Real MadridAtlético
Real Madrid 1 (5)126 1 (3)Atlético
  1. Sergio Ramos 14'
  1. Yannick Carrasco 78'
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Champions League

El Madrid logra la Undécima en otra final agónica

El disparo de Juanfran al palo en los penaltis decide el campeón. El Madrid se adelantó con Ramos; el Atético, incansable, equilibró con Carrasco

HUGHES
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El Madrid conquistó la 11ª por penaltis, la única forma que le faltaba. Confirmó su leyenda, que exige ya de los periodistas unos adjetivos que no tenemos. Habría que ser Píndaro. Rompe la historia, se va.

Y el Atlético desciende un paso más en su fatalidad, o asciende, ya no se sabe. La Final confirmó las dos naturalezas, agravó a cada cual. Los dos pueden seguir siendo lo que siempre han sido con una fuerza renovada.

El partido deja mil lecturas. Surge un nuevo tipo de madridista: el que llora por el Atlético, que no quiere que le lloren.

Y el Atlético se tatúa una nueva desgracia. Es como un boxeador sangrante que sigue y sigue sin que le arrojen la toalla. Es la nueva poética cholista del insistir (¿Cúper con discurso?).

El Atleti, al final, está convirtiéndose en el equipo más desdichado de Europa. ¿Pero no es feliz así? ¿No es así distinto a todos? Schwarzenberg era Disney.

En el partido hubo algo de roles cambiados, desmintiendo las simplificaciones habituales. El Atlético intentó presionar al Madrid arriba, en la primera articulación del juego, y el Madrid respondió a la primera falta «en jauría». Todos a una.

El Madrid era el paso horizontal de Casemiro, colosal, que ya fue coautor (Karembeu silencioso) de la Décima.

Zidane aprendió de la derrota liguera ante Simeone. Tenía un corredor en el centro y colocó a Casemiro, especialista de talla mundial.

El gol tempranero de Ramos también le permitió ese partido. Zidane ha ganado replegando el equipo, como Del Bosque en la Octava.

El gol merece análisis: llegó en el 14 (dos juanitos, para la cábala madridista) y por Ramos (que lleva dos Mijatovic), en posible fuera de juego (oxígeno para la leyenda negra) y tras cabezazo de Bale. Siempre se dice del Madrid que tiene «pegada», y esta vez es verdad. Ha ganado dos copas de Europa con el juego aéreo, es portentoso. La 10ª y la 11ª son como las del Notthingham Forest pero en exuberante.

Con el gol, el Madrid esperó un poco «a lo Camp Nou». Alrededor de Casemiro, Kroos y Modric, jabatos, lanzaban pases muy rápidos sobre todo para Bale, que fue el mejor como en todo el final de temporada. Benzema perdonó y Cristiano aparece en el penalti final, el definitivo y fotográfico,un poco como en Lisboa, pero no estuvo a su mejor nivel.

Los autores «intelectuales» de la Copa fueron Ramos y Casemiro, y luego Bale.

Ese 1-0 generó una descompresión en el cargado ambiente. El Madrid tuvo unos minutos de euforia desaprovechada, y el Atlético buscó su «creencia», pero costaba. La fe es un don muy caro…

Pero decreció la espuma emocional y el Atlético comenzó a picar el espacio con el avispeo de Griezmann arriba. Llegó o chutó o apareció en el 29, 33, 34 y 39.

Así acabó el partido al descanso. Con un Madrid celoso de su espacio y anclado a Casemiro, con rasgos fugaces de la mejor italianidad, y un Atleti ferviente, pero con argumentos mejorables. Por eso Simeone reaccionó con su plan B: el vertiginoso Carrasco.

Tras la cholina, con el partido aún por aposentarse, Griezmann metió un balón al área, donde Torres le tenía ganado el espacio a Pepe. El penalti lo mandó al larguero Griezmann. Los palos, otra de las formas de la fatalidad que, cómo no, el Atleti no podía dejar de sufrir/degustar.

Pero algo curioso: el penalti fallado no hundió al Atleti, al contrario. ¡Fabuloso Don Erre que Erre!

El partido entraba en lo importante, e iba en serio porque el Madrid ya dejaba descolgada a sus estrellas. Los paseos horizontales de mariscal ingenuo de Casemiro medían la sangre fría de Zidane.

El partido se hizo largo en el 70. Modric vio a Benzema en una contra de gran angular y el francés falló ante Oblak. Bale y Lucas tuvieron el 2-0.

A continuación, el portentoso Gabi punteó un balón para Juanfran, que la colgó para el remate de Carrasco. Le dio a su novia el beso rojiblanco de Times Square.

El gol era justo. El Atlético no fue sólo defensa, como se le simplifica, fue un equipo completo que quiso atacar.

Se invertían un poco los papeles de Lisboa. La prórroga, la simetría progresiva de todo, parecían dejar el derbi atrapado en un bucle inacabable. Derbi asombroso, cainismo fundador de ciudad, monumento español. ¿Y si nos hubiésemos convertido en fútbol?

