Vídeo: ¿Contamina más un diésel que un eléctrico? - Reuters

Alemania regresa al diésel

Las matriculaciones de coches nuevos diésel aumentaron en febrero un 3%

BerlínActualizado:

Cuando Alemania parecía haber dado por muerto el diésel y cuando otros países, como España, habían comenzado a importar fechas de defunción de este tipo de motor, se produce un cambio de tendencia en el consumidor alemán, que vuelve a comprar coches diésel y demuestra su fe en que el combustible tendrá vida más allá del escándalo del fraude de las emisiones. Según la Oficina Federal de Registro de Vehículos alemana (BKA), en febrero fueron matriculados un 2,5% menos de coches de gasolina que en el mismo mes del año anterior mientras que las matrículas de coches nuevos diésel aumentaron un 3%.

Los denostados motores diésel avanzan de nuevo y suponen ahora el 32,6% de las matriculaciones. Teniendo en cuenta que en 2015, inmediatamente antes de que estallase el escándalo de los trucajes, esa cuota era del 48%, está claro que todavía falta mucho terreno que recuperar, pero todo indica que el consumidor alemán ya no tiene miedo a comprar un diésel, sobre todo desde que se ha demostrado que las prohibiciones de circulación tienen un efecto nulo sobre la contaminación que sufren las ciudades. Stuttgart, la primera en vetar el acceso de estos coches a varias zonas del centro, se ha visto obligada a reconocer ha sido en vano. «Las mediciones realizadas en febrero muestran exactamente los mismos valores que antes de entrar en vigor la prohibición», ha dicho una portavoz del ayuntamiento, confiada todavía en que cuando sean eliminadas las excepciones a carga y descarga, así como los permisos para residentes, pueda verse más clara una diferencia. En Berlín, otra de las ciudades que han decretado la prohibición por orden de los tribunales, a raíz de peticiones de organizaciones medioambientales, la policía ha reconocido que carece de los medios necesarios para llevar a cabo comprobaciones sobre si la prohibición se está respetando y advierte que “se tardará años” en contar con la tecnología necesaria.

A todo esto se suma el esfuerzo en rebajas y primas que los fabricantes están haciendo con el objetivo de dar salida a los coches diésel. Durante meses, la nueva normativa de emisiones mantuvo ralentizada en incluso por momentos paralizada la cadena de producción, de manera que la escasez de oferta contribuía también a que las ventas de diésel siguieran disminuyendo. Pero ese bache ha sido ya superado. Además proliferan las ofertas que se adhieren al plan renove acordado por el gobierno con las automovilísticas y todo apunta a que la tendencia se seguirá consolidando a lo largo de 2019.

Lo datos de la BKA reflejan la realidad con unas cuantas semanas de retraso pero hay otras estadísticas que ofrecen un panorama futuro a corto plazo con bastante fidelidad. En el portal de Internet MeinAuto.de ya se puede ver una recuperación del mercado de diésel desde el verano pasado que se acentúa con el paso del tiempo. Este portal recibe alrededor de medio millón de consultas de posibles compradores al año y constata que «hay una creciente demanda de diésel que avanza una buena salud de las compras hasta y durante el verano». También el proveedor de servicios de datos DAT llega en su barómetro de diésel a la misma conclusión: «en comparación con el mes de febrero, las matriculaciones de diésel han aumentado». En 2018, la participación de los automóviles diésel en el inventario total cayó un 0,5% mientras que este año, en ese mismo mes, no solo se produce un mayor número de registros , sino también una diáfana recuperación en el inventario total de vehículos en Alemania. Si bien el número de motores de gasolina registrados aumentó de 30.45 millones, desde los 31.03 millones de 2018, el número absoluto de motores diésel se redujo debido a los dados de baja. En Alemania, por tanto, circula un total de 15.15 millones de diésel, mientras que en 2018 eran de 15.23 millones.

Por tipo de motor, llama la atención que el año pasado solo 9,3 millones de alemanes tuviese en propiedad un coche diésel de la normativa E6, mientras que hoy son 12,4 millones. La cantidad de diésel Euro-4 incluso se redujo en casi un millón y los grados 1-3 se redujeron en poco menos de 1,2 millones. Sólo Volkswagen ha logrado sustituir más de 300.000 vehículos diésel antiguos (Euro 1 a Euro 5) por otros nuevos o seminuevos que cumplen con la normativa Euro 6, como parte del programa de incentivos a la renovación que está llevando a cabo en Alemania. El responsable de Ventas del consorcio, Christian Dahlheim, afirma que las subvenciones al intercambio de modelos antiguos por nuevos más eficientes han superado sus previsiones. «Hemos mantenido nuestras promesas con los políticos y hemos hecho una contribución clave a la renovación de la flota y a una rápida mejora de la calidad del aire en las ciudades alemanas», ha explicado, confiando en que “estamos asistiendo a la vuelta del conductor al diésel y se está produciendo ya una recuperación de la confianza”.