César Román, «el rey del cachopo» y Heidi Paz - Vídeo: Fabián Simón

El «rey del cachopo», a la Policía: «Sí, soy yo al que buscáis»

Los agentes han arrestado esta mañana a César Román en el restaurante zaragozano en el que trabajaba por su presunta implicación en el asesinato de su novia

MADRIDActualizado:

Tras los fogones de Casa Gerardo se refugiaba César Román, el «rey del cachopo», desde hacía dos meses. La Policía Nacional ha entrado hoy, a las 11.30 de la mañana, a este tranquilo restaurante situado en el número 57 de la calle de Italia, en Zaragoza, para detenerle por su presunta implicación en el asesinato de Heidi Paz Bulnes. Desde septiembre, César ya no era César. Se hacía llamar Rafael Rujano, pero prefería que todos le llamasen por su nuevo alias, Txiki. Había adelagazado, se había rapado y tenía la barba larga, «como un hipster», para pasar desapercibido y acomodarse en su nueva y ficticia identidad.

Hoy, Rafael ha vuelto a ser el «rey del cachopo». La dueña del restaurante en el que trabajaba lo ha delatado a la policía. «Nunca pongo la televisión, pero esta mañana la tenía encendida. Vi su foto y le reconocí», ha dicho Raquel a los medios de comunicación frente a la cristalera de madera de Casa Gerardo, visiblemente afectada y con lágrimas en los ojos. «No puede ser, es mi cocinero, es mi cocinero», pensó en ese momento la propietaria, que le reconoció de inmediato. No tardó en dar aviso a la Policía Nacional.

César llegó al restaurante como cualquier día, a las 11.00 horas de la mañana. Tenía, según había dicho en el trabajo, alquilado un piso cerca del lugar. Nunca había dado ningún problema ni se sospechaba de él. «Si tenía que quedarse veinte minutos más por trabajo lo hacía. Actuaba con normalidad», ha asegurado Raquel. Media hora más tarde, con una excusa, entró uno de los agentes vestido de paisano. Se hizo pasar por un repartidor que acudía al local a recoger un pedido en mal estado. Raquel estaba compinchada con él. No consiguió identificarle debido a su cambio de aspecto. Sus dos compañeros, que esperaban fuera para no levantar sospechas sí lo hicieron por uno de sus rasgos característicos: los dientes separados. «Le han pedido la identificación y le han preguntado si su nombre era César», ha contado Raquel. El «rey del cachopo» no ha opuesto resistencia: «Sí, soy yo al que buscáis».

Hipótesis

El cuerpo de Heidi Paz se encontró el 13 de agosto en el sótano de un local de Usera. Su familia la buscaba desde el 23 de julio y a César, desde el 30 del mismo mes. Su tronco estaba cubierto de sosa cáustica y abrasado. Le faltaba la cabeza y las extremidades. También los pechos. Se los arrancaron para complicar su identificación, debido al número de serie que tienen los implantes mamarios. Ayer se confimó que el cadáver pertenecía a la novia del «rey del cachopo», gracias a las muestras de ADN que cotejaron con el de su madre.

Heidi, de 25 años, conoció a César, de 45, en uno de sus cinco restaurantes de A Cañada Delic Experience, donde trabajaba como camarera. Llevaban juntos desde abril. Poco antes él había roto con su pareja y, anteriormente, había estado casado y tenía una hija de ese matrimonio. Su separación se produjo cuando su exmujer lo denunció por malos tratos.

La policía investiga ahora su implicación en el crimen. Los agentes barajan su participación en él, aunque no descartan que el asesinato de Heidi se debiese a un ajuste de cuentas por sus múltiples deudas y problemas económicos.