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La revelación de uno de los «muertos» de Juego de Tronos que cambiaría el final de la serie

Aviso, este artículo contiene spoilers sobre Juego de Tronos

Meñique , antes de morir en Juego de Tronos
Meñique , antes de morir en Juego de Tronos
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[Aviso, este artículo contiene spoilers sobre Juego de Tronos]

Cada temporada de Juego de Tronos se guarda siempre un as bajo la manga. La decapitación de Ned Stark, la traición por la que mueren Catelyn, Robb Stark y compañía; la cabeza reventada de Oberyn Martell, el patético final de Joffrey Baratheon o el imprevisto desenlace de los Tyrell en la explosión verde de fuego valyrio en el Septo de Baelor.

Tras cada complejo guión, siempre ha habido un secreto imprevisible. Y antes de la tormenta, de que todo estallase, siempre había un momento de calma, de despedidas, de gloria. Como en el último capítulo de Juego de Tronos, «Caballero de los Siete Reinos», en el que varios personajes parecen encaminados a una cada vez más temprana muerte. Y no puede ser todo tan fácil, sobre todo cuando en el enrevesado mapa de Poniente, la magia entra en juego en el momento menos previsto.

Sucedió con los dragones, con los Caminantes Blancos y las resurrecciones, de Viserion, de Beric Dondarrion y hasta de Jon Nieve (a.k.a Aegon Targaryen, heredero legítimo del Trono de Hierro). También para degollar a Walder Frey, cuando Arya Stark, convertida en Nadie y gracias al poder de los Hombres Sin Rostro, acarició su cuello con el cuchillo. Jaqen H'ghar le enseñó a la pequeña de los Stark el secreto del Valar Morghulis (que en alto Valyrio viene a significar «Todos los hombres deben morir») y le entregó una moneda, abriéndole a la irreductible guerrera la casa de los asesinos de Braavos, donde aprendió a cambiar de rostro y engañar al señor del Puente de los Gemelos antes de expirar.

Pero, ¿y si no fuese la única asesina de esta hermandad en usar esta estrategia en Poniente? Desaparecido el señor de las mentiras, Meñique, degollado también por Arya, muchos han cuestionado su relativamente simple final. Sobre todo porque costó lo suyo descubrir las artimañanas de Petyr Baelish, el mayor intrigante de los Siete Reinos, y extraña bastante que no hubiera previsto el engaño de Sansa Stark, a quien él enseñó cómo jugar en el complejo Juego de Tronos.

Antes de morir, cuando Arya le sigue sin que aparentemente este se dé cuenta, Meñique se reúne con una extraña, que le dice: «Tu tiempo se está acabando». Y le entrega una moneda (¿de Braavos?), no una carta como hace creer a Arya. Según esta teoría, el hombre que murió no sería el señor de los Dedos y Harrenhaal, sino un hombre sin rostro que se puso en su lugar, de forma que Meñique podría ser vivo, y aunque su sonrisa ponía los pelos de punta, su silencio quizás sea más temible que el frío que acompaña al Rey de la Noche.