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Probamos el Kona eléctrico, la baza de Hyundai para encabezar la movilidad «eco»

La versión eléctrica del todocamino compacto tiene una autonomía de entre 290 y 449 kilómetros, y su precio parte de 38.500 euros, 33.500 con el descuento de la marca

Oslo (Noruega)Actualizado:

Hyundai apuesta fuerte por la movilidad alternativa. La firma coreana espera que hasta el 60% de sus ventas en Europa en 2021 correspondan a modelos «ECO». Un objetivo en el que jugará un importante papel su nuevo Kona eléctrico, la versión alternativa de su todocamino compacto, que llegará a los concesionarios españoles después del verano y que ya hemos podido probar.

Aunque mantiene las líneas estéticas de las versiones de combustión, el Kona eléctrico se diferencia con facilidad, gracias a una nueva parrilla carente de tomas de ventilación -innecesarias para el propulsor eléctrico- y en la que se sitúa la toma de carga, de tipo CCS (Mennekes y carga rápida, disponible en la mayoría de puntos de recarga de Europa), a un bumper específico y a unas llantas diseñadas especialmente pensando en la eficiencia.

Estará disponible en dos variantes, de 39,2 kWh y de 64 kWh, ambas únicamente con tracción delantera. La primera ofrece una potencia de 136 CV y una autonomía de 289 kilómetros según la prueba WLTP, mientras que la segunda rinde 204CV y promete permite recorrer hasta 449 kilómetros sin recargar [Actualizado a diciembre de 2018 -inicialmente, por un error de la autoridad independiente de evaluación, la autonomía homologada era de 312 y 480 km-].

En apenas 54 minutos las baterías, en ambos casos de polímero de litio, pueden recargarse hasta en un 80% en una toma rápida de 100 kW. En casa, con una toma normal, la recarga lleva 9 horas y 40 minutos para la opción de más autonomía y 6 horas y 10 para la de partida.

En el interior, las diferencias son mayores con las versiones diésel y gasolina. Tras el volante, el cuadro analógico se ha sustituido por uno digital de 7 pulgadas, que ofrece además de la velocidad, información sobre el estado de la batería. Dos levas permiten aumentar o reducir la resistencia para incrementar la frenada regenerativa, que aprovecha la cinética para recargar la batería.

En la opción de más resistencia -hay tres niveles- basta con utilizar un único pedal tanto para frenar como para acelerar. Además, Hyundai ha incorporado un sistema que, en combinación con un sensor de radar, permite al vehículo controlar automáticamente el frenado regenerativo de acuerdo con el tráfico que se avecina. Aunque durante la prueba realizada no hemos llegado a agotar la capacidad de la batería, la efectividad de este sistema ha quedado patente, permitiendo recorrer un tramo de 70 kilómetros con una disminución en el cómputo de autonomía de tan solo 40 kilómetros, incluso con la climatización activada.

En el salpicadero, se permite la opción de incorporar una pantalla de infoentretenimiento ligeramente más grande -ocho pulgadas- y de mayor calidad, desarrollada por Krell. Bajo ella, en el árbol central, resalta la ausencia total de palancas. El freno de estacionamiento es eléctrico -otra diferencia con el Kona convencional- y la transmisión, de tipo shift-by-wire, con lo que se controla mediante cuatro botones. Este sistema permite también que bajo el árbol haya un espacio de almacenamiento bastante amplio.

En marcha, el Kona eléctrico destaca por su confort, gracias a la total ausencia de ruido más allá de los generados por la propia rodadura. Además, derrocha potencia al pisar el acelerador, debido a que los eléctricos ofrecen el máximo par (395Nm este modelo) desde cero revoluciones. Esto se transmite en que el Kona eléctrico de 204CV acelera de 0 a 100 en apenas 7,6 segundos.

En cuanto al equipamiento, Hyundai ha incorporado lo último en tecnología, dentro del paquete SmartSense, que incluye control de crucero inteligente con parada y arranque en atascos, asistente de mantenimiento de carril o advertencia inteligente de límite de velocidad, entre otros.

Donde también hay fuertes diferencias con las versiones tradicionales es en el precio. La alternativa eléctrica más asequible se sitúa en los 38.500 euros, frente a los 17.800 del Kona gasolina de 120 CV. La opción más costosa asciende hasta los 44.950 euros. No obstante, a estos precios hay que descontar un generoso descuento de lanzamiento de 5.200 euros, así como tener en cuenta el posterior ahoro en consumo de combustible y mantenimiento.