El retrato del emperador Augusto divinizado
El retrato del emperador Augusto divinizado - Luis Romero/ Javier Andreu

El retrato romano del Museo de Navarra es del emperador Augusto divinizado

Investigadores de la Universidad de Navarra identifican esta pieza hallada en Santacara en 1974

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A Luis Romero siempre le había intrigado el retrato romano que se exhibe en una vitrina de la sala II del Museo de Navarra. Había algo en esta pieza de mármol blanco hallada en las excavaciones de Cara (Santacara) que desde el principio captó la curiosidad de este investigador de la Universidad de Navarra. Se creía que representaba a un personaje de la época de Julio Claudio, pero los retratos de este periodo eran muy parecidos -eran todos familia, al estar casados entre ellos de forma endogámica-, y este rostro desenterrado en 1974 no se había logrado identificar. Hasta ahora. El estudio realizado por este doctorando junto con el profesor Javier Andreu, director de su tesis, ha constatado que se trata del retrato del emperador Augusto divinizadomás septentrional hallado en la Península.

La disposición de los mechones de pelo que caen sobre la frente fue la clave que permitió a Romero reconocer a Augusto en este fragmento inventariado con el número 1498. Debió de formar parte de una estatua de cuerpo entero del tipo Prima Porta, como se conoce a las imágenes del emperador vestido con atuendo militar similares a la encontrada en esta zona de Roma. «Fue un modelo de estatuas que surgió en Roma y se difundió por todo el imperio», explica este investigador que, al analizar con detenimiento la pieza, descubrió entre los mechones dos pequeñas hendiduras en la parte derecha del cráneo y un rebaje en la parte central. Señal de que «la estatua llevaba una corona».

El retrato, en la vitrina del Museo de Navarra
El retrato, en la vitrina del Museo de Navarra - Javier Andreu

«Se conservan las huellas para el anclaje de una corona en material metálico que creemos que era de bronce», relata Romero. Sospecha que era una corona «cívica», con hojas de roble, aunque no descarta que fuera «triumphalis». En todo caso, no estaba realizada en el mismo bloque de mármol, como suele ser habitual.

«Existen 17 copias de retratos de Augusto en España y hasta ahora solo dos de ellas que llevaran corona de bronce: la de Tarraco (Tarragona) y la de Torreparedones, en Córdoba. La de Cara es la tercera descubierta con corona y la hallada más al norte», detalla este doctorando que data este retrato póstumo de Augusto en época tiberio-claudiana, decenios después de su muerte, cuando se muestra al emperador como un dios.

«Falta por hacer una analítica del mármol blanco para saber de dónde procede, pero probablemente fuera importado y esculpido en un taller local de época relativamente temprana (en los años 70 del siglo I d.C.)», añade el profesor Andreu, director del Diploma en Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra.

El estudio de estos investigadores viene a confirmar la hipótesis de la arqueóloga María Ángeles Mezquíriz, que ya apuntó en 1974 que la estatua debía de formar parte del «sacellum» junto al que se encontró, un pequeño recinto o templete que estaría dedicado al culto imperial.

Culto a Augusto en territorio vascón

Esto demuestra, a juicio de Andreu, que la ciudad romana de Cara, como Los Bañales (en Uncastillo, Zaragoza), también en territorio vascón, «estaba muy bien conectada con los programas oficiales de Roma». Eran «auténticas urbes romanas», que «prestaban lealtad al emperador» con «un culto muy instaurado».

«El gran boom urbanístico en el Valle del Ebro fue en época de Augusto», el «gran globalizador del culto imperial», subraya el profesor, que espera que próximas investigaciones puedan revelar qué ocurrió en ese periodo para que ese modelo de ciudad se hiciera «irresistible» a las poblaciones vecinas.

Luis Romero y Javier Andreu, junto a Mercedes Jover, del Museo de Navarra
Luis Romero y Javier Andreu, junto a Mercedes Jover, del Museo de Navarra - Gobierno de Navarra

«Los nuevos hallazgos en torno a esta pieza nos pueden aportar datos muy importantes sobre los orígenes del culto imperial en las ciudades de los Vascones», sostiene.

Romero, por su parte, no oculta su «orgullo» por haber podido identificar a Augusto con este estudio que presentará junto a Andreu en la Reunión de Escultura de Yecla, en Murcia, el próximo 28 de marzo. Su aportación ha sido valorada muy positivamente por el Museo de Navarra, al añadir importancia a una pieza de su colección y situarla en su verdadero contexto histórico respecto a la Romanización de los territorios septentrionales de la Península Ibérica. Desde la institución informan que el retrato, ahora identificado como Augusto divinizado, cambiará próximamente su cartela y se integrará en el proyecto de actualización de las salas de romanización que el Museo de Navarra está desarrollando para 2020.