El fracaso de la normativa de las «cookies» obliga a buscar una medida más transparente

La Comisión Europea propone una nueva fórmula para la instalación de estos archivos necesarios para la publicidad digital, que a su juicio ha dado lugar a un exceso de solicitudes de autorización a los usuarios de internet

MADRIDActualizado:

La norma va para cuatro años y, durante este tiempo, se ha avanzado poco al respecto de una mayor transparencia sobre el uso de datos personales en la navegación web. Las llamadas «cookies» -datos que almacenan los sitios web en tu navegador- entraron lentamente en las páginas web para cumplir con una normativa europea pero, ahora, la Comisión Europea ha decidido dar marcha atrás y replantearse el tratamiento de la información para alcanzar un mecanismo menos intrusivo que la fórmula escogida en la actualidad: avisos y mensajes que eclipsan parte del contenido.

Y mientras los controles sobre las «cookies» se intensifican, Europa busca un nuevo reglamento. La CE ha propuesto racionalizar la denominada «disposición sobre cookies» que a su juicio ha dado lugar a un «exceso de solicitudes» de autorización a los usuarios de internet. De esta forma, Bruselas cree que las nuevas normas permitirán a los internautas un «mayor control de sus entornos» y una «vía fácil» para aceptar o rechazar el seguimiento de estos archivos en sus navegadores para recibir anuncios personalizados. Éstos contienen información sobre su actividad e historial de navegación y sirven, a su vez, para ajustar perfiles de usuarios en aras de afinar más la publicidad segmentada.

En cualquier caso, la propuesta señala que noserá necesario obtener el consentimiento para las «cookies» invasivas ajenas a la privacidad que mejoran la experiencia de internet, como por ejemplo, recordar el carro de la compra en plataformas comerciales online. Además, la propuesta redactada prohíbe las comunicaciones electrónicas no solicitadas por cualquier medio, por ejemplo, mediante correos electrónicos, mensajes de texto y, en principio, llamadas telefónicas, si los usuarios no han dado su consentimiento.

La norma actual obliga a los navegadores a establecer por defecto una configuración sobre si desea aceptar las «cookies» que van a ser instaladas en el dispositivo u ordenador. La idea es introducir un pequeño matiz y establecer normas más sencillas para alcanzar un mayor control de la privacidad de los usuarios. «Depende de nuestros usuarios decir sí o no», explica Andrus Ansip, vicepresidente de la Comisión para el Mercado Único Digital.

Plazo: marzo de 2018

Esta medida, sin embargo, comienza ahora su travesía legal y se estudiará en el seno del Parlamento Europeo y los estados miembros En caso de ser finalmente aprobada, entrará en vigor en marzo de 2018. Los anunciantes online, sin embargo, consideran que esta decisión puede socavar la capacidad de muchos sitios para financiarse y seguir ofreciendo servicios gratuitos.

La propuesta introduce mejoras sobre la versión se filtró en diciembre, destaca a este diario Paula Ortiz, abogada de IAB Spain, asociación que representa al sector de la publicidad, el marketing y la comunicación digital. En su opinión, todavía son preocupantes una serie de áreas que pueden poner en peligro el futuro de internet tal como lo conocemos y que puede afectar desde la capacidad de las empresas para crear nuevos servicios o entrar en la red, hasta la independencia editorial.

«Nadie pone en duda la necesidad de proteger la privacidad digital, nos preocupa a todos, pero es importante que esta se lleve a cabo teniendo en cuenta el valor de la publicidad basada en datos, que es el modelo de financiación de los medios y gran parte de los servicios que usamos en internet. La gran mayoría de los servicios digitales que todos disfrutamos diariamente dependen de la publicidad. Tenemos que encontrar la forma de proteger la privacidad mientras se trabaja en una mayor transparencia y la implementación del nuevo Reglamento de Protección de Datos», manifiesta.

Según explica Borja Adsuara, abogado y experto en derecho en internet, en declaraciones a ABC la actual regulación «no ha servido para lo que se pretendía» y «molestaba a los usuarios». A su juicio, «más que carteles con advertencias, lo que tienen que hacer las autoridades o los sistemas de autorregulación y autocontrol es vigilar lo que hacen de verdad las llamadas "cookies" porque los usuarios no tienen capacidad de distinguir entre una amable "cookie" y un troyano».

La idea se enmarca dentro del esfuerzo del organismo en velar por la privacidad de los datos de los usuarios, entre lo que se encuentra una equiparación de los servicios digitales de comunicación (WhatsApp, Viber, Skype, las llamadas OTT's) como compañías de telecomunicaciones tradicionales.