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La guerra de Thomas Markle: «No me voy a callar»

Sus continuos ataques contra la Familia Real británica provocan la primera crisis de pareja de los Duques de Sussex, según la prensa anglosajona

LOS ÁNGELESActualizado:

Paul Burrell (60 años,) antiguo lacayo de la Reina Isabel II y, en su condición de mayordomo, una de las personas que más cerca estuvieron en el día a día de Lady Diana Spencer, acaba de advertirlo al «Daily Mail»: «Alguien tiene que arreglar esto». Y por «esto», el que fuera fiel servidor de Lady Di se refiere a la situación entre Thomas Markle (71 años), director de fotografía e iluminación hace tiempo retirado del cine, y su hija Meghan, actual Duquesa de Sussex (37) debido a su matrimonio con el Príncipe Harry (33). Los ataques a su yerno y a su familia política han ido in crescendo desde que, en vísperas de la boda real en Windsor, el pasado mayo, decidió no llevar a su hija al altar, «avergonzado» tras saberse que había estado mercadeando con los paparazzi imágenes «robadas» mientras se probaba el chaqué.

Tras su paso por la mansión de George y Amal Clooney en el Lago de Como (Italia), las últimas informaciones apuntan a que Meghan Markle está o ha estado en Toronto en viaje privado. Desde la ciudad canadiense, que fue su residencia los últimos años, su intención sería viajar a Los Ángeles para visitar a su madre, Doria Ragland (61), y a sus amigos, además de establecer los términos de la relación con su locuaz progenitor.

Un reality familiar

Pero Thomas Markle no es el único que le está dando un auténtico dolor de cabeza a Meghan y al Príncipe Harry -según el exmayordomo Burrell, el hijo de Lady Di «está furioso»-. La hermanastra de la Duquesa de Sussex, Samantha Grant (53), con quien dejó de hablarse en 2015, estaría en conversaciones con la cadena de televisión Americana Bravo para crear su propio reality show con un formato similar al de las Kardashian. En el contrato se incluirían apariciones esporádicas de Thomas. Toda una bomba de relojería.

Meghan Markle junto a su padre y sus hermanos
Meghan Markle junto a su padre y sus hermanos

En el Reino Unido varios medios aseguran que los Duques de Sussex negocian para que Thomas Markle deje de vender los secretos de Meghan al mejor postor. Sin embargo, el protagonista de esta rocambolesca historia se niega cerrar la boca. «No me voy a callar», ha dicho recientemente en una entrevista en la televisión norteamericana. Y añadió que esa «Familia Real es como un culto, como la Cienciología. Se encierran y es imposible hablar con ellos». No ha dudado en revelar detalles íntimos de sus conversaciones con el Príncipe Harry e incluso atacar a su hija por su «sentimiento de superioridad».

Viaje hacia el sur

No es un secreto para los vampíricos tabloides británicos que las declaraciones de Thomas Markle avergüenzan en extremo a su hija y la dejan en evidencia frente a la opinión pública. Hay quien apunta que la Duquesa de Sussex podría ir más al sur de Los Ángeles y aterrizar en Rosarito, la ciudad mexicana donde reside su padre. Todo sea para intentar apagar el incendio mediático, sobre el que otro miembro de los Markle, el hermanastro de Meghan, también está echando más leña al fuego: «Creo que Meghan debería haber manejado esto de manera diferente desde el principio. La situación se ha ignorado y se ha barrido bajo la alfombra durante demasiado tiempo», ha lamentado Thomas Markle Jr.

La madre de Meghan Markle podría mudarse a Londres para ayudar a su hija
La madre de Meghan Markle podría mudarse a Londres para ayudar a su hija - AFP

De momento, ya se habla de la primera gran crisis de la pareja debido a la incontinencia verbal de un hombre antaño discreto. «Las últimas semanas han sido, sin duda, increíblemente estresantes para Meghan. Nadie quiere que este drama continúe. Esperamos que pueda solucionar sus problemas con su padres cuando viaje a su país. Es lo que necesita en estos momentos. El tiempo dirá qué ocurrirá con esta relación y cómo puede afectarle», dijo días atrás una fuente del Palacio de Kensington a varios medios británicos. Parece ser que la Duquesa cuenta con el apoyo del Príncipe Carlos ante la difícil situación en la que se encuentra.

A pesar de su verborrea, resulta claro que Thomas Markle es un pelele en manos de los periodistas más oportunistas, que han utilizado todos sus trucos para embaucarle. «Cometí un terrible error y estoy pagándolo desde ese momento», ha reconocido. En esa frase algunos han visto una ventana abierta a la reconciliación.

De momento, Meghan ha podido consolarse en Toronto en compañía de su amiga más fiel, la estilista Jessica Mulroney, nuera del ex primer ministro canadiense Brian Mulroney. Jessica fue una de sus damas de honor y sus tres hijos oficiaron como pajes en la boda real de Windsor. En cuestiones de estilo, Jessica es el secreto mejor guardado de Meghan, la encargada de su guardarropa por mucho que desde palacio aseguren que esa figura no existe.

Desde el momento en el que se hizo oficialmente público su noviazgo con el Príncipe Harry -en septiembre de 2017-, el estilo de la Duquesa de Sussex se copia en cada rincón del planeta. Para emularla, se han creado páginas en internet destinadas a quienes quieren replicar su manera de vestir, maquillarse y peinarse. El «efecto Meghan es real».