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Estreno de Assassin's Creed Pinturas negras de Goya y discursos de Mussolini: Así se transformó Javier Gutiérrez en Torquemada

El actor español recibe a ABC días antes del estreno del filme de Justin Kurzel

Javier Gutiérrez interpeta el papel de Torquemada en Assassin's Creed
Javier Gutiérrez interpeta el papel de Torquemada en Assassin's Creed
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El director de Assassin's Creed, Justin Kurzel, tuvo claro que la película contaría con actores españoles desde el momento en que tomó las riendas del proyecto. De entre todos, había un intérprete a quien el australiano siempre había admirado y que tenía que estar «como fuera» en la superproducción: Javier Gutiérrez. El ganador de un Goya por su interpretación de Juan Robles en «La Isla Mínima» (2014) lleva meses encadenando trabajos de los que solo ha recibido buenas críticas y a las que ahora tendrá que sumar las recibidas por su magistral interpretación de Tomás de Torquemada en la España de la Inquisición, escenario en el que se desarrolla la acción principal de «Assassin's Creed».

Aunque atraído por el proyecto, un «regalo» con el que Kurzel daba a Gutiérrez la oportunidad de dar el salto internacional, el actor español decidió rechazar en un primer momento su papel en la película. Una corta conversación por Skype cambiaría las cosas. «Me convenció en un momento», dice Gutiérrez a ABC.

Carlos Bardem y Hovik Keuchkerian completan el reparto español de «Assassin's Creed» un filme que, como afirman los actores, no teme a las expectativas de los fans la saga. «¿Están preparados los jugadores para ver esta película?» afirma Gutiérrez entre risas durante su encuentro con este diario. «Estoy seguro de que los fanáticos van a sentirse gratamente sorprendidos cuando vean el resultado, hemos logrado ir mucho más allá del videjuego».

De la misma opinión es Carlos Bardem, quien apunta que «si eres un fanático del videojuego reconocerás rápidamente el mundo de Assassin's Creed, pero además verás algo nunca visto en la saga. El nivel de espectacularidad en esta película es increíble», afirma. La representación española en el universo de Ubisoft se deshace en elogios hacia Justin Kurzel, un director cuya única misión, a tenor de la opinión de los actores, ha sido hacer sentir bien a los actores durante el rodaje. «Era el director más adecuado para esta película», dice Gutiérrez. Además, afirma el ganador de un Goya, «nos ha hecho sentir especialmente cómodos durante la grabación, algo importante dado que los españoles no sentíamos fuera de lugar en una producción de estas características».

Dirección de autor

Guiérrez explica a ABC cómo para preparar el papel de Tomás de Torquemada Kurzel acudió al Museo del Prado a petición de Kurzel. «Justin me regaló un trabajo sobre el auto de fe y la Inquisición Española. Me pidió, además, que visitara con tranquilidad el Prado y me empapara de las pinturas negras de Goya. No solo eso, sino que también tuve que ensayar un discurso de Mussolini, un monólogo de 'El Club de la Comedia'... su método para ayudarme a entrar en el papel fue excelente». El australiano, además, pidió total naturalidad a los españoles a la hora de representar sus escenas. «Fue algo que me llamó especialmente la atención», resalta Bardem. «Siendo una superproducción de Hollywood el director nos pedía hacer las cosas pequeñas, con total normalidad... no es un tipo de actuación que asocias con películas de este tipo, sino que es algo propio del cine de autor». Al boxeador Hovik Keuchkerian Ojeda no le resultó complejo meterse en la piel de Ojeda. «Me reuní con Kurzel para enseñarle la primera secuencia y tan solo me dijo que lo hiciera igual en el roaje. Kurzel es un artista que te reclama cercanía, te pide la verdad ante la cámara, y eso es algo que se nota mucho en la película».

El auto de fe, en inglés

Aunque en el montaje final los actores hablan en castellano, Kurzel pidió a Gutiérrez, Bardem y Keuchkerian que grabaran sus escenas en inglés, algo especialmente complicado para Gutiérrez, quien preparó su «speech» a conciencia. «Javier no pilota de inglés» —resalta Hovik Keuchkerian — «por eso impresiona la manera que tuvo de interpretar el auto de fe en una lengua que nunca había hablado. Fue brutal». Un logro que, dice Gutiérrez, «se queda para mí».

El hecho de que Kurzel se decantara por las escenas en español demuestra, en palabras de Carlos Bardem, «cómo está cambiando el mercado audiovisual a nivel mundial». «Ahora, en una película de Hollywood en la que antes solo aparecían americanos, hay espacio para el castellano». El cine español, afirman los actores, vive un «relevo generacional» en cuanto a directores. «Estamos en un momento interesante. —explica Bardem— Cada vez veremos a más españoles fuera porque el mercado ha cambiado, a nadie le chirría ya que hables un inglés con otro acento».