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El 307 de infantería, los héroes que inspiraron «Hasta el último hombre»

La película de Mel Gibson relata, de forma salvaje, la cruenta batalla del Acantilado de Maeda, donde los japoneses aplastaron varias compañías del Ejército de EE.UU. Llega a los cines este miércoles

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Tres cualidades de un héroe

Primavera de 1945. La guerra del Pacífico tiene los días contados y las batallas se recrudecen. Las tropas estadounidenses asaltan Okinawa en algunos de los combates más sanguinarios de la historia. Un soldado destaca por encima del resto: Desmond T. Doss, un objetor de conciencia que lleva el mandamiento de «no matarás» grabado a fuego en lo más profundo de su ser. Asignado al destacamento médico de la infantería, Doss logró salvar la vida de docenas de soldados heridos por las ráfagas enemigas sin disparar una sola bala. Mel Gibson retrata la vida de Doss en «Hasta el último hombre».

El protagonista en el que se basa la película rechazaba entrenar los sábados y se negó a empuñar un arma. Fue objeto de mofa entre sus compañeros

Adventista inquebrantable, Doss vivía en Virginia cuando se alistó voluntario en el ejército de Estados Unidos no como soldado, sino como médico. Su postura chocó con todo el estamento militar, pero perseveró. Este joven delgado y vegetariano, que rechazaba entrenar los sábados y se negó a empuñar un arma, fue objeto de mofa entre sus compañeros, quienes lo veían como un peligro en las trincheras e intentaron hacerle abandonar el ejército por todos los medios.

Doss se mantuvo fiel a sus principios incluso al llegar a Okinawa, donde su unidad recibió la orden de participar en el asalto al acantilado de Maeda, una misión prácticamente imposible. En lo alto de esta escarpada colina de 122 metros esperaban nidos de metralleta, trampas y soldados nipones escondidos en cuevas que habían jurado dejarse la vida en el combate.

Allí fue donde Doss demostró ser no solo un hombre de principios, sino también de un valor extraordinario. Al verse rodeado por el intenso fuego enemigo, Doss no corrió a refugiarse. De hecho, cuando su batallón recibió la orden de retirarse él la ignoró, adentrándose una y otra vez en la zona atacada para evacuar a sus compañeros. Sin otra arma que sus convicciones, consiguió salvar a unos 75 soldados malheridos que hubieran fallecido de no ser por sus actos.

El presidente Harry Truman le condecoró con la Medalla de Honor en octubre de 1945, y en su discurso subrayó «su gran valentía y enorme determinación en condiciones dramáticas y peligrosas».

Garfield, salvador en pantalla

A la hora de buscar al intérprete que diera vida a Desmond Doss, los realizadores tenían muy presente que la clave estaba en dar con un actor que reuniera todas sus cualidades: Modesto, cómicamente romántico, tranquilo pero valiente hasta límites insospechados.

El papel no requería de un actor muy corpulento, aunque el protagonista sí se enfrenta a escenas de mucha acción. «La hazaña de Desmond resultaría difícil de creer incluso si la hubiera interpretado un superhombre con un cuerpo de culturista como The Rock», contempla el productor Bill Mechanic, en declaraciones recogidas por la productora de la película. «Más allá de las cualidades físicas, necesitábamos a un intérprete que pudiera entender lo suficiente a Desmond como para que el público creyera en él. Andrew Garfield nos dio todo lo que buscábamos y más».

Conocer al protagonista real

«Me preparé a conciencia», asegura Andrew Garfield en declaraciones proporcionadas por la productora. «Visité la cuidad natal de Doss, el lugar donde vivió al jubilarse, la casa donde creció y la casa donde murió. Paseé por los mismos lugares que él. Leí todos los libros que se han publicado sobre él e intenté empaparme de todo cuanto pude».

Smitty Ryker, el antagonista que luchó por la libertad

Smitty Ryker, el líder natural de la compañía de Desmond Doss y su gran rival, cobra vida gracias al actor australiano Luke Bracey. Ryker es un personaje ficticio que personifica a todos los hombres que dudaron de los valores de Doss.

A Bracey le atrajo mucho interpretar a Smitty. «Me apasiona la historia moderna y la Segunda Guerra Mundial siempre me ha fascinado», explica. «Eso fue lo primero que me atrajo del guión, luego aprendí sobre Desmond Doss y después vi que el director era Mel Gibson. Poco más se puede pedir».

Para el intérprete, lo más interesante ha sido explorar cómo el recelo que siente Smitty hacia Desmond acaba convirtiéndose en respeto. «La desconfianza que siente Smitty inicialmente va evolucionando», elabora Bracey.

Ryker es un personaje que personifica a todos los hombres que dudaron de los valores de Doss.

