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Regresa «Black Mirror», la prueba de que la tecnología «es la mayor debilidad del ser humano»

Netflix estrena la cuarta temporada de la exitosa ficción, que constará de seis capítulos

Annabel Jones y Charlie Brooker, las mentes pensantes de «Black Mirror»,
Annabel Jones y Charlie Brooker, las mentes pensantes de «Black Mirror»,
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En un mundo que se rige por las leyes de Instagram, Facebook o Twitter y en el que los ordenadores, teléfonos móviles y demás dispositivos digitales han pasado a dominarlo todo, uno no es consciente del valor que las tecnologías han adquirido en las últimas décadas hasta que se para a pensar en ello. El rol que estos avances juega hoy en las vidas de miles de millones de personas es tal tangible como incontrolable, y así lo plantea, apoyado en la ciencia ficción, el universo de «Black Mirror», la exitosa serie creada por Charlie Brooker (Reading, 1971) que estrena ahora su cuarta temporada en Netflix.

«La tecnología es la mayor debilidad del ser humano», asegura Brooker en una entrevista con ABC. «En nuestras historias, muchas veces los protagonistas intentan hacer lo correcto, pero la tecnología termina suponiendo un problema para ellos a la hora de alcanzar sus metas». Porque, ¿hasta qué punto la gente está dispuesta a que estos nuevos avances monitoricen sus vidas?

«El crecimiento de la tecnología es imparable, imposible de evitar. Y no hay manera de saber hasta qué punto va a seguir ese desarrollo. Para cualquier servicio que utilices, por gratuito que sea, tú eres el producto», afirma. «Charlie (Brooker) suele comparar los cigarrillos con los teléfonos móviles, porque la adicción que la gente desarrolla a los teléfonos y a la tecnología es muy similar a la que existe con respecto al tabaco. Y eso, es peligroso», asevera por su parte su socia, Annabel Jones, productora de «Black Mirror» y que lleva desde 2008 trabajando de la mano de Brooker en sus diferentes proyectos.

Seis episodios, misma identidad

Esta nueva entrega de la ficción, que se presenta en Netflix este 29 de diciembre, constará de seis capítulos que seguirán el patrón de identidad de la serie, por lo que serán totalmente independientes entre ellos: «Tenemos seis historias totalmente diferentes: “USS Callister”, un épico relato sobre el espacio exterior; “Arkangel”, que trata la relación entre una madre y su hija; “Crocodile”, un thriller para morderte las uñas”; “Hang the DJ”, también muy interesante; “Metalhead”, una historia brutal sobre supervivencia; y “Black Museum”, que es muy parecido a “Blanca Navidad” —uno de los capítulos más reconocidos de la ficción— y en el que también combinamos tres historias en una», afirma Brooker.

Uno de los seis, «Arkangel», estará dirigido por la popular actriz Jodie Foster, todo un «icono», como enfatiza Brooker. «Foster nos dio muchas ideas para el guión. Lleva décadas dedicándose a esto, tanto delante como detrás de las cámaras. Es muy inteligente y metódica, tiene mucha presencia y aportará mucho a la serie», comenta entusiasmado el creador del producto.

Aunque la esencia de «Black Mirror» va más allá del tratamiento sistemático de la importancia de las tecnologías. «Uno de los grandes puntos de la serie es que tiene planteamientos trascendentales y universales, acerca de temas que interesan a todo el mundo, como la muerte, el amor o la familia, pero que tratamos desde un punto de vista más moderno, en el que la tecnología es vista como un escenario sobre el que se valoran los problemas», señala Jones al respecto del universo de la ficción, que bebe de las influencias de varios proyectos audiovisuales.

El mayor punto de inspiración del formato es sin duda «The Twilight Zone», la serie de terror y ciencia ficción creada en la década de los sesenta por Rod Serling y que recreaba en cada capítulo un relato diferente que a menudo tenía un final totalmente inesperado. Aunque también, «Black Mirror» bebe de otros productos como «Tales of the Unexpected», «Hammer House of Horror» o la serie de animación «Freaky Stories», así como de películas como «El show de Truman», la española «La cabina», o varios «cortos de temáticas un tanto bizarras» que emitió la BBC en las décadas de los ochenta y los noventa y que inspiraron a Brooker, como afirma él mismo.

«Milagros tecnológicos»

«Rod Serling contó en su biografía que él hizo “The Twilight Zone” porque quería escribir sobre temas que pudiera convertir en metáforas a través de las que enseñar. La tecnología ha cambiado por completo nuestras vidas y perspectivas en los últimos veinte años, por lo que podemos aplicarla a historias tradicionales para crear otras más extrañas. Podemos contar una historia sobre alguien que desarrolla un poder sobrenatural y después darle una explicación tecnológica. Y la audiencia lo va a aceptar, porque cada vez estamos más acostumbrados a que sucedan milagros tecnológicos», asevera el creador de «Black Mirror».

Sin embargo, ni Brooker ni Jones consideran que el universo de su serie diste mucho del mundo de hoy en día. «De hecho, hay varios capítulo que podrían ocurrir perfectamente en nuestra época. También queremos que la gente vea eso: que nuestras historias, por muy lejanas que el espectador las vea, podrían sucederles a ellos mismos», comenta Jones. En este sentido, Brooker incluso afirma que «una anécdota» que vivieron junto al actor Riz Ahmed (conocido por sus papeles en «Rogue One» y «Nightcrawler» o en la serie de HBO «The Night Of») durante el rodaje de la serie «Dead Set: Muerte en Directo», fue «la base de la historia» de «Oso Blanco», episodio de la segunda temporada de «Black Mirror».

«Suele decirse, pero la realidad muchas veces supera a la ficción», afirma Brooker. «Hay mucha gente que estaría dispuesta a sacrificar veinte minutos de su vida por un 10% de batería en su Smartphone. ¡Yo mismo lo hubiera hecho esta mañana, que no lo tenía cargado! Al fin y al cabo, ¿es que va a pasarme algo interesante en los últimos veinte minutos de mi vida?», se cuestiona entre risas. En cuanto al futuro de la serie, Jones lo tiene claro. «No creemos que vayamos a quedarnos sin temas, porque el mundo nos depara un sinfín de sorpresas cada día que no dejan de darnos ideas para nuestras historias».

«Black Mirror», así las cosas, evidencia que el crecimiento de las tecnologías es «imposible de detener». «Tú eres más para Twitter de lo que Twitter es para ti. Esquivar a la tecnología y al control es tan complicado como huir de una cámara de seguridad», recalca Brooker. La cuestión es, ¿hasta qué punto dejarías a la tecnología, que hace tu vida tan sencilla en tantos aspectos, ser parte de tu existencia?», se pregunta Jones.