Carmen Thyssen abre nueva sucursal de su colección en Andorra

El 16 de marzo se inaugurará, con una exposición de 26 obras, el museo, que dirige el sobrino de la tía Tita

MadridActualizado:

Mientras el Estado español y la baronesa Thyssen siguen, año tras año, negociando el futuro de la colección de esta última, depositada de forma gratuita en el Museo Thyssen, Carmen Cervera sigue abriendo museos y centros artísticos por doquier (y eso que proyectos como el de Barcelona no llegó a buen puerto). Primero fue el Museo Carmen Thyssen Málaga, después el Espacio Carmen Thyssen en Sant Feliu de Guíxols (Gerona), y ahora cruza las fronteras del país: está a punto de ver la luz el Museo Carmen Thyssen Andorra. Esta nueva sucursal de la «factoría Carmen Thyssen» se inaugurará el 16 de marzo. Ayer lo presentaba en el pabellón de Andorra en Fitur su director artístico: Guillermo Cervera, sobrino de la baronesa (es hijo de su hermano Guillermo).

No tendrá colección permanente: habrá exposiciones temporales de larga duración (once meses) con una selección de entre 25 y 30 obras de la Colección Carmen Thyssen, incluidas algunas de las 430 que se hallan depositadas en el Museo Thyssen. Abrirá plaza la exposición «Escenarios. De Monet a Estes, de Trouville a Nueva York», con 26 obras de los siglos XIX y XX, que cubren movimientos como el impresionismo, postimpresionismo, modernismo catalán, cubismo, expresionismo o hiperrealismo. Aunque no se ha facilitado la lista de cuadros, parece que habrá importantes pinturas de Matisse, Monet, Gauguin, Kirchner, Sisley, Signac, Beckmann, Torres-García, Estes, Casas, Mir y Anglada Caramarasa, entre otros artistas españoles e internacionales.

En torno a la mitad de ellas saldrán del depósito que hizo la baronesa al Estado. La historia se remonta a 1999, cuando Mariano Rajoy, entonces ministro de Cultura, y Carmen Thyssen firmaban el protocolo de intención del préstamo por once años, que se rubricó definitivamente en 2002. Desde 2013, el acuerdo de préstamo gratuito de la colección de la baronesa se ha ido prorrogando año tras año, ante la falta de acuerdo entre las partes sobre el destino final de la colección. Si quitamos de dicho depósito «La esclusa», de Constable, que Carmen Thyssen sacó a subasta; el Goya y el Giaquinto que se quedó finalmente Borja Thyssen (retiró el Goya «in extremis» de una subasta en Londres), y los préstamos con los que nutrir los museos y espacios Thyssen, la colección con la que tienen que negociar Estado y baronesa estaría bajo mínimos.

Habrá quien lo vea como una forma de forzar un movimiento por parte del Gobierno, que hasta ahora se ha mostrado reacio a la fórmula de alquiler que pretende la baronesa. En las próximas semanas hay que cerrar una nueva negociación, pues vence el plazo: falta por saber si se amplía de nuevo el préstamo gratuito, si el Gobierno accede a un alquiler o si la baronesa da por finiquitada la cesión gratuita. Siente que Hacienda la está acosando a ella y a su hijo, Borja, y en más de una ocasión ha amenzado con llevarse definitivamente las obras.

Andorra tiene 8 millones de turistas, pero tan solo 75.000 habitantes. Entre ellos, la baronesa Thyssen y su hijo que han establecido allí su residencia por motivos fiscales. El nuevo museo (cuya entrada costará 9 euros) tendrá como sede la planta baja de un edificio histórico de Andorra, construido en los años 30: el hotel Valira (en el número 37 de la avenida Carlemany). Propiedad de la familia Reig, se halla en Escaldes-Engordany, una parroquia de Andorra, la segunda en población después de Andorra la Vieja. Ocupará un espacio de 500 metros cuadrados, de los cuales 250 serán de superficie expositiva. El edificio se demolió por dentro para convertirlo en apartamentos. Estarán acabados cuando se inaugure el museo.

La financiación del nuevoespacio cultural andorrano correrá a cargo de varias instituciones: el Ayuntamiento de Escaldes pagará el alquiler del espacio (9.000 euros al mes) y el Gobierno de Andorra se ocupa de adecuar el espacio y su mantenimiento (la primera inversión ha sido de 960.000 euros). Además, se otorgará una aportación anual a la Fundación Museo Andorra, que cuenta con seis patronos y cuyos vicepresidentes vitalicios son la baronesa Thyssen y su hijo.

Guillermo Cervera (Barcelona, 1969) es conocido, al menos hasta ahora, más como repostero que por su actividad relacionada con el arte. Dice que ha estado vinculado a la colección Thyssen en su museo de Lugano (Villa Favorita), en vida aún del barón; y que, aunque en la sombra, ha colaborado en todo lo relacionado con la colección de su tía: es patrono del Museo de Málaga y del Espacio de Sant Feliú, y se ha ocupado, dice, de la expansión internacional de la colección Carmen Thyssen. Como currículum artístico, nos informa de que se formó en museología en Inglaterra, ha hecho unas prácticas en la Fundación Getty y en la Colección Hammer, ambas en California, y ha trabajado en la división comercial de Sotheby’s. Dejará a un lado la repostería: «Me gusta mucho y dicen que no se me daba mal. Pero es incompatible con dirigir un museo».