Las inundaciones podrían dañar las infraestucturas de cables y centros de datos
Las inundaciones podrían dañar las infraestucturas de cables y centros de datos - EFE

El cambio climático también amenaza a las redes: en 15 años podría no haber internet

Un estudio afirma que la subida del nivel del mar podría afectar a la infraestructura de cables en ciudades como Nueva York, Miami o Seattle

MadridActualizado:

Mucho se ha dicho sobre el cambio climático. Una de las consecuencias más repetidas es la subida del nivel del mar, lo que implicaría el cambio de ecosistemas que dañaría tanto a vida vegetal como animal. Pero ahora un nuevo estudio asegura que la vida digital también corre peligro, ya que este fenómeno podría dañar la infraestructura de cableado y centros de datos que configuran todo el sistema de internet. Y los científicos han puesto fecha a que los cortes en la red masivos sean una realidad: tan solo 15 años.

Científicos de las universidades de Oregon y de Wisconsin-Madison han realizado un estudio sobre el tema y cómo el rápido aumento del nivel del mar y las posibles inundaciones afectarán a estas redes. Los investigadores han señalado ciudades como Nueva York, Miami, Seattle e incluso las regiones costeras de Canadá como las zonas con más peligro. Por ejemplo, en la ciudad de Nueva York se predice que alrededor del 20% del cableado de fibra distribuido por toda la urbe se inundará en los próximos tres lustros, junto con el 32% de los cables que conectan la metrópolis con otras localidades y 43 centros de datos.

Los cálculos son que el nuvel del mar aumente entre medio metro y un metro en los próximos años, lo que se sumará a lo que ya ha aumentado en algunas zonas, que se sitúa entre los 10 y los 20 centímetros. Las previsiones aseguran que para el año 2033 podrían quedar literalmente sumergidos cerca de 6.500 kilómetros de cables de fibra óptica en Estados Unidos, así como sufrir daños el millar de centros de datos, que almacenan servidores y routers.

Una solución costosa

El problema principal es que ninguna de estas infraestructuras ha sido preparada para aguantar tanta agua. «Todos estos equipos son resistentes a la intemperie, pero no son impermeables», explica el profesor de informática de la Universidad de Wisconsin-Madison Paul Barford en declaraciones a la revista Wired.

Por ello, los investigadores advierten que «se deben tomar medidas pronto para desarrollar planes para hacer frente a esta amenaza», que amenaza a todos estos equipos, ideados en su mayoría en la década de los 90, cuando el cambio climático aún no era tan conocido. Sin embargo, los expertos aseguran que reemplazar todos estos cables supondrá un gran desembolso. «Si queremos ser capaces de funcionar como esperamos todos los días, vamos a tener que gastar dinero y hacer concesiones y planes para acomodar lo que viene», señalan los investigadores.