ATACAMACómo el desierto más árido del mundo se convierte en un vergel

Atacama, en Chile, vive estos meses el desierto florido más extenso y espectacular de los últimos veinte años

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  1. Un pequeño milagro

    Suspiros de campo (nolana linearifolis)
    Suspiros de campo (nolana linearifolis) - PILAR ARCOS

    No es un fotomontaje, es una imagen real. Corresponde al desierto de Atacama (Chile) que por un extraño fenómeno que sucede muy de tarde en tarde está floreciendo ahora mismo. Puede tardar 3, 5 ó 10 años, pero cuando las precipitaciones en el invierno austral son mayores de las habituales, durante la primavera (septiembre-noviembre) se produce el milagro.

    La CONAF (Corporación Nacional Forestal) de Chile ha anunciado que el de 2017 será el desierto florido más extenso y espectacular de los últimos 20 años.

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  2. Más lluvia de lo habitual

    El desierto de Atacama (Valle de la Luna) en su estado habitual
    El desierto de Atacama (Valle de la Luna) en su estado habitual - PILAR ARCOS

    El año en el que llueve más de 12 mm. un manto de flores cubre las llanuras de Atacama. Influye de forma definitiva el Fenómeno de El Niño que sobrecalienta las corrientes marinas del litoral de Chile, lo que genera una mayor evaporación de las aguas y la consiguiente formación de nubes.

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  3. Un siglo sin lluvia

    Cactus candelabro (browningia candelaris)
    Cactus candelabro (browningia candelaris) - PILAR ARCOS

    El de Atacama es el desierto más árido de la Tierra. Se han contabilizado largos periodos de más de cien años sin ninguna precipitación de lluvia. La única hidratación (y solo en los sectores más próximos al mar) procede de la camanchaca (en lengua aimara «oscuridad»), un tipo de niebla matinal de la que saben bien en el aeropuerto de Copiapó, por ejemplo.

    Atacama tiene una extensión similar a la de Andalucía y Extremadura juntas, pero no todo es desierto. A menudo se confunde las regiones áridas con las desérticas, pueden parecerse pero no es lo mismo. Desierto es lo que hay en torno a San Pedro de Atacama, en el Valle de la Luna, en el norte, cerca de las estribaciones de los Andes y las fronteras de Bolivia y Argentina.

  4. Hasta noviembre

    Atacama convertido en un jardín de flores
    Atacama convertido en un jardín de flores - PILAR ARCOS

    El actual proceso de floración empezó en agosto y puede que se prolongue hasta noviembre. Este fenómeno es más evidente desde el sur de Pajonales hasta la región de Antofagasta, especialmente en el Parque Nacional de los Llanos de Challe, donde han sido tomadas la mayoría de estas fotos.

  5. Dónde ver el desierto florido

    Añañuca roja (Rhodophiala phycelloides)
    Añañuca roja (Rhodophiala phycelloides) - PILAR ARCOS

    Hay que seguir la Ruta 5 (Carretera Panamericana que va del sur de Chile hasta Alaska a lo largo de unos 48.000 km.) y detenerse en varios puntos entre las ciudades de Copiapó y Vallenar, especialmente en los 174 km. que separan Caldea y Huasco.

  6. Las anteriores floraciones

    Desierto florido, este 2017, en Atacama
    Desierto florido, este 2017, en Atacama - PILAR ARCOS

    La floración anterior, de menor intensidad, se produjo en 2015. Hay que remontarse a 1997 para ver un espectáculo tan intenso como el actual. También hay registrados desiertos floridos de diversa magnitud en 1983, 1987, 1991 y 1995.

  7. Vida animal

    Oruga de la mariposa battus polydamas en el tallo de una malvilla
    Oruga de la mariposa battus polydamas en el tallo de una malvilla - PILAR ARCOS

    Además de por el espectáculo visual y olfativo, este fenómeno es muy importante porque desata la cadena de la vida animal que parecía dormida. Las primeras en aparecer son las orugas que comen los tallos más tiernos y dan vida a las mariposas. Los insectos polinizan las flores y sirven de alimento a reptiles, aves y algunos mamíferos. Las semillas son ingeridas por las hormigas, las aves y los roedores, que a su vez alimentan a carnívoros como el zorro.

  8. Nunca ha podido ser domesticado

    Guanaco en un campo de palos negros
    Guanaco en un campo de palos negros - PILAR ARCOS

    Uno de los animales que más se benefician de esta inesperada vegetación es el guanaco (lama guanicoe), camélido salvaje que, a diferencia de la llama, nunca ha podido domesticar el hombre. Los años de florecimiento del desierto, las camadas de guanacos son mayores.

  9. Doscientas especies de flores

    Aparecen yemas en los arbustos casi secos, que rápidamente se convierten en hojas. Brotan las semillas, los bulbos y los rizomas que han permanecido agazapados en el subsuelo durante mucho tiempo.

    Las flores de Atacama pertenecen a más de 200 especies, muchas de ellas endémicas, y son muy diferentes en las zonas más cercanas al mar que en el interior, en las estribaciones de los Andes.

  10. Plantas de bulbo

    Huille de flores blancas y añañuca roja
    Huille de flores blancas y añañuca roja - PILAR ARCOS

    Primero aparecen las flores de las plantas de bulbo, que se hidratan más fácilmente, como las delicadas huilles de flores blancas y las elegantes añañucas rojas.

  11. Especies «de semilla»

    Pata de guanaco y oreja de zorro
    Pata de guanaco y oreja de zorro - PILAR ARCOS

    Luego las especies «de semilla», de mejor conservación en las épocas secas, pero de proceso de crecimiento más lento. Aquí están las patas de guanaco (cistanthe grandiflora) de un color púrpura brillante, y las inconfundibles orejas de zorro (aristolochia chilensis), plantas carnívoras a la espera de que algún insecto caiga en sus trampas peludas.

    También son de semilla los dondiego de noche (oenothera coquimbensis), las coronillas de fraile (encelia canescens), los suspiros celestes y lila (nolana paradoxa), las malvillas blancas y azules (cristaria ovata)...

  12. En peligro de extinción

    Cactus napina o coquimbano y garra de león
    Cactus napina o coquimbano y garra de león - PILAR ARCOS

    Especial atención merecen dos especies muy interesantes pero en peligro de extinción. El cactus napina o coquimbano (copiapoa cinerea), que crece formando colonias de docenas de individuos en forma esférica (han sido arrancados para el comercio en tal cantidad que se temió por su supervivencia), y la delicada garra de león (bomarea ovallei) tanto en sus variedades roja o amarilla.