El Atleti salió a la prórroga firme, luciendo, y con un Carrasco estelar. Las medias de Modric, a mitad de pantorrilla, lanzaban un mensaje. Simeone estaba despanzurrando a correr al Madrid. Él hizo sus cambios al final (energía renovable, el cholismo). Gabi resistía y Ramos pedía a su público que respondiera al incansable fondo colchonero. El mundo al revés.

En la segunda parte, Bale se autoestiraba los gemelos en balancín y Koke abandonaba cojo. Era a la vez un campo de batalla y un correcalles. El Madrid lo puso todo, con Lucas como símbolo de su mejor esencia en envase pequeño. Nunca en su historia quiso el Madrid ganar por penaltis.

Marcaron todos menos Juanfran. El Madrid ya era campeón. Es eterno, pero se mide en Copas de Europa.

HUGHES
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Con esta imagen del Bernabéu celebrando en Madrid lo que ha ocurrido en Milán, nos despedimos de esta final de la Champions League en directo. Muchas gracias por su atención y disfruten de la crónica del partido en ABC.es

«Nada es comparable con celebrar ese título. Ha sido una temporada muy difícil y es una recompensa a todo el sacrificio. No he terminado de encontrarme bien físicamente por el hombro. Cuando decidí parar pude marcar mi mejor nivel. Es un privilegio terminar la campaña de la mejor forma posible. Muy contento. Y felicitar al Atlético. Los dos no pueden ganar», comentó Sergio Ramos.

«Me siento muy orgulloso de este equipo por esta afición y por estos jugadores. Y unas palabras para el Atlético porque hay un poco de dolor por lo cerca que han estado. Pero estoy convencido de que la ganarán. Zidane cambió la historia del Real Madrid como jugador y ahora ha ganado como entrenador. Me ha dicho lo mismo que en 2001: “Lo conseguí”. Me gustaría dedicar esta Copa a nuestros aficionados de Irak, después de la tragedia. Mi cariño para todos los que siguen los valores del madridismo en lugares tan complicados. El presidente no irá a Cibeles, eso es un acto para jugadores. Yo lo veré en la tele», explica Florentino Pérez, exultante.

¡¡¡Sergio Ramos levanta la undécima Copa de Europa del Real Madrid!!!

Así se ha vivido en las pantallas gigantes del Santiago Bernabéu.

«Ganar ha sido muy especial. La afición y estos jugadores lo merecían. He tenido una visión de que iba a marcar el gol de la victoria. Zidane se lo merece, es un señor, tiene humildad y estoy muy feliz por él», dice Cristiano nada más terminar el encuentro.

Emocionantísima final de la Champions League. No podía tener más tensión después de que el encuentro terminara en tablas en el tiempo reglamentario y también en la prórroga. Al final, la lotería de los penaltis decidió que Juanfran enviara su lanzamiento al palo y Crstiano remachara la faena para que el real Madrid se lleve la undécima.

¡¡¡Goool de Cristiano!!! El Real Madrid, campeón de la Champions League.

¡¡¡Juanfran al palo!!!

¡Gol de Sergio Ramos!

¡Gol de Saúl!

¡Gol de Bale!

¡Gol de Gabi!

¡Gol de Marcelo!

¡Gol de Griezmann!

¡Gol de Lucas Vázquez!

Final de la prórroga, la Copa de Europa se juega en los penaltis.

120'Carrasco se queda en el suelo y pide la camilla porque se le ha quedado enganchada la rodilla y parece que tendrá que seguir pero muy mermado.

120'No quedan fuerzas en ningún equipo. Se suceden las imprecisiones. Se giró Cristiano para golpear, pero se topó con un defensor rojiblanco.

118'Isco corta el balón con la mano y lo sanciona Clattenburg.

116'Último cambio en el Atlético de Madrid: se marcha agotado Koke y entra en su lugar Thomas.

115'Clattenburg indica que Torres bajó el balón con la mano y hay un pequeño rifirrafe entre los jugadores de ambos conjuntos por el lugar donde debe situarse la pelota.

111'Amarilla a Pepe por zancadillear a Gabi en el centro del campo.

108'Fallan las fuerzas en los jugadores del Atlético. Cae Filipe Luis al suelo proque no puede seguir. Lo sustituye Lucas Hernández.

107'Quedan pocas fuerzas en los dos equipos. El balón ha perdido un dueño y se dirime entre las últimas energías de los dos conjuntos. Casemiro lo intenta desde lejos, pero se le marcha el disparo por encima del larguero.

¡¡¡Comienzan los últimos quince minutos de la final de la Champions!!!

Simeone habla co sus jugadores antes de que se inicien los últimos quince minutos de la final de la Champions.

Fin de la primera parte de la prórroga.

¡¡El remate de Griezmann de tijera se marcha por encima del larguero!!

