Sin acuerdo en el Brexit, los precios aumentarán en productos lácteos (un 8,1%), carne (5,8%) o automóviles (5,5%)
Sin acuerdo en el Brexit, los precios aumentarán en productos lácteos (un 8,1%), carne (5,8%) o automóviles (5,5%) - AFP

El no acuerdo con la UE le costaría 560 euros al año a más de tres millones de familias británicas

Un estudio indica que el impacto en los precios supondría el aumento de más del 1% del costo de vida para las familias más pobres del país

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

La sombra del “no acuerdo” con la Unión Europea por el Brexit sobrevuela desde la semana pasada en Reino Unido. El estado de las negociaciones, en punto muerto, ha abierto la puerta a este escenario que hoy deja una cifra preocupante para las familias británicas. Un estudio asegura que más de tres millones de ellas se verían afectadas si esto terminase ocurriendo por un aumento de los precios que haría que se gastasen 500 libras (unos 560 euros) más al año.

El dato, extraído de un informe que ha realizado el “think tank” Resolution Foundation y el observatorio de Política Comercial de Reino Unido confirma que esta situación aumentaría significativamente los precios principales para la economía doméstica tales como los productos lácteos (un 8,1%), la carne (5,8%) o la compra de automóviles (5,5%). Estos se verían afectados por la nueva situación que dejaría a Gran Bretaña con los mismos aranceles en este tipo de artículos que cualquier otro país que no pertenezca a la Unión Europea.

De media, a las familias británicas este escenario les costará unas 260 libras más (casi 300 euros). Este impacto en los precios supondría el aumento de más del 1% del costo de vida para las familias más pobres del país.

Un informe que se conocía el mismo día en que la Oficina Nacional de Estadísticas británica anunciaba que la inflación interanual de Reino Unido alcanzó su nivel más alto en los últimos cinco años. ya que alcanzó el 3%, igualando el de abril de 2012.

Desde esta organización aseguran que este incremento se debe al aumento del precio de los productos alimenticios, del petróleo, de los combustibles y del coste del transporte.

El Gobierno británico se había fijado al comienzo del año que la tasa de inflación no superase el 2%. Para eso sería clave la pretensión del gabinete de Theresa May de buscar un acuerdo comercial posterior al Brexit durante las negociaciones que implique abandonar el mercado único y el sindicato de aduanas pero que replique lo más fielmente posible el sistema actual bajo el cual no existen aranceles entre Reino Unido y los otros 27 estados miembro.

Algo que no gusta en Bruselas y que ya han reiterado en varias ocasiones tendrá que esperar hasta que se den pasos significativos en otras materias tales como la situación de los ciudadanos comunitarios en suelo británico o la factura de salida de Reino Unido.