puerto de Sassnitz, en el norte de Alemania, y a su paso tiembla la carpa en la que Iberdrola celebra por todo lo algo la inauguración de su nuevo parque eólico. Mar adentro, los molinos Wikinger giran ya generando los primeros ingresos de una inversión que será recuperada en unos ocho años y a la que seguirán nuevas inversiones en la zona, según ha avanzado el presidente de la compañía Ignacio Galán. Parte de los 70 aerogeneradores empezaron a generar electricidad en diciembre y a fecha de hoy el proyecto se ha convertido en punto de partida de un mercado estratégico.

Situado a 75 km de la costa noroeste de la isla alemana de Rügen, la andadura del parque Wikinger comenzó en 2010, cuando la energética que preside Ignacio Sánchez Galán adquirió a un promotor local los permisos para desarrollar el proyecto en ese emplazamiento. Más de siete años han dado como fruto un parque eólico con 350 megavatios (MW) de capacidad, el primero de Iberdrola en solitario, que ya ilumina a alrededor de 350.000 hogares alemanes, el 20% de demanda energética del estado Mecklemburgo-Pomerania Occidental donde se ubica. Se trata además de un proyecto en el que el 90% es tecnología española y que llega como un soplo de aire fresco a Alemania, país agobiado por el incumplimiento de los compromisos internacionales en materia de emisión de gases e incapaz de prescindir de la quema de carbón, la forma de energía más contaminante.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán - IBERDROLA

El director general de Negocios de Iberdrola, Francisco Martínez Córcoles, ha destacado durante la inauguración que «esta planta es un gran ejemplo del potencial que el sector energético tiene para la economía. El desarrollo de Wikinger ha tenido gran fuerza de arrastre para la economía de Alemania, España y Dinamarca, con la creación de más de 2.000 puestos de empleo», motivo por el que el estado federado alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental asiste a la inauguración del proyecto con satisfacción y esperanzas renovadas. Su minisro de Energía, Christian Pegel, se ha felicitado por que «es un gran esfuerzo realizado y por un parque que se ha construido en sólo 18 meses, a pesar de las duras condiciones de trabajo y el desafío técnico que ha supuesto».

Wikinger ha supuesto una inversión de 1.400 millones de euros y un auténtico desafío a nivel de ingeniería y desarrollo de proyecto. La obra ha supuesto hincar al lecho marino 280 pilotes, de 40 metros de longitud y 2,5 metros de diámetro, con un peso por unidad de 150 toneladas.

De su construcción se ha encargado la española Windar. Sobre estas bases se colocaron las 70 cimentaciones, construidas por la danesa Bladt y la española Navantia, para los respectivos molinos. De las turbinas se ha encargado Siemens Gamesa en sus plantas de Bremerhaven y Stade (Alemania). Tienen 5 MW de potencia unitaria y son del modelo AD 5-135. Se trata de los aerogeneradores de mayor potencia y dimensiones que Iberdrola ha instalado en su historia, comenta Salamanca.

IBERDROLA
IBERDROLA

Con una altura total de 165 metros, están formados por una nacelle de 222 toneladas de peso, un rotor de 135 metros de diámetro, cuyas palas tienen 77,5 metros de longitud cada una, y una torre de 75 metros de altura. Y para recibir toda la energía que generan los 70 molinos, en el centro del parque se ubica la subestación marina, bautizada Andalucía. Esta instalación será utilizada conjuntamente por Iberdrola y 50Hertz, el operador del sistema eléctrico alemán. De su construcción se ha encargado también Navantia, en su sede de Puerto Real (Andalucía) y tiene un peso aproximado de 8.500 toneladas.

Pero la verdadera importancia de Wikinger es que sirve a Iberdrola como entrada en el mercado eléctrico alemán, país en el que se acaba de adjudicar la construcción de otros dos parques eólicos marinos: Baltic Eagle (476 MW) y Wikinger Süd (10 MW). Los tres proyectos, situados junto a la isla de Rügen, darán lugar al mayor complejo offshore del mar Báltico, con una capacidad total instalada de 836 MW y una inversión conjunta de 2.500 millones de euros. El know haow adquirido con Wikinger y las redes creadas para el proyecto suponen una garantía de futuro, no solo para Iberdrola, sino también para los proveedores de componentes, una actividad que a revitalizado desde la total parálisis el sector astilleros español.