Don Juan Carlos ha aceptado beber un poco de leche a la entrada del Palacio de Marraquech - efe

Don Juan Carlos se reúne con Mohamed VI en Marraquech

La visita privada del Rey guarda un especial simbolismo, ya que tiene como escenario la última ciudad azotada por el terrorismo en Marruecos

marraquech Actualizado:

Apenas diez días después del brutal atentado que acabó con la vida de 17 personas en Marrakech, el Rey Juan Carlos se ha reunido este lunes con el monarca alauí, Mohamed VI, en un encuentro que se interpreta como la prueba gráfica de la normalización de las relaciones entre España y Marruecos después de la crisis diplomática que se vivió el pasado verano.

Con esta reunión, Don Juan Carlos finaliza una visita privada que le trajo al país magrebí el pasado miércoles y de cuya agenda se ha sabido muy poco. Se ha alojado en la residencia de Jnane el Kbir de Marrakech, de donde le ha recogido Mohamed VI en una automóvil clásico, y juntos se han dirigido al palacio real. Allí han sido recibidos con grandes honores por el primer ministro Abás el Fasi, los presidentes de las dos cámaras parlamentarias, el ministro de Asuntos Exteriores, Taied Fasi Fihri y el de Interior, Taieb Cherkaui, así como los jefes de las Fuerzas Armadas Reales.

A pesar de que la visita de Don Juan Carlos es privada, un destacamento de la Guardia Real le ha hecho los honores, quizás en una muestra del aprecio que en Marruecos se tiene al jefe del Estado español.

El Rey Juan Carlos llegó a Marruecos hace cinco días, una semana después del atentado que Rabat atribuye a Al Qaeda, y que fue perpetrado en la cafetería Argana, en la plaza Yamaa el Fna, el corazón de la "ciudad ocre". Tres sospechosos, entre ellos el autor material de los artefactos explosivos que fueron detonados a distancia han sido arrestados desde entonces.

El monarca envió a Mohamed VI un telegrama de condolencias después del atentado para manifestar su solidaridad y recordar el compromiso de colaboración entre España y Marruecos. Esta cooperación pudo comprobarse poco después cuando un equipo de la policía científica española especializado en grandes catástrofes se desplazó a Marrakech para ayudar en la investigación a las fuerzas de seguridad marroquíes.

La última visita, en 2005

La última vez que se había visto juntos a los dos monarcas fue durante la visita oficial que los Reyes realizaron al país magrebí en enero de 2005. En aquella ocasión, el viaje también comenzó en Marrakech, y se prolongó por Tánger y Rabat, donde se pudo ver a los jefes de Estado paseando por las calles de la capital marroquí.

Un mes después, la reina Sofía realizó una gira de una semana por tres países magrebíes para conocer proyectos de cooperación española, que le llevó a Tetuán.

Allí mantuvo una cena privada con la princesa Lala Salma, la esposa de Mohamed VI. Doña Sofía volvió a Marruecos en septiembre de 2009 en una visita privada a la medina de Fez.

Aunque las relaciones personales entre los monarcas de España y Marruecos son sólidas, y a ambos les une una gran amistad que se remonta a los años de Hassan II, padre del actual rey alauí, los lazos entre ambos Gobiernos han sufrido sus altibajos. El más sonado de los últimos años tuvo lugar en noviembre de 2007, precisamente debido a una visita que realizaron los Reyes a Ceuta y Melilla y que enfureció a la escena política marroquí, que reivindica la soberanía de ambos territorios.

Poco después de la visita, Mohamed VI llamó a consultas al embajador marroquí en Madrid. La tensión no se disipó hasta enero del año siguiente, cuando Omar Azziman regresó a su puesto el 8 de enero, cinco días después de que el entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, visitara Rabat.

La última crisis se vivió el verano pasado, por motivos que no han llegado a esclarecerse. Al parecer, Mohamed VI se sintió molesto porque un helicóptero de las Fuerzas Armadas españolas, que normalmente abastecen a los militares destacados en el peñón de Alhucemas, sobrevolara su yate, en el que pasaba unos días de vacaciones en la costa mediterránea. Apenas unos días después, Rabat denunciaba supuestas agresiones "racistas" de la Policía española contra ciudadanos marroquíes en la frontera de Melilla. A la tensión contribuyeron varias organizaciones nacionalistas magrebíes, que organizaron manifestaciones en el paso de Beni Enzar e incluso llegaron a cortar el tráfico en algún momento.

La crisis llevó al Rey Juan Carlos a telefonear a Mohamed VI para superar los "malentendidos", momento en el que el monarca alauí invitó al Rey a mantener un encuentro informal en Marruecos, visita que se ha materializado hoy.