El exguerillero y líder del partido político FARC Seuxis Paucias Hernández, alias "Jesús Santrich", durante una rueda de prensa
El exguerillero y líder del partido político FARC Seuxis Paucias Hernández, alias "Jesús Santrich", durante una rueda de prensa - EFE

La Interpol y una cuantiosa recompensa persiguen a Santrich, el exguerrillero huido de Colombia

Tras cursar una orden de captura, el Gobierno de Duque ofrece casi 900.000 euros por información que permita localizar al exjefe de las FARC

Poly Martínez
Corresponsal en BogotáActualizado:

El jueves en horas de la tarde fue confirmada la orden de captura internacional contra Jesús Santrich, Circular Roja de la Interpol que circula en 194 países, aunque muchos consideran que no hace falta ir muy lejos para saber el paradero de este líder de la desmovilizada guerrilla de las Farc, que además de Venezuela hay quienes especulan que estaría en Cuba.

De ser cierta esa historia, Santrich estaría en la isla con dos prófugos de la justicia que le sacan ventaja en la cuantiosa cifra que ofrece el gobierno de Colombia por algo de información sobre su paradero o datos que lleven a su captura: Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’ y máximo líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla con la cual el gobierno de Iván Duque cerró toda negociación tras el atentado de inicios de año a la Escuela de Cadetes General Santander; y Eliécer Herlinto Chamorro, alias ‘Antonio García’, también uno de los máximos dirigentes de ese grupo guerrillero. Por ellos la recompensa es de cuatro mil millones de pesos, algo así como 1.113.000 euros.

Pero Santrich quedó en una liga menor, la de los tres mil millones de pesos (unos 833.000 euros), en la que están delincuentes de otros grupos armados, como alias ‘Otoniel’ (Darío Antonio Úsuga), cabeza del Clan del Golfo, grupo narcoparamilitar que en realidad es una amalgama de delincuencia con paramilitares del a primera década de este siglo y que ha sufrido variaciones de nombre y alcance –hoy considerado el grupo armado más poderoso del país, con unos 1500 hombres- desde que varios de sus miembros fundadores hicieron parte del acuerdo de desmovilización firmado con el gobierno de Álvaro Uribe, entre 2003 y 2005. Algunos fueron extraditados a Estados Unidos acusados de seguir delinquiendo desde la cárcel, otros recibieron penas de entre cinco y ocho años, y muchos retomaron estructuras armadas y de narcotráfico, las mismas que hoy controlan el negocio y la minería ilegal, entre otros.

Hace poco más de once años, por el máximo líder de la entonces guerrilla de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, alías ‘Tirofijo’, el Gobierno colombiano ofrecía 5.000 millones de pesos, una cifra cercana a los tres millones de dólares. Murió tranquilo, en 2008, sin que jamás nadie revelara su paradero. Bien puede suceder lo mismo con Seuxis Paucias Hernández, de encontrarse en Venezuela, como lo cree el propio gobierno colombiano, mientras subsista el régimen de Maduro.

Sin Santrich en todo caso el proceso sigue avanzando. El mismo jueves, mientras la Interpol prendía las alertas y el gobierno marcaba el precio de la recompensa por Santrich, la Corte Suprema de Justicia aprobó la extradición de Armando Gómez España, quien también fuera detenido en abril de 2018 junto con Santrich, precisamente por estar en el famoso video que las autoridades de Estados Unidos dicen es la prueba de participación en negocios de narcotráfico. Solo falta que el presidente Duque firme esa extradición, cosa que se da por descontada, así como se espera suceda otro tanto con Fabio Younes Arboleda, otro de los involucrados en esos millonarios negocios con el Cartel de Sinaloa que hoy tienen a Santrich buscando escondederos a peso.