Las fuerzas de seguridad hacen guardia en el lugar del atentado en una iglesia del distrito de Helwan, al sur de El Cairo - REUTERS

Nueve muertos en un atentado contra una iglesia al sur de El Cairo reivindicado por Daesh

Uno de los dos atacantes fue abatido por las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo fue detenido poco después y resultó herido durante la persecución, tras haber huido del lugar del ataque

CORRESPONSAL EN BEIRUTActualizado:

La comunidad cristiana copta de Egipto vuelve a ser blanco de los atentados terroristas. Al menos once personas murieron ayer y cinco resultaron heridas en un doble ataque contra cristianos coptos en el sur de El Cairo, que han sido reivindicados por Daesh. El más sangriento tuvo lugar contra la iglesia de Mar Mina, en el distrito de Helwan, cuando un asaltante armado, a bordo de una moto, abrió fuego a las puertas del recinto religioso e intentaron irrumpir en el mismo causando al menos nueve muertos. Uno de los fallecidos era un policía que custodiaba la iglesia. El asaltante fue herido por otros miembros de las fuerzas de seguridad y se encuentra detenido. El segundo incidente se produjo poco antes, al ser asesinadas dos personas en una tienda de artículos del hogar regentada por una familia copta en una zona cercana, al parecer por el mismo terrorista.

Las firmes medidas de seguridad, habituales en las iglesias egipcias, y que se refuerzan en estas fechas con la celebración de la Navidad copta ortodoxa el próximo 7 de enero no han logrado impedir la masacre.

El ministro del Interior egipcio aseguró que el intercambio de disparos se inició cuando hombres armados intentaron cruzar en una moto el cordón de seguridad situado alrededor de la iglesia con la intención de detonar varios explosivos en el interior. Otras fuentes señalan, sin embargo, que el ataque se produjo cuando las fuerzas especiales que patrullaban el área advirtieron la presencia de dos individuos con actitud sospechosa. Al acercarse a ellos, los dos terroristas habrían comenzado a disparar buscando la forma de acceder al edificio sin éxito. Horas después, y tras la difusión de versiones contradictorias, el Gobierno confirmó que se trató de un solo asaltante, que está herido y ha sido detenido. El atacante muerto portaba un cinturón de explosivos que fue desactivado y que pone en evidencia la clara intención de provocar un mayor número de víctimas. En vídeos publicados en redes sociales se puede contemplar al supuesto atacante abatido, un hombre con barba tendido en la calle y con un voluminoso chaleco cargado de municiones.

Testigos presenciales declararon que la brutal agresión comenzó en el momento en el que los fieles salían de misa. Muchas personas buscaron refugio dentro del templo, en el que permanecieron por espacio de quince minutos escuchando las ráfagas de disparos en el exterior. Por su parte, la Iglesia Copta egipcia emitió un comunicado en el que confirmó la muerte de un guardia del templo y de al menos seis fieles, cuatro hombres y dos mujeres. Ayer mismo por la noche la Iglesia copta celebró un funeral conjunto por otro de los fallecidos.

El Ministerio identificó al atacante como Ibrahim Ismail Mustafa, nacido en 1984, residente en Heluán y considerado uno de los terroristas más «peligrosos y destacados» buscados por la Justicia.

Tensión entre los coptos

El incidente no ayudará a calmar la tensión entre los coptos egipcios, una de las principales y más antiguas minorías cristianas en Oriente Próximo, quienes han acusado en no pocas ocasiones a las autoridades egipcias de llevar a cabo meros gestos simbólicos, sin apenas efectividad, para proteger a su comunidad. Egipto es un país de 93 millones de personas de mayoría musulmana y en el que la presencia cristiana, sobre todo miembros de la Iglesia Copta Ortodoxa, supone aproximadamente un 10 por ciento de la población.

Desde diciembre de 2016, la filial del grupo Daesh en Egipto ha asesinado a más de cien cristianos, coptos en su mayoría, en ataques con bombas y armas de fuego en iglesias de todo el país y ha amenazado con más ataques contra esa minoría. En el pasado mes de abril al menos 45 personas murieron en dos ataques perpetrados por Daesh contra iglesias coptas en Alejandría y en la ciudad de Tanta, en el delta del Nilo. A ellos se suman otros 29 muertos acribillados por Daesh en un atentado contra un autobús en el que viajaban cristianos coptos en el mes de mayo y el apuñalamiento hasta la muerte de un sacerdote copto en El Cairo en octubre.

El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, transmitió en un comunicado sus condolencias a los familiares de las víctimas y condenó el ataque terrorista.