La cantaora Estrella Morente
La cantaora Estrella Morente - ABC

Estrella Morente: «No creo en las clases sociales, todos tenemos los mismos derechos»

La cantaora protagonizará el día 25 un concierto contra el hambre en África junto con la artista mozambiqueña Mingas

MadridActualizado:

Pocas cosas hay que estimulen a Estrella Morente como subirse a un escenario con fines benéficos. «La ayuda a los demás es lo más importante que hay en mi vida; no solo a los míos y a la gente que tengo cerca, sino hacia todos. La solidaridad debe ser un sentimiento universal». Por eso no dudó cuando su amiga Alexia, fundadora de la Fundación Khanimambo, una entidad que cumple diez años trabajando en un proyecto de ayuda integral a niños de las zonas mas desfavorecidas de Praia de Xai-Xai (Mozambique), la llamó para colaborar. «De nada» es el título de este concierto, que se celebrará el 25 de septiembre en el teatro Nuevo Apolo de Madrid. La cantaora granadina actuará junto con Mingas, una artista mozambiqueña.

«Se pueden hacer muchas cosas por todos esos niños que hay en el mundo sufriendo y pasándolo mal –dice Estrella Morente–;podemos seguir avanzando si nos unimos y decidimos hacerlo. Para mí, no hay otra motivación;en estos tiempos en que todo el mundo se exhibe a través de las redes sociales –todos hemos caído en la tentación en algún momento de contar dónde estamos y qué hacemos–, me parece más necesaria que nunca la solidaridad. Para mí es una necesidad y una parte fundamental de mi vida. Es algo hermoso poder ofrecer mi música, mi corazón, para aportar un granito de arena en la lucha, en este caso, contra el hambre en el mundo».

Es muy difícil que en una conversación no aparezca el nombre –y, claro, el ejemplo– de su padre, Enrique Morente. «Siempre decía que en el mundo hay miles, millones de causas a las que adherirse y de las que formar parte. Cada uno tiene solo que elegir una».

«El arte –sigue Estrella Morente– es un don que se nos da, igual que el que tiene un médico para poder operar;yo no podría. Y un artista debe saber gestionarlo de una manera coherente;no por ser artista ni por tener un talento especial eres superior a los demas. Al contrario, todos somos iguales y tenemos las mismas necesidades: comer, beber, reír, llorar, expresarnos... y tenemos –o deberíamos tener– los mismos derechos. No creo en las clases sociales». Y vuelta al recuerdo de su padre. «Vivir al lado de Enrique Morente marca mucho, y él no comprendía la vida sin solidaridad;incluso con él mismo, él siempre procuraba que sus trabajos le alimentaran el alma. Podía equivocarse, pero siempre cantaba a favor de la gente desprotegida, de los débiles. Y sus hijos hemos heredado ese amor a los demás».

Una artista feliz

En conciertos como el que ofrecerá el día 25, Estrella Morente no se siente más artista, pero sí «más feliz, más llena. No me siento más importante por tener la posibilidad de ayudar a los demás. Cada uno lo hace de la manera que puede, se puede colaborar de muchos modos. Y mi música se convierte en esos momentos en mi misión. Me siento una misionera cantaora. En realidad, eso es lo que a mí me gustaría ser algún día; más que ser una persona famosa, rica, reconocida, a mí lo que me haría más ilusión es ser una misionera cantaora. Ese es mi objetivo, es lo que más me llena del mundo».

El concierto es la primera colaboración entre Estrella Morente y la Fundación Khanimambo, pero no va a ser el último. Hay en el futuro un proyecto para lograr una máquina generadora de agua potable, en el que tiene puesta la cantaora también mucha ilusión. También se la causa poder unirse sobre el escenario con la cantante mozambiqueña Mingas. «Hay que unirse... Dicen que la unión hace la fuerza, ¿no? Además, esto no se va a quedar aquí. Hay un concierto en Mozambique... Queremos que sea el principio de una unión, y que a través de la música y del sentimiento nos unamos con un objetivo común. Y, para mí, es fundamental tener a mi lado a alguien de allí, de Mozambique, que es una artista grandiosa, como todos los de aquella tierra. Habrá de todo, pero yo no conozco un artista africano malo. Y la suya es una música que me recuerda mucho al flamenco».