ES NOTICIA EN ABC

Spider man regresa a casa de la mano de Tom Holland

Este viernes llega a los cines una nueva adaptación del Hombre araña, que será encarnado esta vez por Tom Holland. La historia de Peter Parker se reinicia por tercera vez en 15 años

«Spider-m an: Homecoming», con Tom Holland
«Spider-m an: Homecoming», con Tom Holland - Sony
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Más allá de las adaptaciones «chapuceras» de finales de los 80 y principios de los 90, la primera oportunidad de verdad para Spider-man en el cine llegó en 2002. Aquel ambicioso proyecto de Sony Pictures bien podría considerarse el inicio de la actual época dorada de los superhéroes, tanto por medios como por recaudación. Sam Raimi, un inexperto en el género pero un genio del cine de aventuras («El ejército de las tinieblas»), estaba al mando de la nave y Tobey McGuire, cuyo mayor crédito hasta la fecha era «Pleasantville», sería el encargado de llenar Nueva York de telarañas. La película se convirtió en un éxito, llegando a recaudar más de 400 millones de dólares, casi cuatro veces su presupuesto.

Sam Raimi, durante el rodaje de «Spider-man 3»
Sam Raimi, durante el rodaje de «Spider-man 3»- COLLIDER

El éxito del filme, en el que el hombre araña descubría sus poderes y luchaba contra un Willem Dafoe transformado en Duende Verde, llevó a Sony a plantearse una segunda entrega. La película hizo millones en merchandising y parecía que un solo villano no sería suficiente para la segunda entrega. Con un nuevo Duende (James Franco) y la aparición del Doctor Octopus (Alfred Molina), «Spider-Man 2» (2004) repitió el éxito de su predecesora y aportó una nueva dimensión humana al personaje de Peter Parker. Las películas de superhéroes habían dejado de ser coloridas historietas sobre el valor y la fuerza del espíritu para convertirse en odiseas modernas sobre la moralidad, con sus luces y sombras. Si bien el cambio definitivo del género no llegaría hasta «Batman Begins» de Christopher Nolan, la segunda película del superhéroe de Brooklyn ya avisaba de la revolución.

En 2007, y con más de 256 millones de dólares de presupuesto, Sam Raimi tenía todo a su disposición para ponerle el colofón a su trilogía. Y fue en el mismo rodaje donde pareció arrancar la «maldición» histórica de Spidey en la gran pantalla. Un cúmulo de circunstancias truncó la calidad que se había visto en las anteriores películas y «Spider-man 3» (2007) resultó «horrible», según su propio director. Peleas con el estudio por el personaje de Venom y una historia enrevesada dieron al traste con los delirios coppolianos de Raimi y, pese a mantener una buena recaudación, la última película de McGuire como Spider-Man será recordada para siempre –y no para bien– por la escena del bailoteo por la Quinta Avenida.

Salvar a la franquicia

Se activó la Iniciativa Vengador y con ella la locura absoluta por los superhéroes. Sony, dueña de los derechos de Spidey, no quiso soltarlos y dio luz verde un nuevo intento por reflotar la franquicia. Los fans, que no entendieron la decisión de la productora, atendieron temorosos a las noticias que iban llegando sobre el proyecto. Lo primero que se supo fue que Spider-Man sería más joven y que se daría prioridad a las relaciones sentimentales. Noticia que enlazó perfectamente la contratación de Marc Webb como director, un auténtico niño prodigio de Hollywood, montador de cabecera para Green Day en sus videoclips y realizador de películas tan alejadas del género de acción como «500 Días Juntos».

«The Amazing Spider-Man» es una película fiel a las versiones más modernas del cómic, con un gran uso de la mitología del superhéroe neoyorquino, lo que la hacía poco accesible para el gran público

En 2012, y bajo el título de «The Amazing Spider-man», un casi desconocido Andrew Garfield se enfundó las mallas rojas y azules para patrullar Nueva York. Se trataba de una película fiel a las versiones más modernas del cómic, con un gran uso de la mitología del superhéroe neoyorquino, lo que la hacía poco accesible para el gran público. La taquilla no respondió todo lo bien que se esperaba debido, en parte, a la saturación de épica pop-cult que llenaba las salas: ese mismo verano se estrenaron taquillazos como «Prometheus», «Magic Mike» y «Los Vengadores», que consiguió romper la barrera de los 1.500 millones de dólares de recaudación mundial.

Todo esto no frenó a la productora y se encargó una secuela, y un spin-off basado en los «Seis Siniestros», un grupo de villanos en asamblea aracnicida, que no llegó a realizarse. «The Amazing Spider-man 2» apenas recuperó lo invertido y todo el proyecto se paró. Por si el «palo» económico no hubiera sido suficiente, Emma Stone, tentada ya por las grandes productoras, decidió abandonar. Así se explica la muerte, en la última secuencia, del personaje de Gwen Stacy. Andrew Garfield tampoco se mostró muy contento con el resultado final y el desastre que resultó ser todo, pero al menos se lo tomó con humor. El verano de 2014 fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Sony, que veía como hasta los secundarios de la Galaxia de Marvel se llevaban todo el bote. Era necesario actuar.

«Guardianes de la Galaxia» recaudó 700 millones en todo el mundo
«Guardianes de la Galaxia» recaudó 700 millones en todo el mundo- Marvel Studios

Spider-man en el Universo Marvel

El 9 de febrero de 2015 se anunciaba a bombo y platillo que Spidey formaría parte del Universo Marvel y haría su debut en «Capitán América: Civil War». La noticia estalló como una bomba en internet: por fin la historia del hombre araña sería tratada como merecía. Tras una breve presentación, por fin pudimos verlo compartir pantalla con Iron Man, el Capitán América o la Viuda Negra. El elegido esta vez sería Tom Holland, tras un casting en el que se llegaron a enfundar el traje seis actores, entre ellos Dylan Minnette, el Clay Jensen de «Por 13 Razones».

La nueva versión de Spider-Man bebía claramente de su relación en los cómics con Iron Man, con un traje mucho más inteligente, y en relación directa con el que lleva en la «Guerra Civil» de los cómics. La edad de Parker se redujo considerablemente, así como la de la Tía May, que ejemplifica a la perfección la evolución de las adaptaciones: de la octogenaria de la trilogía de Raimi a la mucho más joven Marisa Tomei de la nueva entrega, pasando por la media entra las dos, encarnada por Sally Field en la saga «Amazing».

«Spider-man: Homecoming» será la sexta película de la franquicia desde 2002, con Holland siendo el tercer actor en ponerse el traje desde 2007. Un reparto plagado de estrellas como Marisa Tomei, Michael Keaton y Robert Downey Jr. ejercerá de reclamo e intentará devolver a su legítimo lugar a uno de los héroes más icónicos del Universo Marvel. Ya le hemos visto en acción, ya le hemos visto integrado en las tramas y ahora tenemos que ver cómo se maneja en solitario. El Peter Parker «millenial» que ha obrado el director Jon Watts parece conectar con la audiencia, pero solo el tiempo dirá si ahora sí, de una vez por todas, Spider-Man vuelve a ser el buque insignia que siempre mereció ser.