Una veintena de los comandos de Skorzeny fueron fusilados bajo la acusación de espionaje por vestir uniforme enemigo. Se les descubrió por no poder contestar unas sencillas preguntas sobre el popular deporte americano del béisbol
Una veintena de los comandos de Skorzeny fueron fusilados bajo la acusación de espionaje por vestir uniforme enemigo. Se les descubrió por no poder contestar unas sencillas preguntas sobre el popular deporte americano del béisbol - ARCHIVO

El béisbol resultó el peor enemigo de la «Wehrmacht» en las Ardenas

Los comandos de Skorzeny que, vestidos con uniformes de Estados Unidos y hablando inglés, debían sembrar el caos tras las líneas enemigas antes de la ofensiva, pudieron ser descubiertos y arrestados por no saber contestar sencillas preguntas sobre el popular deporte norteamericano

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La ofensiva desatada en Las Ardenas a mediados de diciembre de 1944 resultó el último intento de Hitler de imponerse a los aliados en el frente occidental. Sus mejores unidades blindadas debían avanzar rápidamente hacia el mar, ocupando Bruselas y Amberes, de manera que al norte de esa línea quedaran embolsados varios ejércitos ingleses y americanos, en una operación hasta cierto punto similar a la desarrollada en 1940 y que supuso la total derrota de franceses, belgas e ingleses.

La Operación Wacht am Rhein (Guardia del Rin) debía ir precedida por la denominada Operación Greif (Grifo), consistente en infiltrar tras las líneas enemigas cerca de un centenar de alemanes camuflados como soldados americanos con el objetivo de causar el mayor caos posible en la zona, dando órdenes o noticias falsas, desviando unidades y alterando todos los indicativos de los cruces de carreteras. Además de los soldados, estas fuerzas disponían de vehículos y carros de combate en su mayoría tomados al enemigo, pero otros de la amplia panoplia de blindados alemanes debidamente camuflados.

Bajo las órdenes de Otto Skorzeny, a quien el Führer en persona había encargado la puesta en marcha de este plan, los escogidos entre los militares alemanes por su mejor conocimiento del inglés se prepararon concienzudamente a lo largo de cerca de dos meses para representar lo mejor posible su papel. Y su inicial actuación fue un éxito, hasta el punto de que los mandos militares norteamericanos pronto advirtieron que semejante caos en sus líneas del frente no podía ser casual, cayendo pronto en la cuenta de lo que estaba sucediendo… Y rápidamente utilizaron un pequeño truco para descubrir a los infiltrados: hacer preguntas sobre el béisbol y los últimos resultados de la liga de ese deporte a cualquier soldado o grupo de soldados que no pudiera ser reconocido por un oficial superior y de confianza.

Desde ese momento, la Operación Greif resultó un fracaso. Al menos una veintena de los comandos de Skorzeny fuero descubiertos, arrestados, juzgados por espionaje (por llevar uniforme enemigo) y fusilados. El resto huyó hacia las líneas alemanas, mientras los americanos restablecían un mínimo orden entre sus unidades. Las divisiones panzer que entraron en acción después de los infiltrados de Skorzeny tuvieron un éxito inicial, pero menos de una decena de días más tarde, sin haber alcanzado ni tan siquiera las riberas del Mosa, la ofensiva se detuvo.