Paco Ureña, durante la rueda de prensa en Valencia
Paco Ureña, durante la rueda de prensa en Valencia - Mikel Ponce

Paco Ureña: «Desde el minuto uno supe que no volvería a ver, pero también que volvería a torear»

El torero murciano comparece por primera vez ante el público tras su cornada en el ojo en Albacete

ValenciaActualizado:

«Fui consciente desde el minuto cero de que no iba a volver a ver por ese ojo, pero también de que volvería a torear». Paco Ureña reapareció ayer en público 98 días después de la brutal cornada en la plaza de toros de Albacete que le ha hecho perder la visión en el ojo izquierdo pero que no ha sido capaz de acabar con su carrera.

Bajo el lema de «vuelve Ureña, pureza y verdad», el diestro de Lorca anunció su regreso a los ruedos en la próxima feria de Fallas. A escasos metros del valenciano coso de la calle Játiva que tantas tarde de gloria le ha proporcionado, Ureña explicó que ha pospuesto hasta el mes de octubre una intervención quirúrgica de carácter estético para retomar su carrera «en el punto que la dejé».

Para ello, ha escogido Valencia porque, según dijo, «no quiero entrar en ningún sitio por haber perdido la visión, si no por méritos propios. Reaparezco en una plaza de primera, con toros de primera».

Ureña, que deberá esperar un año para saber si conservará el globo ocular, se considera un afortunado por «tener la suerte de volver a torear». Y lo hará sin medias tintas ni condicionantes.

Apelando a su carácter épico que en este caso ha antepuesto a la estética: «Me miro al espejo y me gustaría verme como era yo. Pero eso habría requerido un largo periodo de recuperación y por encima de todo eso está mi profesión».

El matador lorqueño volverá a vestirse de luces en Valencia, donde ayer recogió el galardón a la mejor faena en la Feria de Julio. Regresará en Fallas en un cartel sin definir pero en el que Ureña no se guardará nada: «Lo que me ha pasado no va ser excusa para no volver a ser yo».

En este trance, Ureña ha contado con el apoyo especial de Juan José Padilla. «Ha sido un motivo para mirarse en su espejo ante las circunstancias que he vivido», recalcó Ureña, quien agradeció el respaldo que le ha ofrecido el maestro para «ayudarme junto a mi familia a afrontar la situación». Tanto, que según dijo, «nunca se me pasó por la mente no volver a torear».

Ureña, que desde la cornada en Albacete no se ha puesto delante « ni de un becerro» ya apura los días para una reaparición con un pensamiento «siempre positivo» y con el doble lema que ha marcado su carrera: «Pureza y verdad».