Detalle de las gafas de Sony, PlayStation VR - SONY
análisis

PlayStation VR: buen comportamiento, futuro prometedor

El casco de realidad virtual de Sony se une a una corriente tecnológica que promete meter al jugador en un mundo paralelo y cuyo principal inconveniente será el catálogo de juegos disponible

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La realidad virtual vuelve a nuestra vida tras varios intentos fallidos en el pasado. Ahora, los astros parecen haberse alineado para unir software y hardware sobre un mismo espacio para intentar, esta vez sí, sensaciones inmersivas. Aún está en pañales y, aunque comienzan a aparecer dispositivos potentes, la verdadera prueba de fuego vendrá del catálogo de aplicaciones y juegos que se unirán a esta corriente tecnológica que promete mundos paralelos y «engañar» al cerebro.

Enfocado al ocio electrónico, las gafas PlayStation VR -anteriormente conocidas como Project Morpheus- ofrecen buenas vibraciones. Tras probarlas durante unos minutos, se puede comprobar de primeras que tiene un gran potencial. Será, como decimos, si número de títulos compatibles de lo que dependerá su éxito en el momento en el que salgan a la venta. Pocos juegos de momento se han sumado a la causa de la realidad virtual. De momento, no deja de ser un deseo y un ensayo. El concepto, eso sí, tiene un gran recorrido.

Nada más colocarlas en la cara, hay que ajustar correctamente las lentes para evitar una visualización óptima y nada borrosa. En la demostración nos sueltan en medio de una habitación. Nos están interrogando. Las partículas de polvo y el humo de nuestro «amigo» casi se sienten. Forma parte de un fragmento del «shooter» «London Heist». Allí sentados, se produce un instante que nos revuelve. Es el momento en el que nos acercan la llama de un soplete que casi podemos tocarla.

En este juego en concreto, el intercambio de disparos es voraz y el sistema de coberturas funciona. Hay que cogerle el tranquillo para una puntería más certera. Recargar, por ejemplo, requiere de tocar el cargador de los cajones y simular su colocación en el arma. Pero, a grandes rasgos, todo resulta bastante intuitivo. Claro, este tipo de aparatos que presumiblemente llamarán mucho la atención el próximo año ridiculiza al ajeno. Es gracioso ver jugar a una persona con estos aparatos que aíslan al jugador en un mundo paralelo. «Kitchen», «VR Luge», «The Deep» o «Battle Zone» son sólo un ejemplo de los títulos que están en desarrollo.

El efecto, de primeras, es asombroso. La definición de la imagen (resolución de 1.920 x 1.080 píxeles) desde su pantalla de 5.7 pulgadas es lo suficientemente alta como para reproducir casi fielmente los entornos y los personajes. La latencia de las PlayStation VR, que reproduce 120 fps, está bien conseguida. No se producen saltos y los temibles mareos que se producían en algunos prototipos han dejado de ser un lastre. La experiencia es sensacional. No solo estamos únicamente con un reproductor de vídeos en 360 grados. Aquí se aprecia que estamos ante algo más.

Depende del juego hay que utilizar un tipo de controlador u otro (normalmente, con Move), pero las prestaciones sobre el cine de terror son obvias. Sin haberlo certificado, este género apunta muy alto si se pasa por los adelantos que procuran la realidad virtual. Imagínate sentado, imbuido por una atmósfera tenebrosa. Envuelto en la oscuridad. Giras la cabeza a la izquierda, no se aprecia prácticamente nada. Al fondo, luz. Y, una simple mirada hacia la derecha se produce el sobresalto. Por esta razón ya se van sumando propuestas de todos los ángulos. PlayStation VR saldrá a la venta la próxima primavera a un precio, de momento, desconocido.