Cesc, el sábado, al ser sustituido en el partido de copa ante el Nottingham Forest
Cesc, el sábado, al ser sustituido en el partido de copa ante el Nottingham Forest - Reuetrs
Premier League

Cesc, el legado de un precursor

El centrocampista, a punto de firmar por el Mónaco, marcó el camino para que otros españoles probaran en Inglaterra

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La presencia de su amigo Thierry Henry en el banquillo supone para Cesc Fàbregas una poderosa razón para dar el «sí, quiero» al Mónaco, conjunto con el que ayer negoció un fichaje que, salvo sorpresa, se oficializará en las próximas horas. El centrocampista del Chelsea, de 31 años, compartió el vestuario del Arsenal durante cuatro temporadas (entre 2003 y 2007) con el actual entrenador del conjunto monegasco y sus caminos volverán a coincidir en un equipo que este curso ha quedado eliminado en la fase de grupos de la Champions y que tiene ahora como prioridad salvar la categoría en la liga gala. Falto de minutos y con escasa presencia en la hierba desde la llegada del italiano Sarri al banquillo de Stamford Bridge, al internacional español no le asusta empezar un nuevo reto en Francia como tampoco tembló cuando, con solo 16 años, decidió hacer las maletas para emprender la aventura en el fútbol inglés, del que se marchará dejando una huella profunda. «He sido afortunado por haber jugado con él», afirmó ayer su compañero Eden Hazard.

Nayim fue el primer futbolista español que caló en la liga inglesa, en la que militó entre 1988 y 1993 defendiendo la camiseta del Tottenham. Una década después de que el centrocampista ceutí pusiera fin a su estancia en el club londinense, un imberbe Cesc Fàbregas (Arenys de Mar, 4 de mayo de 1987) abandonaba las categorías inferiores del Barcelona para firmar por el Arsenal, donde contó desde el primer día con el aval de Arsene Wenger, entrenador y personaje decisivo para que aquella mudanza de país fuera finalmente una realidad cuando la salida de jóvenes talentos de España no era, ni mucho menos, habitual. Aunque en su primera campaña no llegó a debutar en la Liga, sí disputó un partido de la Copa ante el Rotherham, convirtiéndose, con 16 y 177 días, en el jugador más joven de la historia en jugar con el equipo londinense. Con el paso de los años, la calidad y las actuaciones de Cesc terminaron abriendo las puertas del fútbol inglés a otros muchísimos futbolistas españoles. Solo esta campaña, en el Chelsea, su actual club, ha tenido como compañeros a cinco compatriotas. Cesc, un precursor en las Islas, abandonará la Premier League figurando como el segundo máximo asistente de la historia, solo por detrás de Ryan Giggs.

Aquel paso por el Arsenal, un enemigo irreconciliable, no impidió que Cesc se ganara también la admiración y el cariño de la hinchada del Chelsea, al que llegó en 2014 tras una etapa en el Barcelona. El sábado, en el partido de Copa ante el Nottingham Forest, el español lució el brazalete de capitán y puso en pie a la grada cuando fue sustituido a falta de cinco minutos. Los aficionados le dispensaron una cariñosa ovación con sabor a despedida. El jugador acabó realizando una emocionada vuelta de honor y el adiós es cuestión de horas. El centrocampista, que salió del campo secándose las lágrimas, acaba contrato en junio y su actual club quiere sacar un puñado de millones por un jugador que con Sarri ha perdido protagonismo. El Mónaco es el club mejor colocado y la presencia de Henry, como en su día sucedió con Arsene Wenger, ha convencido definitivamente al internacional para convertirse en jugador de este equipo.

«Un buen amigo»

Cesc Fàbregas se desplazó ayer hasta Mónaco junto a su agente, Darren Dein, curiosamente el mismo de Thierry Henry, para reunirse con el vicepresidente del club del Principado, Vadim Vasilyev, y tratar de cerrar su fichaje que podría formalizarse de manera inminente, según informó «L’Équipe». En principio, el objetivo es que el centrocampista firme por dos años y medio, hasta junio de 2021.

El belga Eden Hazard, su actual compañero en el Chelsea, alabó también ayer la figura de Cesc, un jugador que dejará definitivamente Inglaterra después de disputar más de medio millar de partidos, marcar más 81 goles y dar 149 asistencias. «En estos cinco años puedo decir que he sido afortunado por haber jugado con él. Le deseo lo mejor en el futuro», aseguró Hazard, que definió a Fàbregas como un «gran tipo» tanto dentro como fuera del campo, además de un «amigo».