Preparativos para transportar el viejo piano atómico en Oslo
Preparativos para transportar el viejo piano atómico en Oslo - EFE

El piano que sobrevivió a la bomba atómica de Hiroshima sonará el lunes en Oslo

El instrumento acompaña la entrega del Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares

OSLOActualizado:

Hoy se entrega el premio Nobel de la Paz en Oslo, que ganó la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares, y mañana sonará en la misma ciudad una música muy especial. El protagonista es ese pequeño y frágil piano de la foto, rescoldo improbable de la más terrible explosión sobre una población en las historias de la II Guerra Mundial en Japón. Es un piano que recibió el impacto raciactivo de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

Se llama «Hibaku piano», como los supervivientes de la bomba se llaman los «Hibakusha»

Como las víctimas supervivientes del primer ataque nuclear de la historia, que en Japón se conocen como los «Hibakusha», este piano ha tenido que soportar un nombre que le señala: el «Hibaku piano» (el piano bombardeado). Su dueño, precisamente es el descendiente de uno de aquellos Hibakusha que tuvieron que sobreponerse a las quemaduras después de la desolación. Se trata de Mitsunori Yagawa, de 65 años, que se convirtió -como no- en afinador de pianos y vive en el barrio de Asaminami Ward en la ciudad.

Memoria de quienes lo tocaron

El piano se fabricó en 1938 por el predecesor de la actual marca Yamaha -nombre que figura todavía con letras doradas en la madera- y fue encontrado entre las ruinas de una casa de Ujina, en el citado barrio, a solo 3 kilómetros de la zona cero de la explosión. En uno de los lados tiene las huellas de los cristales que saltaron en mil añicos y se le clavaron cuando llegó la onda explosiva.

El padre de Yagawa sobrevivió a la bomba cerca del epicentro de la explosión. Jamás habló de ello

Aparte de este instrumento, Yagawa ha logrado reunir otros cinco pianos que sobrevivieron a la bomba. Cada uno ha sido restaurado con piezas originales con el fin de convertirlos en la metáfora de la atmósfera en la que fueron adquiridos y en la memoria de la sociedad que los ha estado utilizando desde entonces.

Los viajes de un piano en gira

El piano ha tenido una historia muy viajera. Sonó en Nueva York, en la conmemoración de un 11 de septiembre, y ha dado varias vueltas al mundo. Casi podría decirse que vive en una gira casi constante, como la de Bob Dylan. Ahora llega a Oslo para la entrega del Nobel de la Paz, y su dueño afirma que «escuchar este instrumento que no ha cambiado su sonido desde hace 72 años puede hacerles considerar los asuntos nucleares con algo más de familiaridad» gracias a este pequeño concierto Nobel.

El piano es la estrella en Oslo estos días
El piano es la estrella en Oslo estos días - AFP

El recital tendrá lugar el lunes 11 y ha sido programado por el Comité Nobel, que concede los premios. Akira Kawasaki, uno de los miembros de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares que acude a Oslo a recoger el premio tuvo la idea de celebrar esta performance y lo consultó con el dueño del instrumento, que será también el intérprete en esta ocasión.

Nunca hablaron de la bomba

El padre de Yagawa sobrevivió a la explosión cuando trabajaba cerca del epicentro, de manera milagrosa. Pero nunca habló de la experiencia, ni una sola vez a lo largo de toda su vida.