«En un principio, mi personaje no pilla a Desmond. Siempre había pensado que se le daba bien entender a los demás, pero Desmond toma unas decisiones muy extrañas que le descolocan totalmente. Después, al ver cómo se comporta Desmond durante la batalla, el muro que Smitty ha construido entre ellos se desmorona. Desmond demuestra ser un hombre muy fuerte, con un gran sentido de la moralidad y se da cuenta de que son muy parecidos. Al final de la película se sienten como hermanos».

Capitán Glover, todo corazón en la batalla

El capitán Jack Glover existió en la vida real. Como comandante del ejército, el cometido de este policía de Detroit fue crear una nueva unidad dentro de la compañía B del primer batallón de la 77ª división del 307º regimiento de Infantería. En el filme, Glover está demasiado centrado en las cuestiones de vida o muerte que plantea la guerra como para pararse a pensar en anomalías como Desmond Doss. Glover alega motivos psiquiátricos para sacarle del ejército y al no conseguirlo, impone restricciones y presiones sobre Doss, que aún así se mantiene firme.

El actor australiano Sam Worthington, conocido por películas tan exitosas como Avatar o Furia de Titanes, interpreta a Glover. Cogió el papel en Hasta el último hombre con muchas ganas de meterse en la piel de un hombre real y rendir tributo al inesperado vínculo que surge entre Glover y Doss.

Glover cree que todo depende de tu compañero sobre el campo de batalla, y si la persona que está a tu lado no está armado, el resultado va a ser trágico

«En la vida real, el capitán Glover fue un hombre muy fuerte, y me gustó la idea de que él y Desmond luchaban por el mismo objetivo, si bien desde perspectivas muy distintas. Doss quiere hacerlo como médico y sin empuñar un arma. Glover cree que todo depende de tu compañero sobre el campo de batalla, y si la persona que está a tu lado no está armado, el resultado va a ser trágico. Disfruté al poder retratar los lados del debate», explica en la nota de prensa Worthington.

En el vídeo, entrevista con Sam Worthington:

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Sargento Howell, mentor del protagonista

El sargento Howell, instructor de la Compañía B, es un hombre perspicaz y mordaz. Intenta ser exigente y justo con sus soldados, consciente de que la más mínima falta de concentración podría resultar mortal. Cuando conoce a Desmond Doss, le resulta totalmente contradictorio que un soldado quiera ir a la guerra pero se niegue a empuñar un arma.

El popular actor Vince Vaughn da vida a este personaje. Conocido por su trabajo tanto en proyectos cómicos como dramáticos en cine y televisión, en esta ocasión toca un palo completamente nuevo. Según Andrew Garfield: «Vince ha explorado a fondo el lado humano de su personaje. Desmond y el sargento Howell se embarcan en un viaje muy complicado con mucha carga emocional, y Vince ha sabido interpretar muy bien el cambio de perspectiva de su personaje, enfocando el papel con sensibilidad y humildad».

Este soldado está siendo fiel a sí mismo y está dispuesto a pasar por lo que sea con tal de no traicionarse. Es imposible no admirar a una persona que se mantiene firme a sus convicciones.

A Vaughn le fascinó el hecho de que su personaje en Hasta el último hombre se replantee el clásico estilo de liderazgo militar tras conocer a Doss. «En un principio, el sargento Howell se opone frontalmente a que Desmond actúe según su instinto», apunta Vaughn. «Pero poco a poco vamos viendo cómo Howell se convierte también en su mentor, puesto que le enseña habilidades que podrá poner en práctica en batalla. Es un viaje muy gratificante. El sargento Howell no representa un solo arquetipo militar, sino varios».

El actor explica que a Howell le impresiona el carácter de Doss incluso antes de verle rodeado de fuego enemigo. «Supongo que un tipo como el sargento Howell estaría harto de escuchar excusas para evitar hacer esto o lo otro», comenta Vaughn. «Pero lo de Desmond no son excusas. Este soldado está siendo fiel a sí mismo y está dispuesto a pasar por lo que sea con tal de no traicionarse. Es imposible no admirar a una persona que se mantiene firme a sus convicciones cueste lo que cueste».

Vaughn se documentó a fondo sobre la época y sobre la jerarquía del ejército para entender bien el papel de los sargentos de instrucción, que va más allá de gritar instrucciones a los soldados. En realidad ellos son los encargados de preparar a los novatos para lo que van a encontrarse en la guerra. Por un lado, se basó en sus propias experiencias, ya que algunos de sus familiares son militares, y por otro, visitó a las tropas en combate. «He viajado a Irak y a Afganistán. Disfruto mucho conociendo a los soldados y espero poder hacerles pasar un buen rato y conseguir que se olviden del conflicto durante unas horas», comenta.