Carmen Balcells, en una foto del mayo pasado - VÍCTOR LERENA

¿Quién quiere a Carmen Balcells?

La agencia más importante de habla española está a punto de cambiar de manos

FRÁNCFORT Actualizado:

Sería imposible entender lo que es la literatura en castellano de los últimos cincuenta años sin pronunciar su nombre: Carmen Balcells. Inventora del «boom» hispanoamericano (aunque nunca le gustó la palabreja), su escudería literaria ha albergado a lo mejor de lo mejor: Cela, García Márquez, Vargas Llosa, Delibes, Cortázar, Marsé, Juan Goytisolo, Vázquez Montalbán, Valente. Onetti, Eudardo Mendoza, Isabel Allende, Rosa Montero, Martín Garzo... «Sus clientes», como ella dice. ¿Amigos? Menos de los dedos de una mano. Que se lo cuenten a Gabo. «¿Me quieres Carmen?», le inquirió el colobiano por teléfono: «A eso no te puedo contestar, eres casi el 40 por ciento de nuestra facturación», le espetó la Mamá Grande.

Las ferias no pierden su carácter ancestral de hablilla y corrillo y, en ésta de Fráncfort, rumores del mercado indican que la primera agencia literaria del mundo hispano puede estar a punto de cambiar de manos y con ella el parnaso de los grandes nombre clásicos. ¿Es inminente? «Ahora sí, la decisión está tomada», dice una fuente emparentada con la operación y que no puede citarse. Pero «cuando Carmen toma una decisión, no es que traspase hoy». Próximamente ha de saberse, coinciden las fuentes, «2011 será ya otra cosa» y la próxima feria del libro tendrá a la todopoderosa agente retirada en el campo leridano, «donde ya pasa la mitad de la semana».

Hace meses, en una rarísima entrevista a Xavi Ayen, Carmen Balcells hacía pública sus intenciones: «En este momento de mi vida, al borde de los 80 años, he querido volver a mi pueblo natal, a envejecer mirando el paisaje» y no perdía ocasión hasta de poner un precio: «2,2 millones de euros y lo vendo todo», a fin de retirarse en el agroturismo de su hotel de Santa Fé de Segarra.

Hace dos años al menos que la agencia está en pérdidas, «alguien se ha pasado por el registro mercantil y ha visto un agujero de un millón de euros», dice un señero editor catalán de la agente de García Márquez, Vargas Llosa, Eduardo Mendoza o Isabel Allende. Juan Marsé, buen amigo de la agente, ha estado estos días con ella y no cree que se haya producido la venta. Como otros cercanos, más bien cree que se irá por partes y se buscará accionistas.

Algo se cuece en Fráncfort

Quien siempre afirmó que Balcells morirá con las botas puestas ha circulado precisamente como uno de los candidatos más situados. Miguel Barroso, autor de varios libros de cine y de «Amanecer con la boca llena de hormigas» es amigo personal y empezó junto a Balcells, ha sido secretario de Estado de Zapatero y hoy está vinculado a Young & Rubicam y al origen de La Sexta.

«Pero hay más nombres», dicen los más cercanos, al tiempo que se asegura que Andrew Wylie, el agente más poderoso del mundo, fue ya un tema cerrado, debido a «otras preferencias» del agente de Amis y Roth, en referencia a su acuerdo con Bertelsmann. Distintos editores consultados han pensado que sólo Wylie podría hacerse un día con el legado de Balcells. Éste parece haber estado efectivamente en tratos por un paquete accionarial, que permitiera a la superagente seguir figurando a la cabeza de la agencia.

Los editores que en la feria han estado con los colaboradores de Balcells insisten en que hay «claramente algo», pero tambien que «no sueltan prenda». Las dos casas editoras vecinas del quiosco de la agencia están convencidas por el trasiego de que se «cuece una noticia». En el de Balcells los humos son menos que regulares: «Aquí no estamos para hablar de esto. Lo nuestro son los libros». En medios editoriales se sabe que la agente tiene entre sus prioridades dejar bien colocada a su gente, «algunos de los cuales tienen acciones», dice uno de los escritores de Balcells, en referencia especialmente a Gloria Gutiérrez que poseería un 20% «pero otro carisma». Con la digitalización y las tecnologías los retos son nuevos. La agencia no marcha como fue y «es otro espíritu, para bien y para mal», dice otra agente, recordando cómo se les ha escapado nada menos que la obra de Roberto Bolaño: «Esto no habría pasado antes». El rumor es que en el curso de la feria puede saberse finalmente el heredero.