Emilio Lledó, antes de la presentación de «Palabras en el tiempo»
Emilio Lledó, antes de la presentación de «Palabras en el tiempo» - Isabel Permuy

Emilio Lledó: «La política, por lo general, está en manos de ignorantes»

Un nuevo libro de Cipriano Játiva recoge las grandes ideas del pensador sevillano

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Ha querido el destino que ayer coincidiesen dos estrenos literarios: lo último de Pedro Sánchez y lo último de Emilio Lledó. No tienen mucho que ver, salvo que sus protagonistas, separados por un buen tramo de edad y tantas otras cosas, ilustran con su rostro las portadas. Pero el libro del filósofo –«Palabras en el tiempo. Abecedario filosófico de Emilio Lledó»– lo firma su discípulo Cipriano Játiva, mientras que el presidente ha rubricado en solitario, y en rojo, su «Manual de resistencia» (Península), una decisión que ha dado bastante que hablar, sobre todo aIrene Lozano.

«La política, por lo general, está en manos de ignorantes (...) Y el político, dice Aristóteles, tiene que ser decente. Y si no es decente destroza la ciudad, todo lo que tiene a mano», alertaba ayer Lledó durante la presentación de la obra. Lo suyo fue, como tantas otras veces, un canto al valor de la palabra, que tanto escasea en estos tiempos de verborrea oral y editorial. «Tienes que decir algo que tenga sentido. Me llama la atención esta obsesión por la libertad de expresión. La libertad de expresión no tiene la menor importancia si no hay libertad de pensamiento. Claro que es maravillosa… Pero si solo dices majaderías, ¿para qué sirve? Lo importante es la libertad de una mente que fluye como ese río de Heráclito», sentenciaba.

El valor del lenguaje

El intelectual estaba contento y agradecido, porque se ha visto a sí mismo de una forma nueva y original gracias al trabajo de recopilación y edición que ha hecho Játiva. «Palabras en el tiempo» es una laboriosa selección de las ideas de Lledó, una puerta abierta a ese río que lleva dentro, y en el que flotan los grandes conceptos de lo humano: amistad, amor, cultura, memoria, diálogo… «Él es un maestro de la palabra en el sentido más profundo, filológico y filosófico», subrayó Játiva.

Y como maestro, Lledó no se olvidó de reivindicar la necesidad de una educación de calidad, independiente de las ideologías (por elevación, claro). «La igualdad de todos los ciudadanos ante la educación es uno de los principios esenciales de la política. Por eso hay que luchar por esa enseñanza pública, donde no sea el dinero lo que determine la diferencia. Y yo lo he vivido en Alemania. No estoy diciendo ninguna utopía», recordaba. Quizás sea ese el verdadero manual de resistencia. Pero contra la ignorancia.