Aguirre junto a Sosa Wagner y Vázquez
Aguirre junto a Sosa Wagner y Vázquez - DE SAN BERNARDO

Aguirre llama a una derecha «sin complejos» para tumbar a Sánchez

Aboga por propuestas «claras» que extrapolen al escenario nacional los resultados de Andalucía

MadridActualizado:

Los resultados de las elecciones andaluzas, que certificaron el hundimiento del socialismo en favor del centro-derecha, tienen una lectura superficial bastante sencilla: el PSOE puede abandonar allí, pacto PP-Ciudadanos y Vox mediante, el poder por primera vez en la era democrática. Pero también guarda un trasfondo algo más complejo y que ayer puso encima de la mesa Esperanza Aguirre. La expresidenta de la Comunidad de Madrid y figura clave en el PP de las últimas décadas, animó a la derecha a trabajar «sin complejos» para derrotar en las urnas al Gobierno que lidera, apoyándose en Podemos y en los partidos nacionalistas, Pedro Sánchez.

«La espectacular caída del PSOE en Andalucía es un soplo de esperanza para la política española», defendió Aguirre, quien acto seguido reivindicó los buenos resultados agregados de PP, Ciudadanos y Vox, que superaron la suma de votos cosechada por PSOE y Adelante Andalucía. «Si eso pasa en Andalucía es lógico que podamos ser optimistas con lo que pueda pasar en el resto de España», aseguró Aguirre, a quien desde la primera fila escuchó, al margen de numerosos dirigentes del PP, el líder de Vox, Santiago Abascal.

Para que el modelo se pueda extrapolar al escenario nacional, la expresidenta de la Comunidad de Madrid compartió su receta con los asistentes a la tercera sesión del ciclo «Un nuevo frente popular», organizado por la Fundación Villacisneros y Valores y Sociedad: los partidos que no quieran romper España tienen que ofrecer a los ciudadanos «unas propuestas claras y sin complejos, como en Andalucía».

Y es que Aguirre calificó a Sánchez y a sus socios -sobre los que opina que su «único propósito era expulsar a Rajoy en lugar de ofrecer un programa alternativo a los españoles»- como una "joint venture" de partidos con objetivos muy diferentes que coinciden en el fin común de romper España aprovechándose del PSOE como un tonto útil»

Aguirre, que no ahorro en calificativos contra Podemos o las fuerzas independentistas, estuvo acompañada en el coloquio por el exalcalde de La Coruña, Francisco Vázquez; y el jurista y antiguo eurodiputado, Francisco Sosa Wagner, quien protagonizó la definición más dura contra el Gobierno de Sánchez: «El sanchismo es la enfermedad degenerativa del socialismo».

Independentismo

Sosa Wagner, además, cargó contra la errática política del Presidente. Sobre ella apuntaló que el Ejecutivo, «aunque pueda tener director de orquesta, no tiene partitura». «Esa partitura -coincidió el exeurodiputado con Aguirre- tuvo que escribirse en la moción de censura, pero el objetivo sólo era echar al PP del Gobierno». En esta línea, Sosa Wagner mandó un aviso a navegantes, especialmente a aquellos empeñados en reformar la Carta Magna: «Cualquier reforma de la Constitución es imposible. No se puede cambiar ni una coma y además es lo mejor, porque casi el 30% de los diputados sentados en el Congreso no creen en España».

Gran parte de este problema, como resaltó Vázquez, está en el adoctrinamiento de corte nacionalista o independentista que se vive, a su juicio, en territorios como Cataluña o el País Vasco. «Una promoción tras otra de jóvenes salen de las aulas en Cataluña y el País Vasco incrementando el número de convencidos de que ellos no son españoles», lamentó el socialista, quien vaticinó que la batalla por la unidad de España se perderá «si no se soluciona el problema educativo». Por el momento, y ante los continuos desafíos de Torra y la Generalitat, Sosa Wagner apostó por «el desembarco, de una vez por todas, de las instituciones del Estado en Cataluña».