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El Hormiguero El romántico motivo por el que Ivan Rakitic se quedó en España

El futbolista del Barcelona visita el plató de «El Hormiguero» para hablar de la gran temporada que está haciendo su equipo

Rakitic, en el plató de «El Hormiguero»
Rakitic, en el plató de «El Hormiguero» - ANTENA 3
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Ivan Rakitic es una de las estrellas del equipo que entrena Ernesto Valverde y de la selección nacional de Croacia. El futbolista internacional del FC Barcelona, que llegó hace siete años a España para jugar en el Sevilla, habló brevemente de la temporada que está haciendo el Barça, de cómo afrontan la inminente eliminatoria de Champions ante el Chelsea de Londres. Pero de lo que sí habló con Pablo Motos en «El Hormiguero» es de su relación con su mujer Raquel y de cómo consiguió conquistarla.

Llegó hace siete años desde Alemania hablando alemán e inglés, pero no tenía ni idea de español. «Aprendí a hablarlo con mi mujer y aprendí cómo se habla en Sevilla», cuenta Rakitic. Pero hasta que consiguió conquistarla, pasaron muchas cosas.

«Todo empezó la noche de antes de firmar mi contrato con el Sevilla. Los presidentes del club me habían recibido. Estaba todo acordado, pero, aún así, yo estaba muy inquieto», cuenta. Su solución: acercarse al bar más cercano a su hotel para tomarse algo con su hermano. «Justo en ese momento, le llamaron de otro club para hacerle otra oferta. Nos daban más dinero y mejores condiciones, pero a mí me gustaba cómo me estaban tratando en el Sevilla. Ya había dado la palabra al presidente del Sevilla así qué le dije 'me voy a quedar aquí y me voy a casar con la camarera'», añade.

Pero ¿cómo lo consiguió? «Empecé a aprender español a toda costa. Aunque ella sabía algo de inglés y nos comunicabamos». Y a tomarse muchos cafés en el bar donde ella trabajaba. «Si pudiese firmar un contrato con una marca de café, no hay tanto café en el mundo... Venía otra camarera y le decía que prefería esperar a que me atendiera Raquel», cuenta entre risas.

Tan difícil se lo puso que la historia empezó en enero y la primera vez que salieron fue en agosto de ese años. «Cada vez que iba al bar le pedía salir. Pero soy un chico de fuera que no hablo el idioma, nuestra profesión nos hace viajar muchísmo... Todo eso asusta un poco a la gente, pero lo tenía muy claro», asegura. El primer día que salimos fue porque se enteró de que estaba en ese bar, pero no estaba trabajando. «Cogí una silla, me senté a su lado y le dije 'ya no tienes que trabajar así que ahora tienes tiempo para estar conmigo'». Salieron juntos esa noche y al día siguiente fueron a comer. Desde ese primer día, no se han vuelto a separar: «Ahora estamos casados, con dos niñas y a por más».