Cola del paro en la oficina de empleo de Fuenlabrada (Madrid) a finales de 2013
Cola del paro en la oficina de empleo de Fuenlabrada (Madrid) a finales de 2013 - Jaime García

El paro juvenil en España cae al nivel más bajo desde 2008

Andalucía y Baleares tienen los porcentajes más altos de menores de 25 años sin trabajo

Actualizado:

Los recientes datos del paro registrado en los servicios públicos de empleo en abril ofrecieron lecturas mayoritariamente positivas, como el descenso del número de desempleados, o el aumento de afiliados a la Seguridad Social. Otra de ellas es la caída del paro entre los jóvenes. Al acabar abril había registrados 382.012 menores de 25 años sin trabajo, lo que supone un descenso de 8.521 personas respecto al mes anterior. Además, esa cifra es la más baja desde seis años y medio (octubre de 2008), cuando se empezaban ya a notar los efectos de la crisis económica en el mercado laboral español.

Esos 382.012 jóvenes parados (198.512 hombres y 183.500 mujeres) representan el 8,8% del total de desempleados (4.333.016) que había en abril. Ese porcentaje, aunque ha aumentado tres décimas desde que comenzó 2015, está lejos del 12% que suponía en octubre de 2008.

Hay que apuntar que a lo largo de este año el desempleo juvenil ha caído más entre los hombres que entre las mujeres, como sucede en términos absolutos. De hecho, el número de varones menores de 25 años desempleados se ha situado ya por debajo de los 200.000 (198.512), lo que no sucedía desde septiembre de 2008. Sin embargo, el paro femenino en este colectivo se mantiene este año entre los 185.000 y 183.500.

Por comunidades autónomas -excepto Ceuta y Melilla-, los mayores porcentajes de paro juvenil respecto al desempleo total se dan en Andalucía (11,9%), Baleares (11,5%) y Castilla-La Mancha (10,6%). Los más bajos, en Canarias (5,1%), Galicia (5,5%) y País Vasco (6,2%). En cuanto a los contratos registrados en abril, de los 123.459 indefinidos, 14.152 fueron a menores de 25 años (el 11,46% del total). De ellos, 563 fueron de formación. Entre los 1.316.922 contratos temporales firmados ese mes, 14.099 eran de formación.

Los datos del paro juvenil tienen, como casi todo en esta vida, varias interpretaciones. Los más críticos, como los sindicatos, subrayan que esta caída se debe a que miles de jóvenes no tienen interés alguno en inscribirse en las oficinas de los servicios públicos de empleo, bien porque están estudiando, bien porque entienden que es una pérdida de tiempo ya que no van a encontrar trabajo. Los sociólogos añaden que en ese descenso influye notablemente la caída de la natalidad en nuestro país.

En el lado opuesto está el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que afirma que los incentivos al empleo juvenil están dando oportunidades a 390.000 jóvenes menores de 30 años.