El cantante Scott Weiland, fotografiado en Los Ángeles, en noviembre de 2014
El cantante Scott Weiland, fotografiado en Los Ángeles, en noviembre de 2014 - REUTERS

La vida de Scott Weiland, en un puñado de canciones

El cantante ha fallecido, mientras dormía, en el autobús de la gira que estaba realizando junto a su banda, The Wildabouts

MADRIDActualizado:

La muerte ha pillado a Scott Weiland de gira, en su autobús, entre conciertos. Ha sido en Bloomington (Minnesota), pero podría haber sido en cualquier otro lugar. Lo que está claro es que ha sido demasiado pronto. Queda, eso sí, su música, representada en este puñado de canciones que hemos seleccionado:

- «Dead and Bloated»:

La voz cruda y rabiosa de Scott Weiland abre en «Dead and Bloated» el primer disco de Stone Temple Pilots, aquel Core de 1992, antes de que el resto del grupo monte su célebre tabique de sonido pétreo y musculoso. Éxito fulminante y el grupo girando con Rage Against the Machine y apareciendo ya en las listas de ventas junto a Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden, Alice in Chains y tantos otros nombres absolutamente generacionales.

- «Interstate Love Song»:

El segundo disco de Stone Temple Pilots, «Purple» (1994), multiplicó el éxito gracias al asentamiento comercial del grunge y el rock alternativo. También gracias a temas como «Vasoline», «Unglued», «Big Empty» e «Interstate Love Song», que logró gran repercusión como single. La banda abrió horizontes y llegó a telonear a los Rolling Stones.

- «Fall to pieces»:

Las diferencias en el seno de Stone Temple Pilots llevaron a su separación en 2003. Pero de esa crisis surgió Velvet Revolver, que en 2004 debutaron con el disco «Contraband» y el vocalista adaptándose a un hard rock más melódico y clásico. Muchos vieron en este grupo lo que Guns n' Roses podría haber sido, gracias a temas como «Sucker train blues» y esta intensa balada «Falling to pieces», con el típico solo de Slash.

- «She builds quick machines»:

Velvet Revolver tuvo continuidad en 2007 con un segundo disco titulado «Libertad», que parecía asentar el proyecto de cara al futuro. Pero a pesar de que el grupo gozó de notable éxito, todo se fue al garete cuando Scott Weiland anunció en pleno concierto en 2008 que iba a reunirse con su antigua banda, Stone Temple Pilots. Slash habló entonces del «comportamiento impredecible» de Weiland en el escenario y sus «problemas personales». De manera que ahí acabó esta historia, a pesar de que en Velvet Revolver tenían la magia para hacer pelotazos como «She builds quick machines».

- «Modzilla»:

Y así Scott regresó, efectivamente, a Stone Temple Pilots. Editaron un disco homónimo en 2010 pero la convivencia no funcionó, terminando con su expulsión en 2013. Durante ese tiempo publicó también un disco de canciones navideñas en 2011, intentando probar como crooner clásico. Pero la cosa no pasó de la anécdota. Llegamos así a 2015, cuando Weiland volvió a la actualidad con nueva banda, The Wildabouts, y un disco titulado «Blaster» que bien puede ser un resumen de toda su trayectoria, con rock duro clásico y reminiscencias noventeras de la época dorada del grunge en general y de su vida en particular.