Tana French: «Todos hemos pensado alguna vez en matar a alguien»
Tana French, la semana pasada en Dublín - Ⓒ Kim Haughton

Tana French: «Todos hemos pensado alguna vez en matar a alguien»

La autora estadounidense afincada en Dublín, que se ha convertido en un fenómeno dentro de la novela policiaca, publica en España «Faithful Place» (RBA)

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Aunque Tana French nació en Vermont (Estados Unidos) y fue durante varias décadas, por el trabajo de su padre, ciudadana del mundo (ha vivido en Irlanda, Italia, Estados Unidos y Malawi), se considera irlandesa de corazón. Por ello, en sus libros laten historias que nacen y mueren en Dublín, donde pasó los primeros años de su infancia y donde volvió a instalarse en la década de los 90.

French colgó los hábitos de la interpretación –se formó como actriz en el Trinity College de Dublín y es miembro de la Purple Heart Theatre Company– para escribrir su primera novela, «El silencio el bosque», donde reunió varias de sus obsesiones: la arqueología, el pasado y el misterio. El libro recibió el aplauso unánime de la crítica y ganó el Edgar Award, además de vender más de 410.000 ejemplares solo en el Reino Unido. Con cuatro libros ya en su haber –«En piel ajena», «Faithful Place» y «Broken Harbor», todavía no publicado en España por RBA–, se ha convertido en un fenómeno dentro de la novela policiaca y sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas. Ahora llega a España su tercera novela, donde vuelven a reunirse dos temas recurrentes, el pasado y Dublín, que se bifurcan en muchas direcciones: la familia, la situación social de la ciudad durante los años 80, el primer amor, los secretos, la culpa, la soledad...

El descubrimiento de una maleta azul, abandonada en una casa que va a ser derruida en el número 16 de Fainthul Place, avivará muchos recuerdos, provocará el regreso y reencuentro de Frank Mackey, que trabaja como policía encubierto, con su familia después de 22 años. Esto llevará al hallazgo de un cadáver, el de Rosie Daly, la novia con la que Frank pensaba fugarse a Londres. Un hallazgo que removerá los cimientos de los Mackey y de todo el barrio de Faithful Place.

«Sí, para mí es importante el pasado porque es algo de lo que no podemos escapar. Siempre está ahí. Aunque Frank se aleja y cierra una puerta. Tiene cosas que resolver y hasta que no vuelve y se ve cara a cara con su familia no podrá seguir adelante», explica la autora a ABC en un hotel de Dublín. Su avanzado embarazo (espera su segunda hija) le ha impedido viajar a España, pero promete hacerlo la próxima vez.

Lazos de sangre

De voz profunda, con un sorprendente parecido a Jamie Lee Curtis y unos transparentes ojos verdes, French no cesa de disculparse del terrible tiempo irlandés, «siempre lloviendo». Es ahí, en Dublín, donde ha decidido echar raíces junto a su familia, un país donde los «lazos de sangre» son extremadamente importantes, –la delación es un delito a perpetuidad– y determinantes. «La gente te juzga por lo que ha sido o es tu familia», reconoce. Un peligroso detonante en la novela que nació tras ver la escritora «una maleta abandonada en un contenedor. Entonces empecé a preguntarme de quién podría ser, quién la estaba esperando, qué fue de su dueño...».

La literatura de French es poliédrica. «No me gusta centrarme en un tema. Me gusta hablar de muchos aspectos porque eso enriquece a la novela». De ahí su radiografía de una familia desestructurada, donde no faltan los malos tratos y los excesos etílicos, y de una sociedad extremadamente conservadora dominada por la religión. «Antes el poder de la Iglesía era inmenso. Era la única referencia que tenía la gente para sobrellevar el día a día». Después llegó también a Dublin el pelotazo inmobiliario, «y su Dios fue el dinero». Ahora, con la crisis, reconoce que la gente está un poco perdida, «y no sabe dónde mirar». Testigo de la transformación de la ciudad, asegura que «aún no es suficiente».

«Lo importante en un misterio no es descubrirlo sino el proceso»Entre las virtudes de la novela de French, se encuentra su ritmo cinematográfico y la riqueza de diálogos que retratan con gran frescura los personajes. Su experiencia como actriz le ha permitido meterse en la piel en cada uno de ellos. En «Faithful Place», la narración da constantes giros, llenos de sorpresas, que mantienen al lector en vilo hasta el final. El asesino puede ser cualquiera, y cualquiera puede cometer un asesinato: «Todos alguna vez en nuestra vida hemos pensado en matar a alguien, aunque solo de manera imaginaria». En cuanto al boom de las novelas de misterio, cree que lo que atrapa de este género «no es descubrir al asesino sino el proceso hasta llegar a él».