105'Se marcha con dos buenos regates Carrasco y su disparo lo sacan a córner los jugadores del Real Madrid.

102'El Madrid a la contra con Lucas Vázquez y Cristiano. El remate de Bale lo desbarata la defensa rojiblanca. Cambia el peligro de área.

100'Se marchó Juanfran dentro del área madridista, pero Casemiro le puso bien el cuerpo y le quitó la pelota. Y de neuevo el Atlético con Griezmann al ataque. Tuvo que salir Danilo.

98'Buena jugada colectiva del Atlético con Gabi y Koke. Danilo manda el balón al saque de esquina.

95'Doble ocasión del Real Madrid. El disparo de Bale se marcha alto y Cristiano remachó el saque de esquina de forma mordida y atrapa Oblak.

93'Clattenburg indica falta de Danilo y le saca amarilla por la acción sobre Carrasco, el más activo del Atlético.

92'No se lo pensó Casemiro, pero su disparo fue muy centrado y blocó sin problemas Oblak.

Comienza la primera parte de la prórroga.

90+3'El árbitro no concede más tiempo y la final de la Champions League se marcha a la prórroga.

Y también a Gabi por protestar porque reclamaba que fuera roja al ser casi el último jugador.

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Las palabras se acaban ante el derbi en su enésima potencia de Milán. Dos equipazos, pero también dos fenomenales máquinas de contenido. Dos formas de felicidad, dos discursos complementarios que se van formando como en un abrazo retórico.

El Atleti son los primeros cristianos del fútbol. Hay sectas con las cosas menos claras. Simeone está cincelando un discurso que deja al de Guardiola en mero balbuceo. El Madrid, mientras, va por el mundo con una estela rutilante de figurones, de Copas, de muchedumbres. Es Disney, una Corea donde manda Capra. Falla el Milan, se caen los Lakers, desisten los Giants, pero ahí está el Madrid. Si Zidane consigue la Copa de Europa hace la de Del Bosque en la 8ª y refuerza el Modelo de un modo mágico: de estar en solfa pasaría a calzarse perfecto en el pie ceniciento de Zizou. Florentino superaría el escalón de las dos copas de Europa de los Sanz o Laporta, que tiene aún algo de dudoso, y se pondría con tres donde los setenteros Van Praag, Neudecker y Smith, ya sólo con Berlusconi (5) y Bernabéu (6) delante.

Sería también superar la única «maldición» que le queda al Madrid, que no ganó nunca en Milán. La 11ª sería pasar de rosca la Copa de Europa. Se escapa un poco a la comprensión. ¡Once!

El Atlético tiene los extremos más pronunciados en esta final. Su pena o su euforia serán mayores. Su maldición es el Madrid. Es algo cruel que para conseguir la copa de Europa, lo que le queda para una élite en que ya debiera estar por todo —incluido presupuesto—, tenga que vencer al Madrid.

Se lo encontró en Lisboa, se lo encontró el año pasado, y este año en Milán. Madrid y su rivalidad no le deja al Atleti romper en Europa. Como si el Dios del fútbol (¡cursi!) hubiera dicho: «tantos años os empeñasteis, cegados, en esta rivalidad que estáis condenados a no salir de ella». El Atleti ha hecho todo. Ha ganado al Madrid en España, remató a Mourinho en la final de Copa, sentenció a Ancelotti en aquel 4-0, y ha ganado a Barça y Bayern. Pero se le resiste el Madrid en su forma incontrolable: la europea. La épica a la que son alérgicos los colchoneros.

El argumento que todo el mundo —incluido madridistas— repite es que el fútbol se la debe. Y en eso hay cierta trampa. No se puede ser despiadado toda la temporada y pedir justicia distributiva en la final. Eso es lo único que falla en un relato perfecto. ¿Qué dirían los niños del Bayern?

La final es un alambre: Simeone puede proclamarse mejor entrenador del mundo o que le llamen Cúper; el Atleti puede robarle al Madrid lo que más quiere (la Champions será como una novia que se compartió) o ser otro Stade Reims. Las revanchas no siempre salen, y no se conoce a nadie que haya superado tres finales de Copa de Europa perdidas.

Un atasco

El Atleti puede organizarse como un atasco en la M30 (ese homenaje a la ciudad que le hace cuando defiende) o presionar muy arriba la salida del balón del Madrid, lo peor que tiene. Así lo hizo en su última victoria, en febrero. La que le enseñó a Zidane que tenía que poner a Casemiro, y a Florentino la música de vientos de la grada. Pero el Atleti quiere dejar de ser episodio capitolino, hito de otro, respondón en una rivalidad, de definirse por diferencia. Quiere ser, por fin, campeón de todo. Llevar a los demás su forma de ser. Imponerla. Reinar de forma absoluta.

Justo lo que mejor hace el Madrid, vuelto, si gana hoy, al sueño de unos inacabables años 50. ¿Ven? Podríamos seguir. En un bar de Madrid está todo el fútbol.