Entrevista

Elton John: «Ya no quiero hacer discos de éxito, sino sentirme orgulloso de ellos»

El músico británico publica este viernes «Wonderful Crazy Night», con el que recupera su espíritu más rockero

MADRIDActualizado:

Sir Elton John (1947, Pinner, Reino Unido) es uno de esos artistas que sobrepasan la edad de jubilación y todavía tiene muchas cosas interesantes que contar. En marzo tendrá los años de su desaparecido amigo David Bowie, de quien ha destacado que «era innovador, rompía barreras y bailó a su propio ritmo, lo que es raro en cualquier artista». Sin llegar al extremo de innovación de aquel, los últimos álbumes del cantante y pianista son sólidos ladrillos en la construcción de una carrera que parece no tener fecha de caducidad. Hoy publica su nuevo disco, titulado «Wonderful Crazy Night».

—¿La música alegre de este trabajo es un reflejo de lo que está viviendo?

—Nunca he sido más feliz. Cumplo 69 años en marzo y me siento muy joven interiormente. El cuerpo te falla en algunas ocasiones, pero lo que te mantiene vivo es la voluntad de aprender y de escuchar.… Nunca jamás pensé que la paternidad resultara tan placentera. Suponía que la disfrutaría, pero no de forma tan gozosa. No ha habido un nanosegundo en que no la haya disfrutado, salvo cuando mis hijos están enfermos y me preocupo por ellos. Me está dando un final vital muy motivador. Ahora estoy casado con David, mi pareja, llevamos juntos 22 años. Tengo una carrera sólida. Tengo un programa de radio donde puedo promover cosas nuevas. Soy el manager de Ed Sheeran. Tengo una compañía de management que promueve a jóvenes artistas. Tengo una fundación contra el sida, es una parte filantrópica de mi vida que es muy gratificante y muy necesaria, me las apaño para abordar un montón de cosas. Es exactamente igual que cuando llegué a EE.UU. con 23 años, en 1970. Si no tuviese buenos proyectos en el horizonte me sentiría miserable.

—«Wonderful Crazy Night» es el título del álbum y también el primer tema del disco. ¿Dónde comenzó su recorrido?

—Bueno, este proyecto iba a ser un álbum «up-tempo» (de ritmo rápido, energético). Podíamos haber incluido veinte canciones en el disco porque las letras eran buenísimas. He dejado atrás muchos textos. No quería hacer un disco largo. Quería diez cortes. Quería un disco que pudieras escuchar, primero una cara y luego darle la vuelta. Y eso es con lo que acabamos. Mi anterior álbum, «The Diving Board», era más introspectivo, con mucho piano, bajo y batería, muy tranquilo. Me encanta, pero decidí que quería hacer un álbum divertido y alegre. Así que, a principios de 2015, estábamos haciendo un concierto en Hawai y llamé a mi guitarrista Davey Johnstone y le dije: «Davey, cómprate una guitarra de doce cuerdas porque quiero que las guitarras sean el eje del próximo disco». Así que cuando recibí la letra de Bernie Taupin para «Wonderful Crazy Night», que es el segundo tema que compuse para el disco, pensé: «Vaya, esto es un gran título, y además necesita un ritmo rápido que encaje con la letra». Así que es una canción con el piano como hilo conductor y guitarra acústica, órgano, bajo y batería, eso es todo. Tiene mucho ritmo. Fue la canción que ha determinado el sentido del álbum. ¡Grabamos el tema en una sola toma y eso hizo que el disco despegase!

—Son ya tres discos consecutivos con el productor y músico T-Bonne Burnett...

—Me siento muy a gusto trabajando con él. Sé que no voy a hacer un disco top 40 nunca más. T-Bone no va de eso. En este punto de mi vida, tampoco yo tengo esa inquietud. Cuando hago colaboraciones para otras personas, como con Scissor Sisters, puedo tener singles de éxito. Pero cuando hago mis discos, quiero hacer un proyecto del que me sienta orgulloso con la edad que tengo.

—Se nota que sigue siendo un gran apasionado de la música.

—Mi vida ha sido la música, y todavía conservo intacto el entusiasmo por ella. Ha sido el catalizador de todo lo que he hecho. Ha estado presente en mi infancia. Cuando mis padres discutían yo me iba a escuchar mi música. A tocar mi música. Ha sido desde niño mi otra mitad. Y al contrario de muchos de mis coetáneos, estoy interesado en cosas nuevas. Incluso me gusta la música electrónica, el drum and bass, el dance... Me encanta.

—¿Qué escucha actualmente?

—Mi disco favorito del año es el de Blur, «The Magic Whip», que es una pieza maestra. Escucho a un chico que se llama Hudson Mohawke, escocés, y su álbum se llama «Lanterns». Está lleno de cosas de hip-hop, instrumentales… Rompe barreras. Me encanta el disco de John Grant. El nuevo de New Order es realmente fantástico. Es uno de sus mejores discos. ¡Es muy animado! Eso es lo que quiero escuchar, discos alegres. No me apetece escuchar cosas tristes en este momento. No hay suficientes discos alegres o motivadores ahora. He hecho un disco de rock & roll porque así lo siento ahora mismo. Refleja cómo me encuentro personalmente y pienso que he sido coherente también en lo musical. No es música que te vaya a cambiar la vida, pero, para mí, es feliz y vital. Es lo que me hacen sentir los discos de New Order y Blur.

—¿Está muy centrado en su programa de radio, «Elton John’s Rocket Hour», en Beats 1 Radio?

—Me encanta. Es como maná caído del cielo porque me da la oportunidad de escuchar todo lo nuevo. No hay reglas. Puedo empezar un programa con el tema de Blue Oyster Cult «Don’t Fear the Reaper» y luego pasar a Otis Redding o Aretha, o de Sex Pistols a Patsy Kline, o de Iggy Pop a Brenda Lee. Para mí es como cuando la radio FM comenzó en EE.UU. en 1970. Entonces se tiraron a la basura los libros de instrucciones. Yo, ahora, puedo poner la canción de Darrow Fletcher «The Pain Gets a Little Deeper» y el tema de Tony Clark «Ain’t Love Good, Ain’t Love Proud». Nadie las ha escuchado salvo yo, porque soy un gran aficionado al soul, ¡pero puedo presentarlo a una audiencia de 107 países!