El desayuno muy eneérgético del estudio incluía lácteos y cereales
El desayuno muy eneérgético del estudio incluía lácteos y cereales

DietaPor qué deberías desayunar todos los días (y mucho)

Un estudio relaciona una comida muy energética por la mañana y ver menos televisión con una menor probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón o sufrir un derrame cerebral

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Menos pantallas y más tiempo para desayunar como un rey. Esta es la conclusión de un doble estudio presentado en la 68ª Sesión Científica Anual del Instituto Americano de Cardiología. De acuerdo con los resultados, las personas que pasaron menos tiempo viendo la televisión y tomaban regulamente un desayuno más energético mostraron significativamente menos placa y endureciemiento en sus arterias, lo que indica una menor probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón o sufrir un derrame cerebral.

«Los factores ambientales y de estilo de vida son factores de riesgo importantes pero subestimados para las enfermedades cardiovasculares», explica Sotirios Tsalamandris, cardiólogo de la Universidad Nacional y Kapodistriana de Atenas, Grecia, y autor principal del estudio, que ha sido financiado por la Sociedad Helénica de Cardiología. «Estos dos estudios enfatizan los muchos factores que afectan a la enfermedad cardiaca y la necesidad de enfoques preventivos holísticos».

Los investigadores evaluaron los marcadores de salud cardiaca, junto con una variedad de factores ambientales y de estilo de vida, de 2.000 personas que viven en Corinthia, Grecia. Entre los participantes, de entre 40 y 99 años, había personas sanas y otras con factores de riesgo cardiovascular y enfermedad cardíaca establecida.

Utilizaron cuestionarios detallados para evaluar los niveles de actividad física y los hábitos alimenticios de los participantes, así como dos pruebas no invasivas para evaluar el estado de sus arterias. El engrosamiento de las paredes arteriales refleja la acumulación de placa y se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular.

Para la primera etapa del estudio, los investigadores dividieron a los participantes en tres grupos según el número de horas dedicadas a ver televisión o videos cada semana: una cantidad baja (siete horas o menos), moderada (de siete a 21 horas) o alta (más de 21 horas).

Moverse, aunque sea en casa

Después de tener en cuenta los factores de riesgo cardiovascular y el estado de la enfermedad cardíaca, los investigadores descubrieron que los que veían la mayor cantidad de televisión por semana tenían casi el doble de probabilidades de tener placa en las arterias en comparación con los que observaban menos.

«Nuestros resultados enfatizan la importancia de evitar períodos prolongados de comportamiento sedentario», señala Tsalamandris. «Incluso las actividades de bajo gasto de energía, como socializar con amigos o las tareas del hogar, pueden tener un beneficio sustancial para su salud en comparación con el tiempo empleado. sentado y viendo la tele», advierte el investigador.

El estudio también encontró que ver más televisión se asociaba con un mayor riesgo de otros factores de riesgo cardiovascular, como una presión arterial alta y diabetes. En comparación con los que ven menos de siete horas de TV por semana, los que ven más de 21 horas por semana tienen un 68 por ciento más probabilidades de tener presión arterial alta y un 50 por ciento más de tener diabetes.

Mejor un desayuno muy energético

En la segunda parte del estudio, los participantes se dividieron en tres grupos según la cantidad diaria de calorías que provenían de su desayuno: muy energético (el desayuno contribuye con más del 20 por ciento de las calorías diarias), poco energético (5-20 por ciento) de calorías diarias) o ausencia de desayuno (menos del 5 por ciento de las calorías diarias).

En el grupo de alta energía, el desayuno incluía leche, queso, cereales, pan y miel. En el grupo de baja energía se tomaba café o leche desnatada, con pan con mantequilla, miel, aceitunas o fruta.

Los investigadores descubrieron que los que tomaban un desayuno más calórico tendían a presentar arterias significativamente más sanas que los que comían poco o nada. Incluso después de tener en cuenta los factores de riesgo cardiovascular, en promedio, eran más altos en aquellos que se saltaban el desayuno y más bajos en los del desayuno más energético.

«Un desayuno con mucha energía debe ser parte de un estilo de vida saludable», apunta Tsalamandris, que reconoce que debido a que la mayoría de los participantes del estudio siguieron una dieta mediterránea en general, se desconoce cómo se traducen los hallazgos del estudio a las personas que siguen diferentes patrones dietéticos.

Dado que el estudio fue observacional, el estudio no prueba la causa y el efecto, y se desconoce la razón de la asociación entre un desayuno de alta energía y una mejor salud del corazón. Pero basándose en estudios previos, los investigadores ofrecieron dos explicaciones posibles: Una es que las personas que desayunan tienden a comer alimentos más saludables en general y tienen menos hábitos poco saludables, como fumar y un comportamiento sedentario, que aquellos que se saltan el desayuno. Otra es que los alimentos específicos para el desayuno que consumieron en el grupo de alta energía, como los productos lácteos, pueden beneficiar la salud del corazón. Estudios previos han demostrado que los lácteos enteros pueden prevenir la obesidad y la diabetes tipo 2.

Los investigadores planean realizar un seguimiento de los participantes del estudio durante al menos 10 años, con el objetivo de evaluar el impacto de los factores ambientales.